Los universitarios granadinos, en una absoluta mayoría aplastante acuden a sus clases andando o en autobús. También en bicicleta, como demuestran los aparcamientos para bicicletas repletos de bicis, exceptuando el campus de Cartuja debido a la gran pendiente que hay que salvar.
La Universidad de Granada apuesta por todo tipo de transporte, e incluso, acrecentando las distancias (como es el caso del proyecto de viviendas para estudiantes en el término municipal de Albolote que estará conectado con los campus uiversitarios a través del metro). Así mismo, al mismo tiempo que compra bicicletas para prestar, amplia o inaugura nuevos aparacamientos para coches (y es que el crecimiento urbanístico metropolitano en expansión hace las distancias a salvar cada vez mayores, en un inhabitable circuito de autovías, donde el uso del coche se hace imprescindible)
La Universidad tendrá cincuenta bicis para prestar
FUENTE: IDEAL
El próximo cuatrimestre los estudiantes, profesores y personal de administración y servicios podrán ir de un campus a otro utilizando el servicio de ‘préstamo’. La institución granadina pondrá en marcha el proyecto sin la colaboración del Ayuntamiento. La Agencia Andaluza de la Energía ha sido la que ha otorgado la subvención.
La Universidad granadina recibirá una subvención de unos 90.000 euros para comprar una primera partida de bicicletas y se acondicionarán cinco bancadas. Se distribuirán en un inicio en el campus de Fuentenueva, en Cartuja, en el campus Centro cerca de la Facultad de Derecho, en el campus de Aynadamar en la Escuela de Informática y Telecomunicación y en los servicios centrales, en el entorno del complejo administrativo Triunfo, frente al Hospital Real, sede del Rectorado. En el campus de Cartuja se colocarán en la parte baja, en las instalaciones deportivas.
La titular del vicerrectorado de Infraestructuras y Campus de la Universidad granadina, Begoña Moreno, asumió que cincuenta bicicletas no son muchas y más para una comunidad tan amplia como es la de la Universidad granadina. No obstante, explicó que será una buena muestra para saber qué aceptación tiene este servicio entre el PAS, profesorado y el alumnado. La vicerrectora de Infraestructuras señaló que con este nuevo sistema los alumnos no deberán estar pendientes de que le roben su bicicleta o no. No es la primera vez que los amigos de lo ajeno se llevan este medio de transporte de algunos de los centros universitarios.
La institución universitaria continuará pidiendo las ayudas de la Junta, pero también espera que el Ayuntamiento retome el proyecto y se pueda desarrollar de manera conjunta. «Esperamos que el Ayuntamiento lo retome porque son servicios que se deben poner en marcha con la ciudad», matizó. En el caso de que el Consistorio dé el paso, el sistema aprobado ahora por la Junta es compatible con el municipal.