Este video del Velocity 2010 ilustra bien, en mi opinión, la imagen subordinada de la bicicleta en la ciudad que promueve el paradigma carrilbicista.
Copenhagen is getting ready from Velo-city Global 2010 on Vimeo.
Para mí ser ciclista urbano significa, entre otras cosas, poder hacer real una maravillosa libertad individual, la de poder desplazarme por mí mismo, a cualquier parte de mi ciudad, de forma rápida, eficiente, gozosa.
Es la misma libertad que ya practicamos con naturalidad, cada día, las personas que ya hemos decidido movernos en bicicleta por ciudad (y que por tanto nos tenemos que preocupar, por ejemplo, primero, de preparar nuestro vehículo ligero, llueva o haga sol, y luego de aprender cómo ya podemos compartir con él la calzada con seguridad y comodidad y cómo decidir nuestra ruta).
En el paradigma carrilbicista que refleja este video, el ciclismo urbano aparece sobre todo como una concesión tolerada por el sistema, posibilitada y condicionada por algo externo y superior a nosotros, la Autoridad.
Así, vemos cómo en la idealizada realidad carrilbicista un ejército de operarios municipales pintan y repeina el gueto azul (el carrilbici), trazan con pintura las “rutas ciclistas” (y definen por tanto el resto espacio como “no ciclista”), proveen a la ciudad de repulidas bicis públicas “de diseño”, etc.

Hace falta algo así para la bici:
http://www.tenemostetas.com/2010/06/una-tienda-de-valencia-reivindica-el.html
Un cartel para colgar atrás que ponga “Este es mi carril-bici”, o algo así.
jotarp(Quote)
¿Algo así como una camiseta con un cartel a la espalda en plan “Todas las calles son mi carril-bici”?
http://twitpic.com/1x3pvy
Txarli(Quote)