En relación al anuncio del gobierno municipal granadino de una “ordenanza de la bicicleta” para el mes de marzo (GRANADA DIGITAL, 1 marzo 2010 ), Mario Ortega, portavoz provincial de Los Verdes de Granada, realiza unas declaraciones en las que podemos observar de qué manera este partido político ahuyenta de la bicicleta a la gente que tuviera alguna intención de querer desplazarse con ella.

Parece ser que este partido ecologista no sabe lo que es una calzada, ni sabe que por ella se puede circular en bici con seguirdad. Al parecer,  no ha visto jamás a un ciclista circulando por la ciudad, tan solo los ven peleándose con obstáculos por el  carril bici del barrio del Zaidín y por uno de los más peligrosos carriles bici de Andalucía, el de la circunvalación.

Quizá los vean tan solo en sus sueños de gobierno, por miles, apelotonados en carriles bici urbanos construidos gracias a su buena labor de papá-gobierno:

“ciudadanos, no se suban a la bici, hagan el favor de no hacerlo y, menos aún, mientras no planifiquemos, asignemos y construyamos el espacio apropiado para ello: el itinerario ciclista. El actual equipo de gobierno municipal sigue anclado en la insostenibilidad y el antiprogresismo. Vótenos en las próximas elecciones, haremos carriles bici que conecten hasta la puerta de cada ciudadano. Es más, un funcionario pedaleará por usted”

En este sentido, las frases de Mario Ortega no tienen desperdicio:

GRANADA DIGITAL y LA OPINIÓN (1 marzo 2010):

1. “Es como querer legislar sobre ocupación de la playa en una ciudad sin playa”.

2. “Granada será la primera ciudad del mundo en tener una ordenanza de la bicicleta sin tener una red de carril bici”.

3. “supone poner el carro antes de los bueyes”.

TELEPRENSA (2 marzo 2010):

4. “Promover una ordenanza de la bicicleta en una ciudad sin red de carril bici es un acto de cinismo político.”

Circular en bici por la calzada es fácil y relativamente seguro si se siguen unas reglas muy sencillas. Sin embargo, al parecer, continuar con la farsa de que circular en bici por la calzada es sinónimo de muerte les debe resultar, de algún modo, rentable políticamente, metiendo miedo a la gente y justificándose así mismos como únicos para dotar a la población la capacidad de desplazarse en bici, impidiendo un desarrollo ciclista urbano responsable y vehicular.

Pero ellos no son los únicos que se llevan los méritos. Coinciden con el PSOE local:

“Cuando las bicicletas lleguen a Elvira (en referencia al carril bici Av. Pulianas – Av. Capitán Moreno) tendrán que darse media vuelta porque no conecta con nada” (José María Rueda, edil socialista en el Ayto. Granada. IDEAL 18-07-08)

Según el artículo 36.1 del Reglamento General de Circulación y las ordenanzas de varias ciudades prohíben el uso de la calzada en calles con carriles bici, aunque sean peligrosos:


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Carril bici para comerse una puerta de los coches aparcados en la Av. Capitán Moreno, Puerta Elvira al frente.

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Concejales del PSOE y el presidente de Granada al Pedal circulando en bici por una estrecha acera, porque se ha eliminado la vía ciclista segregada separada físicamente del resto de carriles y que, por ello, impedía a los ciclistas interacturar con el resto del tráfico en condiciones vehiculares óptimas. (GRANADA DIGITAL 11/08/09)

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No es de extrañar que, como nosotros, Antonio Casas se harte de reír cuando en Canal Sur Noticias de Granada abren el informativo diciendo: “Pronto será posible ir del centro de la ciudad a Churriana en bicicleta”. Aunque también nos pone alerta sobre las consecuencias de las declaraciones tan inoportunas e irresponsables por parte de estos políticos.

“¿Las bicicletas sólo pueden ir por carriles bici? Eso parecen entender tanto los políticos como los periodistas. Antes de hacer un plan para incentivar a la población, deberían educarse ellos mismos y aprender a coger una bicicleta. (ANTONIO CASAS 27-10-09)

Las Provincias.

