Vía Cletero 007

A pesar de todo el anquilosado discurso del activismo jurásico habitual, es bastante visible que, excepto un pequeño grupo de militantes recalcitrantes, el argumento de “la bici no contamina” es mucho menos efectivo para crear nuevos ciclistas que el de “la bici es divertida”.

[foto: revista]

Algunos ya lo sabíamos, y se nota en nuestras campañas.

[octavilla: sé infiel]

La inevitable interacción con el tráfico nos obliga a aprender a circular en bici como un vehículo más. Así que la ensoñación de un camino sin peligro donde puedan ir felizmente niños, padres, todo el mundo de paseo rebosando felicidad, dentro de la ciudad, para un cuento de caperucita roja está bien, pero es inapropiado para personas con capacidad de distinguir la realidad de la ficción. No ocultemos que las calles de las ciudades han sido rediseñadas en sus centros y creadas a propósito en sus barrios periféricos para la circulación de coches. Por éste motivo, extender un parche rojo por donde buenamente quepa, lo único que hace es disimular u obviar la violencia que acogen nuestras ciudades en su seno.

Sin embargo, es posible circular en bici con seguridad, de forma vehicular y responsable por la calzada (manual urbano de seguridad ciclista). Si bien es cierto que queda fuera de nuestras manos el que cualquier conductor de un vehículo motorizado (sin necesidad de ir bebido o tener una mente asesina) pueda tener un simple despiste provocando una desgracia para sí mismo y para los demás. Aunque, hay que tener en cuenta que los automovilistas pueden y tratan de evitar choques con objetos grandes (como los ciclistas) que se mueven por la calzada de modo visible, predecible y según las normas establecidas: no desean lastimarle, no desean dañar su propio coche.

A CONTINUACIÓN TEXTO COPIADO Y TRADUCIDO DE: BIKE TECH S.L.

“(…) Actualmente, las políticas sostenibles están buscando pactos de coexistencia entre el automóvil y el resto de usuarios de la vía pública. Una operación fallida y poco franca, con mucha visibilidad y resultado político, que ensancha aceras y crea carriles-bici en favor de la seguridad de los peatones y ciclistas, pero que no cuestiona en profundidad o, cuando menos, lo hace de forma cosmética, la peligrosidad del automóvil. No podemos ni queremos creer en estos espacios, porque representan espacios de reserva, zonas de exclusión de exilio forzado; áreas de reclusión, en definitiva, de los usuarios inocentes e inofensivos del espacio público. Un proceso de paz construido nuevamente a base de muros de la discordia, que recuerdan episodios como los de Berlín o Cisjordania, porque el coche no tolera la convivencia, reclama la exclusividad y segrega. Todo un sutil sistema penitenciario, una curiosa lógica judicial que encierra a los inocentes y deja vía libre al elemento peligroso (…)”.

Fragmento del texto escrito por Eliseu T. Climent, en relación a la muerte de un compañero ciclista en una vía interurbana.

Otros documentos al respecto:

- GRANADA VÍA VERDE, Sometimiento del entorno a la lógica del tráfico. Granada, marzo 2008

Según el Washington Post, la policía del estado de Maryland ha estado llevando a cabo vigilancia ilegal de distintos grupos de activistas, entre ellos reivincadores de la construcción de carriles-bici, a los que ha catalogado como “terroristas”.

Si la policía piensa que los carrilbicistas son terroristas, da miedo imaginar la etiqueta que pueden habernos puesto a los que no queremos carriles-bici, sino toda la ciudad.

FUENTE: CEBRAS ROJAS

“[...]En realidad, en lo que más pienso es en mi viaje en bici desde casa hasta la facultad, y en la cantidad de veces en las que casi pierdo la vida (o una pierna, o un brazo, o la cabeza, por no hablar de los nervios). Para llegar a la facultad, tengo que seguir un tramo de carretera para luego llegar al carril bici que el Ayuntamiento de Sevilla ha instalado por toda la ciudad, y al que no se ha acostumbrado nadie.

[...] A decir verdad, pienso que el carril bici es el nuevo método de suicidio. Antes Anna Karenina se tiraba ante un tren. Hoy en día se tiraría al carril bici de la ciudad de Sevilla. Aunque reconozco que es algo muy cutre: Se ha suicidado tirándose ante una mountainbike marca Decathlon de 21 marchas y frenos de disco. No queda igual que decir que la ha arrollado una locomotora.

[...]De esta manera procedo a hablar de mi viaje hacia la facultad. Hablamos de veinte minutos de peligro pleno a los que se somete uno cuando emprende esta odisea. El primer obstáculo es la incorporación a la vía. Es un problema mayor cuando vives en una calle en la que no hay carriles. Carriles bici, digo. Los conductores de vehículos motorizados de esta ciudad parecen pensar que la bici no tiene derecho a ir por la carretera. De la misma manera, los peatones defienden la acera como un espacio propio de ellos. (…)”.

Via bicicultura.org

Con la ola de frío que hemos estado padeciendo (o disfrutando, según preferencias) es necesario subrayar la conveniencia de pedalear teniendo calentito el cuerpo.

O por lo menos parte de él.

