Después de las reiteradas advertencias que llevamos a cabo respecto a las políticas de ciclismo urbano llevadas a cabo en las las localidades españolas:
“Mientras no seamos capaces de reconocer que con la política de relegar a los ciclistas a circuitos descabellados estamos ralentizándolos además de hacerlos invisibles al tráfico y multiplicar el riesgo en cruces e intersecciones a la vez que estamos intimidando a los peatones, todo lo que hagamos tendrá poco que ver con el impulso de la bicicleta y la mejora de sus condiciones de circulación y de su potencial como medio de transporte. Mucho más cuando todo esto se hace con absoluta ignorancia, indolencia, despilfarro y desinterés, ni siquiera las muertes serán suficientes para cambiar las cosas” (Eneko Astigarraga, 22 sept 2011)
Por fin, los ideólogos del carrilbicismo han abandonado la fé en la sacro santa técnica segregadora, arrastrando tras de sí a políticos, técnicos y expertos concienzudos en la materia de incrustar con calzador semejante vía estrecha en las calles de nuestras ciudades… No era tan difícil. Comienza la desaparición de las aceras bici y los carriles-bici urbanos en España.
- Y ahora, ¿cómo voy a mi casa? – preguntó un experto cicleatón.

Según el artículo Menos coches, más espacio de Ecologistas en Acción la superficie urbana dedicada al automóvil en nuestras ciudades es [...] entre el 20 y el 30% del total, alcanzando en urbanizaciones de nueva construcción porcentajes del 40%.
En Córdoba es totalmente cierto, basta salir a la calle. Córdoba se adapta al coche y crece para el coche. Sólo en espacio dedicado al aparcamiento y su circulación es un gran consumidor de él.
Circunvalaciones, reducción de aceras, menos bulevares, menos árboles, plazas invadidas, etc.
Una imagen dice más que mil palabras, y viendo el ejemplo de una calle del casco histórico (Barrio de Santa Marina) y el estado de sus calles por el pasar de sus cuatro ruedas y grandes dimensiones.
Muy al contrario de la creencia mayoritaria de que el carril bici quita espacio al automóvil. Gana espacio y velocidad. Se asegura que la calzada es suya, no hay más vehículo que él.
En cuanto a la bicicleta la echa de la calzada, la degrada como vehículo de pleno derecho, al arcén y aceras. Pierde todo su potencial de vehículo urbano, invade espacio peatonal, pierde velocidad y seguridad.
Lo único que se consigue con el carril bici, cuando no es acera-bici, es quitar aparcamiento o un carril. Con el consiguiente cabreo vecinal con la población ciclista.
Se pierde total derecho a circular por la calzada en lugares donde las condiciones son muy propicias, y deseables, para la circulación ciclista en la calzada. Como ejemplo: la vía de servicio de la Avd. Carlos III (enlace carril-bicista) y la Avenida de Linneo (enlace carril-bicista).
Querido Papá Noel,
en primer lugar, quiero agradecerte sinceramente que, aunque estés muy ocupado repartiendo regalos, te hayas acordado de los míos en estos últimos años.
Hace dos años me trajiste la bicicleta. Pero como leía en los periódicos a los portavoces de los grupos ciclistas de mi ciudad diciendo que era muy peligroso usarla, preferí dejarla aparcada hasta que, como ellos decían, Papá Noel nos resolviera el problema de la falta de un lugar por donde circular. Y así, continué yendo a pie y/o en bus a mis destinos cotidianos.
El año pasado, después de los 20 años que lleva el presidente de la asociación de ciclistas urbanos de mi ciudad enviándote cartas, por fin el Ayuntamiento pescó una cuantiosa subvención procendente de la Unión Europea y que repartía el gobierno autonómico. Nada más y nada menos que 100.000 euros por cada kilómetro de carril-bici urbano. Gracias a ti, Papá Noel, el concejal de movilidad obtuvo 7.000.000 euros con el que pudo pagar a su amigo, el técnico de movilidad del Ayuntamiento que, al mismo tiempo y junto al vicepresidente de la asociación de ciclistas urbanos, tiene una empresa de diseño de carriles-bici. También pagó a la constructora que se encarga de ejecutarlo, que en esta época está la pobre con poco que hacer.
