El equipo de gobierno rechazó ayer en el pleno la propuesta del PP para ampliar un mes más el periodo de exposición pública del proyecto de reforma de la carretera de Sant Miquel. Al final, el conseller de Medio Ambiente y Movilidad, Albert Prats, descartó la posibilidad de que el carril para bicicletas de esta vía se pueda integrar en la calzada, tal como proponen los vecinos de Santa Gertrudis, puesto que si se incorporase este cambio el inicio de las obras podría retrasarse un año.
El carril-bici será bidireccional. Eso sí, “con todas las garantías”:
Prats insistió en que el modelo planteado por el Consell es preferible al de los vecinos y que lo avalan los técnicos, una vez estudiada la normativa y las recomendaciones que se realizan a la hora de construir viales para bicicletas bidireccionales en zonas interurbanas.
Aunque “los técnicos es han estudiado la normativa” (¡queremos ver esa normativa! ¡que nos la enseñen!), parece que no han considerado pertinente seguirla:
Agregó, además, que (…) el ancho del carril tendrá dos metros y medio cuando se recomienda que tenga tres.
Eso sí: todo se hace con mucha sensibilidad hacia los ciclistas:
El conseller destacó la cuestión de la seguridad de los ciclistas. «Creo que un arcén coloreado no es un carril-bici», destacó, para añadir acto seguido: «Esto refleja un poco la falta de sensibilidad que tenemos en general los ciudadanos hacia esta población minoritaria que se desplaza en bicicleta, pero que queremos que aumente», indicó.
Ya sólo a nivel de recochineo:
Justificó que no se debe ampliar el periodo de exposición pública, de 30 días, porque desde el 16 de marzo los planos del proyecto están colgados en la página web del Consell: «Se pueden consultar 24 horas al día desde cualquier punto con toda la libertad. Esto no había pasado nunca».
La “Página web del Consell” está aquí. Si alguien encuentra los planos, que avise, porfa.