[foto: calefacción]

FUENTE: VEHÍCULOS VERDES

Al parecer, aunque se argumente desde ciudad ciclista,  su lista de correo y otros espacios en la red, así como, en algunos textos como, por ejemplo, La falsa seguridad del carril bici urbano (GRANADA VÍA VERDE, marzo 2008) u otros que lo han comprobado hace bastante tiempo atrás: “Las infraestructuras de tipo segregativo juegan un papel reducido (incluso negativo) en cuanto a la seguridad. Son muchos los estudios [Wachtel & Lewiston, 1994; CETE de l'Est, 1984] que han demostrado que la valoración de los carriles-bici no es nada positiva en cuanto a la seguridad. El balance global es claramente negativo para los carriles bidireccionales. Un estudio reciente [Garder & Leden, 1994] muestra que – contrariamente a lo que creen muchos ciclistas – la valoración de las fórmulas segregativas es significativamente desfavorable, incluso más allá de las previsiones (pesimistas) de los expertos.” (CONBICI). Parece ser que uno no se convence de la peligrosidad del carril bici hasta que no le ocurre algún percance.

Andrés Moreno, nos describe en un email su experiencia: “Ayer casi tuve dos accidentes aqui en Colonia debido a los carriles bici mal diseñados. Mi hija tuvo un atropello el otro día también debido a un ciclista que iba demasiado rápido sobre nieve en una acera-bici”. Y describe en un documento publicado en Vehículos Verdes, lo siguiente:

“Todos los carriles bicis pintados en la calzada impiden el giro a la derecha de automóviles de forma segura ya que tienen que mirar, al invadir el carril bici, si viene un ciclista, entorpeciendo el tráfico y poniendo en peligro la integridad de los ciclistas en maniobras arriesgadas

[...] Yo lo he podido comprobar estos peligros en los carriles bici de la ciudad de Colonia, de tinte muy ecologista, pero con una alta tasa de accidentes por atropello ciclista. Ayer mismo iba en mi bicicleta y al pasar por un cruce muy transitado y en hora punta, la situación era muy cómica en la acera-bici, pues los peatones despistado corren peligro de ser atropellados por ciclistas. Documento completo AQUÍ

Acera bici en Colonia

Acera bici en Colonia

“El CARRIL BICI URBANO se sitúa en el carril más a la derecha de la calzada. Cuando en dicha calzada existe una incorporación o salida por la derecha (otra calle o aparcamiento, etc.), los vehículos que circulan (en el mismo sentido que la bici) por el carril a la izquierda del carril bici que quieran girar a la derecha, así como los vehículos que quieran incorporarse desde la derecha a la dirección y sentido que lleva la bici, deberían de ocupar el carril más a la derecha de la calzada, es decir, tendrían que ocupar el carril específico de la bici. Sin embargo, se pretende (bajo supuestos criterios de seguridad) que dicho carril no sea compartido con el resto del tráfico. Por lo tanto, se impide que los vehículos motorizados lo ocupen para poder salir (o incorporarse) de la calle según las normas básicas del tráfico. Esto ocasiona numerosas situaciones de peligro para los ciclistas que se ven encerrados o atropellados por los automóviles que giran a la derecha. Curiosamente, con los carriles bici se sigue produciendo una de las situaciones más frecuentes de atropello a ciclistas.

[...] Por todo ello, se habla de SEGREGACIÓN DEL TRÁFICO, ya que es el propio carril bici urbano el que no permite a los ciclistas que circulan por él interaccionar con el resto de vehículos en condiciones óptimas según las normas básicas del tráfico establecidas. Característica por la cual no es recomendable su utilización y menos aún para niños o ciclistas inexpertos.

[...] las personas adoptan un comportamiento u otro en función del riesgo que perciben, y éste hecho, aplicado al carril bici, hace perder la intuición en la anticipación del peligro debido a que oculta el funcionamiento real del tráfico con el que, sin embargo, toca convivir desde el mismo carril bici en diferentes momentos. Hacer sentir seguridad donde impera el peligro es tentar al accidente”. (GRANADA VÍA VERDE, La falsa seguridad del carril bici urbano. Granada, marzo 2008)

Fox News

La Washington Area Bicyclist Association está organizando un servicio de aparcabicicletas vigilado por voluntarios, para facilitar el que los asistentes a la inauguración del nuevo presidente de los EEUU puedan ir al acto en bicicleta en lugar de en automóvil.

Los aparcabicicletas están previstos en McPherson Square y cerca del Jefferson Memorial. La organización está solicitando voluntarios, y ofrece la posibilidad de reservar por anticipado plaza para tu bicicleta.

Heraldo de Aragón; Bike radar

Un proyecto conjunto de París y Londres prevé la construcción de un carril-bici que una ambas ciudades.

No se conocen detalles del proyecto, aunque parece orientado al cicloturismo en la zona y no parece consistir en vías segregadas. Sólo la parte británica de lla obra costaría unos 30 millones de libras esterlinas. Las razones del proyecto están bastante claras, y tienen poco que ver con la bicicleta: el proyecto debería estar terminado a tiempo para los Juegos Olímpicos de 2012 en Londres.

Lo comentan en sendos posts consecutivos en el blog de Roquetas en Bici: Aquí y aquí.

Uno de los comentarios en el blog describe las condiciones de la carretera en la que se va a construir el carril-bici:

Personalmente, voy algunos días a trabajar en bici a Las Marinas desde Roquetas y no creo que me vaya a merecer cogerlo salvo unos escasos 200 metros. El resto se va mucho mejor por la carretera pegada a la playa que es bastante ancha, apenas pasan coches, van a poca velocidad y no hay niños que se te crucen cuando menos te lo esperas

Entretanto, la Unión de Consumidores de Almería consigue cubrirse de gloria reclamando “que todo el municipio esté unido por carril bici”, a la vez que considera que el número de pasos de peatones es excesivo.