Así que, durante este último año (aunque no sin problemas debido a las quejas de las asociaciones de vecinos porque se estaban destruyendo multitud de aceras), por fin he podido circular en bici por mi ciudad, por los 70 Km de carril-bici que han construido.
Sin embargo, noto que algo falla en este regalo: El carril-bici no llega a todos los sitios y cuando acaba he de continuar mi trayecto por la acera, no sin los enfados de los peatones; he sufrido un par de sustos en algunas intersecciones debido a que los coches giran a la derecha interfiriendo mi trayectoria, cuando el carril-bici sigue recto; vi como al ciclista que circulaba delante de mi lo atropellaban en un paso de peatones; me estampé contra una farola debido a que un niño salió tras una cabina de la ONCE repentinamente; me choqué contra un ciclista que venía de frente al esquivar la apertura de una puerta de un coche aparcado; he notado como me rozaba la oreja un camión cuando me adelantaba; la vía está colapsada en horas punta y no hay manera de adelantar a los ciclistas que llevo delante, si es que no me tiran cuando algunos fitipaldis me rebasan a toda pastilla; etc. En definitiva, he comprobado que yendo a pie o en bus llego antes a mis destinos.
Ahora que en los últimos días he vuelvo a ir a pie tengo bronca diaria con los ciclistas que circulan por las aceras, desde que a mi madre la tiraron al suelo y le rompieron la cadera.
Perdona que te moleste con toda esta historia. No es que ya no me gusten las bicicletas sino que, como decía mi amigo de la asociación de ciclistas, son un peligro…
Sin embargo, sigo teniendo la ilusión de poder usar la bici y, últimamente, he ido observado a gente que va en bici que parece que fluyen en el tráfico, sin usar aceras ni carriles-bici. Al principio pensé que eran unos locos… Incluso que quizá la bici que les regalaste a ellos era mejor que la mía. Pero, no es así. Quiero circular en bici por la calzada como ellos hacen, sin problemas.
Papá Noel, predona que ya no haga caso a tu último regalo. Sé que era un regalo muy caro y deseado, pero ya soy mayor y lo que realmente me es necesario es un curso para aprender a conducir la bici en condiciones de seguridad por la calzada.
Muchas gracias.
Este carril bici en una rotonda en la población de Las Rozas en Madrid es un ejemplo paradigmático de como se aparta a los que circulan por él de la vista de los demás conductores que van por la calzada y de como justamente en el último segundo se cruzan sus trayectorias cuando ya no hay ni espacio ni tiempo de reacción. Además aseguremonos de que esto es así, dirían “los ingenieros” ¡Pongamos un buen seto de ocultación!
Parece una trampa hecha a propósito. Quizás en las fotos no se aprecie, pero la trayectoría del cb en el punto de intersección no es a 90 grados con la calzada, si no que, para colmo, se dirige unos pocos grados en sentido contrario al tráfico. Debe ser para asegurarse de que tu cabeza acaba exactamente bajo las ruedas del camión.
Este otro también en Las Rozas ¿Qué es? ¿Un carril reversible + acera + “fila” para hacer slalom? Será que la calzada no es lo suficientemente ancha. Da igual, ahora los conductores tienen ya una excusa perfecta para creerse con legimitidad para pitarte y echarte de la que creen su calzada si se encuentran contigo ¡Si tienes un carril para ti solo! ¡Todo un carril! te dirán.
COPIADO DE: Biciescuela Granada (21 dic. 2011)
La asociación de ciclistas Biciescuela Granada quiere expresar su preocupación debido a la construcción de una nueva acera-bici de doble sentido en el Distribuidor Norte.
