Andaba yo ojeando “El Giraldillo” (para quien no la conozca, mítica guía del ocio mensual andaluza) el domingo en la mañana, con ganas de encontrar alguna actividad que durante este mes me sacara de casa y me hiciese estirar por fin las piernas después de este mes y medio tan lluvioso. La idea, como digo, era encontrar alguna obra de teatro, algún espectáculo callejero, algún concierto, cuando, oh sorpresa, ¡la Compañía Los Ulen en Sevilla!. Inmediatamente, rebusco la sala donde actuarían, y leo: HYTASA C/ Raso 3, SEVILLA · BUS 26 · Carril Bici Directo. Impresionante. El “Carril Bici Directo” como reclamo publicitario. Claro, como ando yo “infectado” por las ideas de este blog, ya me puse emberrenchinado diciendo: ¿pero es que esto puede ser un reclamo? ¿irá la gente más por pensar que hay un carril bici? ¿por qué no hay nadie que ponga “puedes venir por la calzada directa”?… Y mientras seguía y seguía, un hilillo de risa me surgía de mis adentros que poco a poco iba comprendiendo… No, la mayor estupidez no era poner el carril-bici como reclamo, la mayor estupidez era eso de “directo”. Y claro, ya me decía yo: ¿es que hay carriles bicis indirectos?, ¿directo desde dónde? ¿hacia dónde? ¿acabaría el carril bici justo al lado del asiento que me correspondería en la sala? ¿quiere decir directo desde la propia puerta de mi casa? ¿sin cruces?… En fin, y cuantas más preguntas se me ocurrían, más gracia yo me hacía, y más feliz yo anduve en este dominguillo tan poco soleadillo…

Je je je… imagino que lo de “carril-bici directo” incluirá el ir pasando a través de todos los charcos que haya dejado la lluvia, y haciendo todos los rodeos, maniobras y detenciones necesarias en los cruces…
Txarli(Quote)