Presentación de Alfonso Sanz Alduán en el VIII Congreso Ibérico “La Bicicleta y la Ciudad”, en Sevilla octubre de 2010.

La bicicleta y la pacificación del tráfico en los espacios urbanos. from Chema Lahidalga on Vimeo.

Yo pregunto ¿por qué llevar a cabo medidas técnicas para incrementar el número de ciclistas urbanos?

Esta pregunta no la ha respondido Alfonso Sanz (en el vídeo nadie se la ha hecho), pero da a entender que es para cambiar el modelo de movilidad refiriéndose a reducir el uso del coche.

Antes de responder a esta pregunta habría que matizar algunas cosas respecto a los repartos modales. Por ejemplo, tomaré dos ciudades con un número de habitantes similares: Granada (250.000) y Freiburg (210.000). En Freiburg (1999) encontramos 23 por ciento peatones, 27 por ciento bici, 20 por ciento trans público y 30 por ciento coche. En Granada (2009) encontramos 50 por ciento peatones, sin datos bici, 20 por ciento trans. público, 23 por ciento coche y 5 por ciento moto. (1, 2, 3 y 4)

¿Un mayor uso de la bici reduce el uso del coche?

Podemos comprobar que en Sevilla el incremento del uso de la bici no ha reducido el uso del coche, ya que éste no supone un obstáculo para continuar realizando infraestructuras que facilitan, incentivan y potencian el uso del coche en la ciudad y en su área metropolitana, mediante la expansión urbanística, la zonificación de las actividades y las autovías y carreteras asociadas.

Alfonso Sanz propone la restricción del uso del coche en algunas áreas y el calmado del tráfico porque es consecuencia de medidas restrictivas hacia el uso del coche lo que realmente provoca un menor uso de éste, y como consecuencia natural, mayor uso de otros medios (andar, bus y bici), y no al revés. Pero tal y como reconoce Alfonso Sanz, el calmado del tráfico no es posible en toda la ciudad. Por lo que esta medida tampoco es un obstáculo para que en los extrarradios de la ciudad y en el área metropolitana se potencie el uso del coche con la expansión urbanística, la zonificación de actividades y las autovías que las alimentan.

Considero que Alfonso Sanz se equivoca cuando entiende el modelo segregador como una transición hacia el uso de la bici en la calzada (su lugar natural) porque:

1. donde existen vías ciclistas se prohíbe (legal y/o socialmente) la circulación ciclista en la calzada.

2. crea una dependencia del nuevo ciclista hacia esta infraestructura ( y circulación por aceras cuando no existe). No le propicia e impide llevar a cabo otras acciones que incidan en cuestiones como superar los miedos, conocer los riesgos y aprender a evitarlos en la calzada.

Alfonso Sanz posterga el uso de la bici a algún tipo de intervención urbana previa. Es decir, si no hay carril-bici o calmado del tráfico no se puede usar la bici. Redundando en la promoción del miedo a usar la bici y considerando al aspirante a ciclista como un ser incapaz. Por supuesto, supongo que por su especialidad profesional, en ningún momento menciona la posibilidad de la educación vial para los ciclistas, para que conozcan los riesgos y sepan evitarlos, para que sean completamente autónomos y no dependientes a determinadas actuaciones que están exclusivamente en manos de técnicos expertos (como él) y políticos.

Define a la bicicleta como un vehículo y, sin embargo, justifica la necesidad del calmado del tráfico para que ¡los niños puedan conducirla!. ¿Es aconsejable que un niño conduzca un vehículo sin instruirle previamente para conocer y evitar los riesgos?. Hay que ser conscientes que la bicicleta puede tener muchos usos (jugar, conducir….) y que los padres ni siquiera dejan a sus hijos andar solos por las aceras.

Dice que más bicicletas suponen un calmado del tráfico, sin más. Sin embargo, estamos comprobando que en todas las ciudades está creciendo el uso de la bici, pero de forma suicida, desconocedores de cómo conducir la bici con seguridad. Esto no solo no lo podrán remediar ni el calmado del tráfico, ni los carriles-bici, sino que estas medidas hacen creer que no es necesario llevar las medidas educativas que doten a los ciclistas de las herramientas que les permitan conocer los riesgos y saber evitarlos. Es decir, que empieza la casa por el tejado.

Propone el carril-bici unidireccional en lugares donde no es posible el calmado del tráfico, como si el ciclista no pudiera conducir su bici por las actuales calzadas, tratándole como a un ser incapaz. Además, este carril bici unidireccional tiene una anchura que impide al ciclista alcanzar velocidades superiores a 5 km/h y esquivar obstáculos inesperados, le coloca en un lugar donde la distancia lateral con el resto de vehículos es muy inferior a 1.5m y, por último, le coloca en un lugar donde se multiplican los riesgos de ser atropellado interfiriendo en la trayectoria de los vehículos que giran a la derecha.