La acera de uno de los lados de este vial presenta 3 metros de anchura: 1 metro para los peatones y 2 metros para la circulación obligatoria de ciclistas en ambos sentidos. De esta manera no solo se limita y restringe la movilidad, la seguridad y el confort de los peatones, sino que se obliga a los ciclista a circular por aceras extremadamente estrechas perjudicando gravemente su seguridad y la de los peatones:
-No existe distancia lateral de seguridad entre ciclistas y peatones.
-No existe distancia lateral de seguridad entre ciclistas y el resto de vehículos que circulan por la calzada.
-Impide a los ciclistas gestionar su espacio en condiciones de seguridad para esquivar obstáculos o adelantar a otros ciclistas.
La acera-bici incumple el artículo 121.5 del Reglamento de Circulación (que prohíbe la circulación de todo vehículo por las aceras) y los artículos 25 y 27 de la Ordenanza Municipal de Circulación de Peatones y Ciclistas de Granada (que tan solo permite la circulación en bici por aceras de más de 4 metros de anchura que estén señalizadas y guardando 1 metro de distancia lateral respecto a los peatones, así como prohíbe los adelantamientos a los ciclistas a menos de 1,5 metros de distancia lateral)
El Distribuidor Norte, con dos carriles por sentido y limitado a una velocidad máxima de 50 Km/h, presenta unas condiciones urbanas y, por lo tanto, óptimas para la circulación ciclista por la calzada. La Consejería de Obras Públicas, en lugar de apostar por el respeto, la convivencia y la formación que ofrezca a los ciclistas los conocimientos necesarios para circular con total autonomía por la calzada de cualquier calle, utiliza el dinero público para para marginar a los ciclistas (que también pagamos este vial), perjudicar su seguridad y la de los peatones, fomentar su circulación por la acera e impedirles su derecho a usar la calzada.
LA BICICLETA NO ES UN ESTORBO QUE HAY QUE SEGREGAR A UN ESPACIO LIMITADO Y REDUCIDO. CONDUCIMOS UN VEHÍCULO CON PLENO DERECHO PARA CIRCULAR POR LA CALZADA. SOMOS PARTE DEL TRÁFICO:
-No a la construcción de aceras-bici y carriles-bici urbanos
-Sí a la formación de los ciclistas y del resto de conductores
-Sí a la circulación natural de las bicicletas por la calzada en condiciones de igualdad
Granada, 21 diciembre 2011
COPIADO DE: Getafe en Bici (19 dic. 2011)
Es habitual encontrar en la justificación de las inversiones en infraestructuras ciclistas las ventajas ecológicas y sociales de la bicicleta. En la justificación de las millonarias inversiones en carriles bici se apela a su “contribución” a la reducción de emisión de gases contaminantes en la ciudad.“El nuevo carril bici evitará la emisión de 3.400 toneladas de CO2 al año”. Ocurre lo mismo con la denominada bicicleta publica o publibicicleta que es el otro pozo donde se vierten las inversiones hechas en nombre de la bicicleta.
Este otro artículo de reciente publicación insiste en los lugares comunes. Los europeos deberían montar en bici como los daneses para reducir la emision de gases toxicos un 26%. Empieza como es norma repasando las evidentes ventajas del uso de la bicicleta y luego extrapola las ventajas en nuestro medio ambiente, si determinados viajes realizados en coche se hicieran en bicicleta. Para finalmente poner “como ejemplo positivo a la ciudad de Sevilla, donde la enorme ampliación del carril bici y otras medidas (bicicleta publica) han multiplicado por 10 el uso de este vehículo. De hecho, la ciudad andaluza fue la elegida este 2011 para celebrar la conferencia Velo-City, que organiza dicho organismo para debatir y promover el uso de las bicicletas en entornos urbanos.”
