COPIADO DE: Bici por Barcelona, 18 enero 2012)
Un técnico del Ayuntamiento X se dio cuenta un buen día de algo. No sabemos si lo averiguó tras encargar y leer algunos informes o si simplemente le vino a la cabeza mientras paseaba tranquilamente por su ciudad. La cuestión es que observó que en la mayoría de accidentes que tenían los motoristas estaban implicados coches.
Se convocó una reunión, y tras algunas discusiones se llegó a la conclusión obvia. Si el problema que las motos tenían accidentes en relación con los coches, convenía que las motos pudieran circular por carriles libres de coches. Así pues, se pusieron manos a la obra, y crearon el carril moto. Era la solución perfecta para reducir los accidentes de moto, un vehículo especialmente vulnerable frente a los coches. Y como era la solución perfecta, era perfectamente lógico obligar a las motos a circular única y exclusivamente por estos carriles.
Empezaron a construir los carriles moto, y las motos a circular por ellos. Al principio, los motoristas pensaron que iban a funcionar bien. No tenían que arriesgarse zigzagueando entre los coches, y podían adelantarlos cuando hubiera atascos. Lástima que se olvidaron de un detalle: hacer los carriles moto los suficientemente anchos como para que las motos se pudieran adelantar entre sí, de tal manera que las motos tenían que circular en fila india, una detrás de otra, y limitadas a la velocidad de la más lenta… o arriesgarse a tocar codo con codo al adelantar. ¡Imaginaros los líos que se armaban cuando un amante de lo retro circulaba con su antigua, lenta y enorme moto con sidecar!
También había otro problema: las intersecciones se convirtieron en más peligrosas para las motos… puesto que circulaban por la derecha de la calzada, cuando un coche quería girar a la derecha en una intersección debía, necesariamente, atravesar el carril moto, con el consiguiente peligro para los motoristas.
Además, a veces los coches se paraban sobre el carril moto. No mucho rato, pero lo suficiente para que las motos tuvieran que adelantarle, arriesgándose a hacer una entrada repentina en los carriles de coches.
La red no se implantó en toda la ciudad a la vez, sino que se fue haciendo por fases. “Poco a poco iremos completándola”, declararaban desde el Ayuntamiento. Pero mientras tanto eran demasiados los lugares donde, repentinamente, desaparecía el carril moto y la incorporación a los carriles de circulación de coches la hacía cada motorista como podía.
Por si esto fuera poco, en algunas calles no había suficiente espacio en la calzada para el carril moto, así que se decidió crear el carril moto sobre la acera. Claro que, como en la acera había peatones, era necesario limitar la velocidad de las motos, que debían circular a menos de 10 km / h por cualquier carriles moto sobre acera.
Y por supuesto, los motoristas no debían quejarse, al fin y al cabo, ¡todo era por su seguridad!

Joder, que bueno!
yomismo(Quote)
Soy conductor, motero y ciclista, nunca he oído hablar de un carril para motos, lo que sí unas líneas que limitan el espacio en los semáforos para ponerse en primera fila las motos, y que no se pongan entre los coches, pero como siempre casi nadie lo respeta. Lo único que necesitamos ambos colectivos es que tengan más respeto por los ciclistas y moteros en la vía pública, y nosotros también, que he visto mucha gente en bici saltarse un semáforo en rojo, o casi atropellar a peatones cuando iban éstos por el carril bici, respeto para todos, no nos creamos los dueños de la calle, porque entonces no tendremos diferencia con los que van en coche. Ráfagas!!
brandy(Quote)
hay algunas ciudades en asia, donde los semáforos en hora punta sirven de poco. De lo que me dí cuenta entonces, es de que se sufren pocos accidentes, la calle está abarrotada de vehículos pero el paso es lento.
