FUENTE: Biciescuela Granada

compartimos las vías sin nombre

Podéis descargar el dibujo en formato octavilla (4 de éstos en un A4), con objeto de difundir el mensaje. Como véis, hay un espacio en la parte de abajo, donde los grupos o las personas que sientan el mensaje como propio, añadan el enlace o contacto  (si lo desean o lo necesitan) que quieran.

DESGARGA DE LAS PEGATINAS:

1. Con espacio para colocar el enlace que se desee: AQUÍ

2. Con enlace Biciescuela Granada: AQUÍ

3. Con enlace a Ciudad Ciclista: AQUÍ

compartimos las vías ciudadciclista

Vía Copenhaguenize.

El Ayuntamiento de Copenhage está experimentando con señalización especial (luces parpadeantes en el suelo) en las zonas en que los carriles-bici se acercan a los cruces, para avisar a los automovilistas de que tienen que prestar especial atención.

Si los carriles-bici fuesen tan seguros como se dice, estas luces no serián necesarias, ¿no? Tal vez los números de seguridad en Copenhage no son tan bonitos como se divulga normalmente.

Encontrado en Amsterdamize, donde como de costumbre, encuentra el modo de quitarle hierro al asunto.

[foto: carteles amsterdam]

EN EL SIGUIENTE ENLACE SE PUEDE VER (en episodios) LA CHARLA COMPLETA: AQUÍ

FUENTE: TUCAMON

CharlaAlicanteTucamon

Esteban García y Rafael Román, del Colectivo Ciudad Ciclista y de la Biciescuela de Granada respectivamente, pasaron por el espacio CAMON para mostrar sus ideas sobre la la situación que viven los ciclistas en las ciudades e intentar su normalización dentro del espacio urbano.

“Lo que queremos es desideologizar la bicicleta, queremos positivarla”, explicó Esteban García acerca de lo que pretende la asociación a la que pertenece. Y es que la bicicleta debe ser algo beneficioso para la calidad de vida de todos, usuarios y no de biciletas.

Además, Rafael Román explicó el estudio realizado por la ahora ya disuelta Granada Vía Verde sobre los problemas de los colectivos ciclistas en la ciudad andaluza, proponiendo soluciones de toda índole. Asímismo dejó unas quejas en forma de preguntas para la reflexión sobre la ordenación y el uso del espacio urbano y la integración de la bicicleta en el mismo.

En lo que ambos coincidieron es en los problemas que conllevan las vías segregadas o, como se les conoce normalmente, ‘carriles bici’. Y es que para ellos, estas vías “aportan más problemas que soluciones ya que crean conflicto con vehículos y peatones”. De ahí el estudio de la Biciescuela de Granada sobre la Falsa seguridad del carril bici urbano.

EN EL SIGUIENTE ENLACE SE PUEDE VER (en episodios) LA CHARLA COMPLETA: AQUÍ

Vía Cenasapedal.

[foto: belén]

Algo está ocurriendo con la bici cuando la revista Mia (“Belleza y moda, horóscopo, hogar, etc…”) publica un artículo con “Reglas básicas para andar en bici por la ciudad“. Y, con algunas salvedades, no está demasiado mal…

Olvidarse del coche y coger la bici para realizar nuestros trayectos por la ciudad es una alternativa que tiene muchas ventajas y prácticamente ningún inconveniente. Por un lado evitamos contaminar en nuestros desplazamientos y por otro lado ahuyentamos el sedentarismo de nuestro día a día haciendo un ejercicio muy completo. Sin embargo hay que tomar algunas precauciones para poder moverse entre coches sin que salgamos lesionados o heridos. Toma nota de estas recomendaciones básicas y si es posible lleva siempre casco.

El primer consejo es demoledor:

Aunque resulte obvio seguir las normas de tráfico es fundamental, si no eres conductor, es decir no tienes carnet de conducir, consigue un código de circulación e infórmate como es debido.

El resto del artículo aquí.

Más sobre las maravillas del carril bici de Lorca en Bicilibre.