Sobre el velocity encuentro que “Velo-city es a la promoción de la bicicleta urbana lo que unos Juegos Olímpicos son para el deporte. Para la ciudad organizadora representa, por tanto, un gran acontecimiento por lo que significa de reconocimiento a los avances realizados en nuestra ciudad en tan sólo dos años y porque reúne a todo lo que se nuclea en torno a la bicicleta urbana: fabricantes, comercializadores, minoristas, talleres, accesorios, publicistas, empresas de alquiler, administraciones públicas, empresas constructoras, entidades y colectivos de usuarios, todos ellos en los distintos niveles de articulación organizativa.”
Imagino que también se podría decir que es a la promoción de la bicicleta urbana lo que la Expo a la cultura. Ejemplo que se entendería mucho mejor en Sevilla. Inversión, constructores, multinacionales, subvenciones, especulaciones… y a presumir de lo invertido. Kilómetros de carril bici, numero de estaciones de bicicletas de alquiler, proyección de la ciudad… Sevilla es la joya de la corona de este modelo de promoción de la bicicleta: Carriles bici por el centro, bicicletas en la acera y bicicleta publica.
Sin embargo a pesar de las bienintencionadas declaraciones de superestructuras creadas para alimentar esta nueva burbuja, la realidad se muestra tozuda. A pesar de la modélica la aplicación de las recetas del ¿lobby? y sus premios suspenden en cuanto a contaminación se refiere. Ya nos referimos hace tiempo en el artículo “La contaminación en Sevilla pone en evidencia que las aceras bicis no reducen las emisiones de los coches ” Hay muchas denuncias al respecto Contaminación en Sevilla pero nadie se cuestiona la receta. A lo más se plantean aumentar la dosis: mas carril bici y mas estaciones de alquiler.
Parece un enigma que nadie está interesado en resolver pero cuya respuesta es evidente. ¿por que si la bicicleta no contamina y se invierte y aumenta el numero de bicicletas no mejoran los datos de contaminación? ¿por que si hay mas bicicletas no se reduce la contaminación? por que hay los mismos coches, o más.
¿Qué es lo que está pasando? ¿como puede ser esto? Ya lo señalamos en lo referente a la bicicleta pública en “Getafe se apunta a la Publibicicleta en plena crisis del modelo “ “ La Bicicleta pública está orientada a captar usuarios entre los peatones y usuarios del transporte público yendo asociado en la mayoría de los casos a la permisividad del uso de la bici en la acera o incluso su fomento mediante la construcción, también subvencionada, de los mencionados carriles bici. ” … “Los puntos de préstamo se encuentran junto a todas las estaciones de metro y cercanías de nuestra ciudad y el usuario dispondrá de un tiempo máximo de 3 horas para su utilización.” Eliminando la ventaja de tener que andar menos hasta o desde la bicicleta aparcada que si fuera un coche. En muchos casos el transporte sustituido es el metrosur o el cercanías y no el coche.
El propio informe sobre la bicicleta en Sevilla resume la receta de la denominada apuesta por la bicicleta “La puesta en marcha del Plan Director para el Fomento de la Bicicleta en Sevilla 2007-2010 ha supuesto un auténtico revulsivo en las pautas de la movilidad y ha provocado un cambio modal efectivo hacia la bicicleta. En total se han construido 80 kms de carril bici distribuidos en 8 itinerarios y se encuentra en ejecución una red complementaria con 30 kms adicionales con lo que la red bici de Sevilla sobrepasará los 100 kms.” Para posteriormente reconocer que “Esto implica que la bicicleta ha detraído del resto de modos de transporte: COCHE – 13.700 viajes (-2,8%) AUTOBÚS – 19.500 viajes (-7,6%) A PIE – 14.200 viajes (-3,0%)” Es decir que los nuevos ciclistas conseguidos tras todo el plan de inversiones no eran conductores. Posteriormente conocimos el informe de la OMS que registraba el aumento de la contaminación en Sevilla y algunos se sorprendieron porque no sabían lo poco que se había reducido el uso del coche en Sevilla.
Sevilla aupada como modelo de la campaña 1 millón suspende en contaminación por que no se cuestiona el modelo de movilidad basado en el coche. Simplemente transfiere usuarios entre los modos menos contaminantes. Particularmente la bicicleta publica es la que menos conductores ha cambiado.