El problema en nuestras ciudades es que los usuarios las quieren atravesar con sus rápidos vehículos por supuesto … rápido. La vida se ha convertido en un ir y venir, casi sin sentido, y las ciudades no en un sitio para habitar, sino un sitio donde dormir y transportarse. Quizás es lo que quieren los ciudadanos, por eso los arquitectos y planeadores de ciudades, las siguen construyendo así. Pero yo creo que dentro de las ciudades vive mucha gente que las ha visto deteriorarse con el tiempo. Reducir la velocidad es uno de los secretos para tener menos accidentes y hacer la calle más vivible. Y por supuesto … quitar esos horribles carriles bici de una vez.
andres(Quote)
Hola Andrés, comparto lo que dices por completo. Aunque no considero que sean los ciudadanos los que quieren esto, sino que tienen esa necesidad que ha sido impuesta por un sistema social, económico y político concreto y que está sujeto a un momento histórico. Un sistema donde el poder político configura el territorio a su imagen y semajanza, adecuándolo a sus necesidades, a las necesidades que impone el mercado, esto es: movimiento de mercancías y personas (trabajadores/consumidores). Estas últimas, las personas, por tanto, se ven obligadas a desplazarse cotidianamente. Y el espacio público es gestionado para que esto sea así, sin ningún estorbo. De ahí la importancia que tiene la policía para reprimir cualquier corte del tráfico. El desplazamiento acaba siendo la actividad que mayor prioridad tiene en la ciudad capitalista. Sin duda esta ciudad puede crear espacios para el esparcimiento, pero son lugares acotados. Las arterias principales son intocables porque son imprescindibles para el funcionamiento del mercado. Saludos
Juan Carlos I(Quote)
Lo que me fascina de este tipo de textos es la capacidad que tienen los autores para poner todas las premisas correctas en la pizarra, pero luego ser incapaces de extraer la conclusión adecuada: “Sí, las intersecciones son jodidas. Si, los peligros que se manejan como argumentos son ficticios. Sí los carriles-bici crean problemas añadidos. Sí, la politiquería asociada a los carriles-bici es infame. Sí, las mismas frases que nos parecen normales referidas a la bicicleta resultan claramente ridículas cuando se aplican a cualquier otro vehículo (como las motos) o contexto. Sí, los carriles-bici son en definitiva mierda. Sí, la cosa no tiene arreglo. En fin, que vaya por delante que delante que no estoy, a priori, en contra de los carriles bici…”
Es que es sencillamente flipante.
La cosa es que se está empezando a ver cada vez más este tipo de posturas: gente que ve lo que pasa (porque hace falta estar ciego o lobotomizado, o tener intereses en ello para no verlo), pero que aún así no tienen el valor de llegar a donde hay que llegar. La cobardía y deshonestidad intelectual que mencionaba Feynman en su famosa conferencia sobre pseudociencia. Estos chicos tendrían que leer un poquito a Feynman.
Txarli(Quote)
¿No pasa algo como con el lenguaje no sexista, que hasta que no ha llegado la RAE, nadie se ha atrevido a decir oficialmente que las cosas no se hacen así por miedo a que le tacharan de antiprogre?
villarramblas(Quote)
Bueno, yo siempre he dicho que tod@s esxs cos=s de arrob@s, equis y tal y cual eran chorradas impronunciables propias de pseudoprogres que no tenían el talento necesario para encontrar problemas reales con los que cabrearse (como los carriles-bici, por ejemplo, ja ja ja). En el texto introductorio de la lista de correo (que tiene ya años) lo resolvimos con una “e”, diciendo que “eres bienvenide a suscribirte y participar.” La verdad es que no me importaría nada que se extendiese el uso de la “e” un poco como en el Bable, pero vaya: lo de lxs arrob@s es directamente insufrible.
En cierto modo podría también argumentarse que somos los chicos los que estamos marginados por el lenguaje: “Oyes, las chicas tienen una terminación para ellas solas, pero nosotros tenemos que compartir la nuestra”. ja ja ja…
Txarli(Quote)
La mejor explicación que oí de porqué no debía una mujer sentirse discriminada cuando se empleara el genérico “hombre”. Hombre, del latin Homo-hominis, que quiere decir humano (a diferencia de “varón”, que es sólo el macho).
Cuando se insiste en decir “los hombres y mujeres”, es como decir “los humanos y las mujeres”.
villarramblas(Quote)