Promocionar el uso de la bicicleta a través de las aceras destruye la potencialidad de la bicicleta como medio de transporte (salvo que los peatones pasen a circular a velocidad de ciclista), sin embargo, la Coordinadora Ibérica de la Bicicleta (CONBICI) sostiene que las aceras “(…) ayudan a la promoción de la bicicleta (…)” (CONBICI, 23/02/11).
Los problemas se agravan conforme aumentan los ciclistas en estos espacios. Además, esta forma de promocionar la bicicleta, en ningún momento sirve para cambiar el reparto modal reduciendo el uso del vehículo motorizado, pues no es atractiva porque no ofrece una circulación efectiva y rápida. El uso anecdótico de la bicicleta (como de cualquier otro vehículo) en una acera ancha y con poca densidad de peatones, no tiene por qué ser alarmante. El problema se está dando con la creciente invasión de bicicletas en las aceras y más aún cuando se promociona su circulación a través de ellas.
Aún es más embarazosa la propuesta de CONBICI de formación a través de todas las administraciones para que el ciclista y el peatón aprendan a circular por las aceras: “(…) La educación necesaria para poder hacerlo en adecuadas condiciones, es una de las asignaturas pendientes, pero también llegará con la práctica y con adecuadas campañas de concienciación y educación estatales, autonómicas y municipales.” (CONBICI, 23/02/11)
SESIÓN PRÁCTICA DE UN CURSO DE CIRCULACIÓN PEATONAL PARA APRENDER A CONVIVIR ADECUANDAMENTE CON LOS CICLISTAS EN LAS ACERAS Y PASOS DE PEATONES (Subvencionado por DGT, ConBici, el ayuntamiento y la asociación ciclista local correspondiente):

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