Un artículo en el ABC de Sevilla transmite la percepción, desde el punto de vista de los peatones, de la cultura ciclista local provocada por los carriles-bici:

la bicicleta en Sevilla (…) da para que cualquiera se cuele por donde le da la real gana con sólo llevar una bicicleta. Así que la cacareada ciudad de las personas es en verdad la ciudad de los ciclistas. Sagrados como lince en Doñana, para cien ciclistas como Dios manda, hay un porcentaje de jetas que hacen de la ciudad su patio. Y no les tosa, no se le ocurra decirles ni pío porque le señalan el carril bici, la prioridad de las dos ruedas sin motor y el sermón de la montaña. ¿Carril compartido? Sí, compartido por los ciclistas, que como usted se descuide al cruzar un carril bici empieza a oler a traumatología que es una cosa mala. Mucho menos riesgo tiene cruzar un paso de peatones sin semáforos en una avenida. El ciclista se ha creído —le han dado poderes, es cierto— el rey de la ciudad (…). Todo el monte es orégano para la bicicleta: si por el carril bici, todo para mis dos ruedas; si tengo que cruzar una avenida, me espero con los viandantes, sin soltar la bici, y en cuanto el muñeco se pone verdolaga, los hay que se montan y cruzan entre las personas, con el riesgo de darles un rozonazo. Bueno, y si te rozo, ¿qué pasa? Sube usted a una bicicleta, o la lleva cogida, y se tiene que apartar el mismísimo San Fernando que bajara del caballo. ¿Carril bici? Eso es el chollo bici.

“La Bicicrítica es una fiesta” dice su propaganda. El diario El País ha escrito recientemente un reportaje (en realidad dos) sobre la experiencia. Algunos fragmentos:

Un conductor contempla, asombrado, en un cruce de Moncloa, como una inacabable caravana de ciclistas variopintos ocupa la calzada sin dejar paso a los coches. Pasan los minutos. (…) Le cuesta casi una hora llegar a casa.

Y luego:

Otro conductor, llegando a Cibeles, se ve atrapado en un atasco colosal. Piensa que la causa sólo puede ser un accidente muy grave, un incendio o un atentado.

Suma y sigue:

Los pitidos de los coches traducen el cabreo de varios conductores. Una serpiente de bicicletas les impide avanzar. Unos cuantos de los ciclistas se han plantado en la intersección para obligarles a parar. Una chica con rastas les mira muy por encima. Va subida a un aparato tuneado, con el sillín a metro y medio del suelo. Les grita, burlona: “¡Haber venido en bici!”.

Así, jueves tras jueves:

Se organiza la masa. Y empiezan los gritos de queja: “¡Os queréis quitar de en medio!”. A algunos de los conductores motorizados les molesta esperar su paso. “Yo siempre me paro”, asegura Plácido, taxista, que se los ha cruzado ya varios jueves.

Los peatones, esos que hay que respetar tanto…

un grupo de peatones sorprendidos. “No sé cómo vamos a cruzar”, comenta uno. Las bicis no paran en los semáforos en rojo. Un hombre los esquiva a saltitos.

En fín, todo sea para bien:

La capital cuenta con 146 kilómetros de carril-bici (la mayor parte dentro del anillo ciclista, esto es, fuera del centro) y tiene previsto llegar a los 575 en 2016.

“La Bicicrítica es una fiesta”, dice la propaganda oficial. Algunos ciclistas no vemos gran cosa que celebrar en todo esto.

Una comparación curiosa: por un lado las instrucciones para los participantes en la Bicicrítica de Madrid:

[cartel: instrucciones bicicritica]

Por otro lado, las instrucciones para los participantes en los paseos ciclistas en Guadalajara, Jalisco (en la página web de GDLenbici):

Consejos de seguridad para los asistentes de paseos en bicicleta

Antes:

  • Revisa que tu bicicleta se encuentre en buen estado.
  • Trae parches y/o una cámara de repuesto para solucionar una ponchadura.

Durante:

  • Utiliza luces y reflejantes en tu cuerpo o tu bicicleta.
  • Circula siempre en el carril indicado procurando dejar el paso a los automóviles del lado izquierdo o derecho, según sea el caso.
  • Sigue las instrucciones de los voluntarios y autoridades o apoya en esta ardua labor.
  • Mantén el orden y el respeto hacia automovilistas, peatones y otros ciclistas.
  • Evita gritar consignas que puedan agredir la integridad de las personas.
  • Evita tirar basura en las calles.
  • Evita el consumo de drogas y bebidas alcohólicas durante el recorrido.
  • Mantente atento en el cruce de avenidas.
  • Responsabilízate por los menores que te acompañan y su educación vial, o dile a tu papá/mamá que te cuide.
  • Recuerda que sólo tú eres responsable de tu seguridad al transitar por la calle y cuidar a los demás te hace parte de una sociedad en convivencia.
  • Disfruta del recorrido.

Después:

  • Aprovecha la experiencia que ganaste durante el paseo y compártela a otros ciclistas.

¿Por qué tiene uno la sensación de que los chicos de GDLenbici están mucho más maduros que los chavalotes de la Bicicrítica?

Como muestra un botón:

Este es un paseo de todos. En este paseo, cada cual se hace responsable de sus actos.

Un nivel al que los de la Bicicrítica parecen no haber llegado todavía.