En ecomotriz destacaban “En las pasadas III jornadas de la bicicleta pública se mostraron los resultados de una encuesta sobre la bicicleta pública en España realizada por el IDAE el pasado mes de septiembre. Realizada en Barcelona, Sevilla, Valencia y Zaragoza, un total de 400 usuarios del servicio de alquiler de bicicletas fueron encuestados. En esta se demostró que la mayoría de la gente que usa este servicio ha sustituido el transporte público o a pie.”
Un artículo de Cenas a Pedal destaca el problema. España y Portugal usan menos la bici pero usan mas el transporte público y a pie resultando, según el eurobarómetro de 2011 que usan menos el coche que las todavía mas emblemáticas Holanda o Dinamarca. Toma ya, se podria decir igualmente que son el resto de europeos los que deberían realizar los desplazamientos a pie o en transporte público que hacemos en España o Portugal. Aumentar las bicicletas a costa de peatones o usuarios del Transporte Publico no afecta a la cuenta global de gases contaminantes.
La única cuenta que mejora la situación con respecto a los gases contaminantes es la reducción de uso del coche. Es falaz utilizar las ventajas de la bicicleta frente al coche si lo que se va a hacer es fomentar la bicicleta entre los peatones y los usuarios del transporte público con el único objetivo de aumentar el número de bicicletas. Si realmente se pretende empezar a dejar de aumentar la emisión de gases contaminantes deberían preguntarse por qué el modelo de fomento de la bicicleta aplicado no reduce el uso del vehículo motorizado privado.
Cuando se hace una acera bici se perjudican las condiciones de los peatones y mejoran las condiciones del coche, sin embargo no está tan claro que mejoren las de la bicicleta. Ni desde el punto de vista de la seguridad (La falsa seguridad del carril bici.) ni obviamente de la movilidad. Por la acera con o sin carril, por lógica u ordenanza, se puede ir solo ligeramente mas rápido que los peatones. Por la calzada se puede ir ligeramente mas lento que los coches. No es extraño que sean los peatones los que cambien y no los conductores cuando se hacen aceras bici.
Si se quiere reducir la contaminación aumentando las bicicletas, los esfuerzos deberían considerar que el objetivo del cambio ya sabe conducir y que lo hace habitualmente. Usar las mismas normas y los mismos espacios parece lo mas lógico. Hacer que las condiciones en ese espacio sean mejores para la bicicleta que para el coche parece también lógico. Bajar el límite de velocidad en el casco urbano reduce a la vez la “ventaja” del coche frente a la bici y el peatón a la vez que reduce el riesgo y peligro de accidentes y atropellos y sus consecuencias. Dejar de intentar resolver el problema de la demanda infinita de aparcamiento en el centro con aparcamientos municipales también promueve modos desplazamiento alternativos al coche, dejar de subvencionar el cambio de coche para tener uno mas grande que consume menos en mas kilómetros, dejar de gastar dinero en infraestructuras que expulsan a la bicicleta del sitio rápido de la calle… Increíblemente queda mucho por hacer para promover la bicicleta como medio de transporte, pero sobre todo queda mucho por dejar de hacer para permitir que la bicicleta ocupe su espacio como medio de transporte eficaz y capaz de competir con el coche en el medio urbano.
El aumento de la contaminación en las ciudades que mas invierten en carriles o aceras bici y en bicicleta pública o el aumento de la mortandad en los accidentes en estos no es algo mas que estudiar a largo plazo. Exige rectificar el modo, la receta, para promover la bicicleta como medio de transporte atractivo para los que hoy conducen coches en nuestras ciudades. Fomentar su eficacia frente al coche parece mejor estrategia que lastrarla con prejuicios e infraestructuras que lo más que hacen es crear una percepción de seguridad en un entorno en el que previamente se ha creado una percepción de inseguridad.
En otras palabras: La bicicleta, mejor por la calzada.