BBC; Local Transport Today
Un artículo de la BBC de 2006 se ocupa de las objeciones que los ciclistas británicos planteaban ya entonces a los carriles-bici segregados. El artículo va al grano desde el primer párrafo:
¿El nuevo código de circulación aconseja a los ciclistas usar los carriles bici. Pero las organizaciones de ciclistas afirman que esto hará más peligroso el desplazarse en bicicleta. ¿Cómo así?
Aunque abundan las descripciones algo desorientadoras relativas a “defectos en los carriles-bici”, alguna de los planteamientos de los ciclistas que se reflejan en el artículo son radicales e incluso sorprendentemente opuestos a la opinión carrilbicista predominante en España, no tienen nada que ver con defectos de construcción, y se centran en los daños sistemáticos, reales, de seguridad provocados por la mera presencia de los carriles-bici, independientemente de la supuesta calidad de su construcción:
Una de las quejas acerca de los carriles-bici es que los motoristas dejan de percibir las bicicletas. Los conductores normalmente dan a los ciclistas una amplia separación [al adelantarles], o les ceden el paso [cuando tengan prioridad] en los cruces; pero cuando hay un carril-bici, el automovilista conducirá ajustándose a la lína (como con cualquier otra marca de carretera) aprisionando al ciclista contra el borde.
Este efecto dañino para la seguridad de los ciclistas, que está ampliamente documentado, ha sido sin embargo intentado convertir por algunos investigadores en una demostración de la “seguridad que los carriles-bici proporcionan a los ciclistas”.
Incluso algunos políticos parecen haber entendido parte del problema, y por donde van las alternativas:
Los carriles que separan a los ciclistas del tráfico (…) a menudo tienen el efecto de hacer que el ciclista deje de ser considerado parte del tráfico. (…) En los cruces, los conductores son más reacios a cederles la prioridad. (….)
En lugar de gastar dinero en costosos carriles bici, (…) hay mejores modos de incentivar a la gente a que use su bici más, de modo más seguro. (…) El dinero estaría mejor empleado en educación ciclista para adultos y niños, para que dejen de necesitar esa falsa sensación de seguridad [producida por los carriles-bici].
Los comentarios a la noticia también son reveladores de que en el Reino Unido existe un clima respecto a la segregación ciclista completamente distinto al que sufrimos en España:
En Surrey y Londres Sur-Oeste están llevando a cabo un experimento de larga duración con los carriles-bici: se llaman “calzadas”. Está teniendo mucho éxito, y todos los ciclistas los utilizan.
La claridad de ideas de los ciclistas Londinenses parece estar teniendo éxito en normalizar la presencia de las bicis en la ciudad. Recientemente un artículo en Local Transport Today comentado en Bicilibre menciona cómo en Hackney se ha logrado un 10% de bicis en el tráfico manteniendo la zona libre de carriles-bici segregados.
El uso de la bicicleta está aumentando en el barrio londinense de Hackney más deprisa que en ningún otro lugar del Reino Unido, y sin embargo los planificadores y profesionales del transporte que visitan la zona para imitar su éxito en sus ciudades se sorprenden al encontrar muy poco en lo que respecta a infraestructuras ciclistas. Los carriles-bici al estilo Danés no se ven por ninguna parte, y el London Cycling Campaign in Hackney, el grupo ciclista local, con unos 1000 miembros, se opone activamente a la instalación de carriles-bici.