Con todo esto no quiero decir que el calmado del tráfico sea una opción que no me agrade. Por su puesto que me gusta. Pero no puede suplir la necesidad de conocer las reglas básicas para conducir la bici de forma segura. Por otro lado, considero que es un error estratégico reivindicarlo por y para los ciclistas, ya que se entiende como una medida exclusivista y porque da a entender que no se pude circular en bici mientras no se lleve a cabo. No hay que decir: “queremos calmado de tráfico PARA poder usar nuestras bicis”, ya que los beneficios del calmado de tráfico llegan a muchos niveles y nosotros hemos decidido usar las bicis desde ya.

(1) NOY, PAU. Freiburg, una gran trayectoria de movilidad sostenible, saludable y segura. Semana de la movilidad sostenible y segura. DGT, Madrid, 21 de septiembre de 2010.

(2) ANDRÉS MONZON. Observatorio de la movilidad metropolitana en España 2002-2004. TRANSyT-UPM, 2006, Madrid.

(3) 20 minutos, 23 septiembre 2009

(4) El Día de Córdoba, 1 diciembre 2010.

Iba yo hace poco circulando en bici por la Carrera del Darro, pensando en los argumentos de los ingenieros de movilidad, algunos colectivos ciclistas y concejales de movilidad de que los tráficos de los vehículos deben ser separados debido a sus diferencias de velocidad.


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Pues eso, que iba yo por la Carrera del Darro detrás de un coche de la policía local que circulaba a 5 km/h. Iba pensando en lo peligroso que decían que era que los ciclistas circularan por las calzadas compartiendo el espacio con otros vehículos que podían alcanzar mayores velocidades… Y que por eso, era necesario hacer carriles bici para que los ciclistas no fueran por la calzada y el resto de vehículos pudiera fluir sin problemas.

¡Leche! ¡que tenía que reducir mi marcha por la velocidad de los vehículos que había frente a mi! Total, que me pongo a trepar por la carrocería del coche de la policía local para adelantarle por encima (que por los lados no hay espacio suficiente). El policía local se asustó un poco, pero después de mi acertada respuesta:

- Sr. agente, es que no hay carril bici y tengo que arrollarle por encima. Ya sabe, como hacen los automovilistas cuando otro vehículo que va delante suyo va a una velocidad más reducida.

- Ah, bueno. Es verdad, si se trata de eso… – dijo empatizando conmigo.

Mientras terminaba de sobrepasar el coche de la policía local, por el reducido espacio que quedaba entre el coche y la pared pasa a toda velocidad un ciclista contrasentido…

- ¡Qué vida más dura! – le digo mientras le saludo con la mano que tengo libre y pienso si será del grupo Ciclistas Suicidas Anónimos.

Uff, todavía tenía que trepar y sobrepasar a varios microbuses que había delante.

CHARLA-DEBATE sobre el CARRIL-BICI URBANO
JUEVES 27 ENERO a las 18:45 H.
ECOLOGISTAS EN ACCIÓN
C/ TÓRTOLA 32, 1º A (Granada)

Durante las últimas décadas el fomento de la bicicleta como medio de transporte en España se ha vinculado exclusivamente al carril-bici urbano. Esta infraestructura ha acabado siendo una reivindicación incuestionable. Sin embargo, por su carácter segregado, presenta una serie de anomalías en el tráfico, molestias para peatones y nuevos peligros para los ciclistas. Por todo ello, se hace necesario abrir un debate sobre el carril-bici urbano y sobre la necesidad de mantener a los ciclistas integrados en el tráfico.


La falsa seguridad del carril bici urbano

http://biciescuelagranada.blogspot.com
biciescuelagranada@hotmail.com

Una nota de prensa de hace unos meses del IAM (Instituto de Motoristas Avanzados, toma ya) comenta las ventajas de la circulación vehicular (también para los automoviilistas: al fin y al cabo, también ellos quieren tener los menos sustos posibles) y urgen a los ciclistas a circular por el centro del carril y hacerse visibles de manera consistente.

PARA PUBLICACIÓN INMEDIATA

18 Marzo 2010

El IAM (Institute of Advanced Motorists) a urgido a los ciclistas a hacerse visibles “ocupando su carril”, moviendose al centro del carril al acercarse a una intersección o a coches aparcados.

Duncan Pickering, Director de Desarrollo de Ciclismo del IAM dijo: “Ha habido bastante debate respecto a si los ciclistas deberían mantenerse ceca del bordillo o adentrase en la calzada al circulaar en áreas urbanas. Nuestro consejo a los ciclistas, basado en un estudio exhaustivo, es permanecer cerca del bordillo en tramos largos y homogéneos, pero reivindicar su posición al acercarse a un cruce, adentrandose en la calzada para ponerse directamente ante los ojos de los conductores.

“Permanecer cerca del boradillo donde los conductores no van a estar necesariamente mirando significa que tendrán menos probabilidades de verle.”

(…)

Aunque la falta de atención por parte de los automovilistas es sin duda un importante factor en las colisiones entre coche y bici, la mejor posición posible para el ciclista, como el usuario más vulnerable de la vía que es, es circular de modo que sea visto con la mayor antelación posible.

COPIADO DE: Ideal 22-01-11

El colectivo de Biciescuela Granada afirma que los carriles bici conllevan una falsa seguridad de estar protegidos dentro de ese espacio

Son ciclistas urbanos, usan la bicicleta como medio de transporte, pero no quieren ir por el carril-bici. Jordi Tatay forma parte del colectivo de Biciescuela Granada que reivindica la conducción de la bicicleta por la calzada con una formación adecuada.

“No necesitamos aceras-bici, ni carriles-bici urbanos porque generan molestias a los peatones, anomalías en el tráfico y nuevos peligros para el ciclista”, asegúra Jordi. Ataviado con chaleco reflectante y casco, Jordi aparece a nuestra cita circulando con su bici por la calzada. Ha denunciado a ideal.es que este colectivo reivindica la formación adecuada de los granadinos que quieran usar su bici como modo de transporte. Jordi asegura que la calzada es perfectamente ciclable y segura, siempre y cuando “se sigan unas reglas”.

El colectivo afirma que los carriles bici conllevan una falsa seguridad de estar protegidos dentro de ese espacio pero si el ciclista se encuentra un obstáculo, no puede esquivarlo con propiedad porque puede invadir la calzada y encontrarse de pronto con un vehículo. “No están mal hechos los carriles-bici, pero solo por su estructura no evitan problemas de tráfico o de seguridad”. El colectivo denuncia, entre otras cosas, que los carriles-bicis no siguen un itinerario similar al de la calzada por lo cual, si el ciclista quiere tomar determinada dirección y se le acaba el carril-bici, invade las aceras -hecho que pudimos comprobar desde ideal.es cuando acudimos a la zona del recién estrenado carril-bici del Eje Norte de la capital.

“La bici puede servir para que juegue un niño, para que vayas de paseo o también, y al igual que un turismo, para desplazarte como modo de transporte”. Jordi denuncia que la invasión de las aceras por los ciclistas no es adecuada cuando son un medio de transporte. Si se siguen las reglas de un vehículo como conductor responable, se puede circular por la calzada sin entorpecer ni provocar accidentes.

COPIADO DE: Un ciclista urbano (18 nov. 2010)

Cuando circulas por las aceras estás siendo agresivo con los peatones, invades su espacio, les molestas y pones en peligro su integridad física; además das una mala imagen de los ciclistas urbanos y es ilegal (en Madrid). Y no, circular despacio y respetar la prioridad de los peatones no son las condiciones que hacen que tu comportamiento sea menos intolerable.

(imagen procedente del blog apm35.posterous.com)

¿A ti qué te parecería que alguien circulase en coche, moto o en ciclomotor, aunque fuese eléctrico, por la acera? ¿Aceptarías un “es que lo hago despacio y respetando la prioridad de los peatones” como una justificación válida? ¿Cuál sería tu respuesta si su argumento fuese “es que el tráfico en la calzada es muy agresivo y tengo miedo a circular en ella”?

Es normal que tengas miedo a circular en la calzada; a todos nos ha pasado, sobre todo al principio. Pero la solución a tu miedo no es circular por la acera. Haz lo que hacen los conductores noveles del resto de vehículos; prueba a hacer un curso de conducción (Madrid, Granada, Elche) (*), usa itinerarios alternativos por calles tranquilas, empieza con desplazamientos cortos y cómodos y vete ganando confianzas, busca a alguien con más experiencia para que te acompañe en tus desplazamientos o pide ayuda y/o consejo en los foros de ciclistas urbanos de tu ciudad (*).

(imagen procedente del blog Take the lane)

Si tu problema es con un tramo específico en tus desplazamientos desmonta de tu bicicleta y comportate como un peatón, esa es una de las grandes ventajas de la bicicleta como medio de transporte, aprovéchala.

Si a pesar de todas estas alternativas sigues teniendo miedo a circular por la calzada entonces no uses la bicicleta, usa cualquier otro medio de transporte. Los beneficios de que tu te desplaces en bicicleta no compensan los inconvenientes que ocasionas si lo haces por las aceras.

Recuerda, la bicicleta es un vehículo, úsalo con la responsabilidad que exiges al resto de vehículos.

(*) Modificación respecto al texto original realizadas porque los enlaces estaban circunscritos exclusivamente entorno a Madrid.