Sancionar a los ciclistas que no cumplen las normas sólo tendría sentido si existiera una red de carril bici bien conectada que permitiera evitar el uso de las aceras. Este es el planteamiento que hacen las asociaciones que aglutinan a los ciclistas de Valencia. Antonio Capafons, de Universitat en Bici, criticó ayer la intención del Ayuntamiento de sancionar, a través de una nueva ordenanza, a aquellos ciclistas que circulen por aceras o zonas peatonales

(…)

«Desde la asociación siempre exigimos el máximo respeto al peatón. Reconocemos que el ciclista no debe ir por aceras estrechas (…)

¿En qué estará pensando Antonio Capafons? Parece olvidar que no es que el ciclista no deba ir “por aceras estrechas”. Simplemente los ciclistas tenemos prohibido ir por todo tipo de aceras. Y además, incluso aunque estuviese permitido, él, como ciclista, debería saber que circular por la acera es de forma sistemática más peligroso y menos eficiente que hacerlo con una mínima disciplina por la calzada.

pero sancionar esta acción es un sin sentido si no existe una buena conexión de la red de carril bici y no se crean más carriles 30»

Acabáramos. Ahora ya sabemos en qué está pensando Antonio Capafons y “el resto de las asociaciones que aglutinan a los ciclistas de Valencia”.

[foto: destroce de acera en valencia]
Unas obras de reconversión de espacio de peatones en acera-bici, para que los ciclistas puedan ir más rápido y se sientan con la prioridad en el mismo sitio donde antes tenían (teóricamente) que cederla a los peatones.

En todo caso, con los “líderes ciclistas” diciendo las cosas que dice Antonio Capafons, no es sorprendene las cosas que uno se encuentra en los comentarios, escritas por los ciclistas de a pie:

Prefiero atropellar yo a un peaton con mi bici a ser arrollado por un coche. Lo siento pero pienso ir por la acera si o si. Que no se quejen tanto los peatones,cuando vais al banco os callais,cuando los coches pitan sin sentido os callais,cuando veis actos vandalicos no abris la boca o no ayudais al que está en apuros,sin embargo a los ciclistas nos ladrais,gritais e insultais a la mas minima.

Esta es la cultura ciclista que están cultivando los Antonio Capafons de las “asociaciones que aglutinan a los ciclistas” de toda España.

El Plan E ha servido para muchísimas cosas durante el año 2009, entre otras para que muchas ciudades cometiesen auténticas barbaridades en el área de infraestructuras ciclistas, construyendo atropelladamente un buen número de kilómetros de carril-bici sin ninguna planificación previa real, y sin ningún criterio de necesidad ni de calidad, con el simple objetivo de gastar sin pensar mucho un dinero fácil que la Administración central ponía a disposición de los Ayuntamientos.

Guadalajara no ha sido una excepción, y el Ayuntamiento empleó unos 800.000 euros provenientes del Plan E en preparar a toda prisa un engendro que, según a quien quisieran confundir, lo llamaban “anillo verde” o “anillo ciclista”. En este caso, como en tantos otros, “a toda prisa” quiere decir realmente “a toda prisa”: el “anillo ciclista” no había sido pedido por nadie, y no existía ni en el programa electoral ni en la mente de los políticos del PP en las elecciones de 2007, pero cuando el Plan E se desencadenó a finales de 2009, el Ayuntamiento preparó en apenas unas semanas un proyecto completamente improvisado cuyo sinsentido el grupo ciclista local, GuadaENBICI, advirtió con toda claridad en la prensa local y en su blog, además de preparar un informe demoledor que tuvo un impacto significativo, en el que mostraba algunos de los graves problemas que esa infraestructura iba a acarrear para la ciudad, los espacios verdes, los peatones y la propia seguridad de los ciclistas.

Informe Anillo Ciclista Guadalajara 20090429

Alentados por la oposición del propio colectivo ciclista a una infraestructura que manifiestamente no tenía razón alguna de ser, otras asociaciones, como los clubs de atletismo (que veían que el carril- bici iba a deteriorar algunos de sus circuitos de entrenamiento) y los ecologistas (que preveían que el carril-bici iba a asfaltar caminos que estaban muy bien tal como estaban, con tierra) se sumaron a la protesta, y plantearon incluso otras alternativas para emplear ese dinero en algo útil: los atletas querían que se iluminasen y adecentasen algunos tramos de parques, y los ecologistas que se abriesen, señalizasen y adecentasen también algunas de las salidas de la ciudad hacia el campo, para favorecer el accesso a la naturaleza a todos: a peatones, corredores y ciclistas.

Pero el Ayuntamiento, aparentemente seguro de que podía hacer lo que se le antojase y sacar rédito político de cualquier chapuza o despropósito, simplemente repitiendo la habitual palabrería de “modernidad” y “sostenibilidad”, siguió adelante con el proyecto. El “anillo ciclista” se ejecutó, por supuesto, y apenas acaba de ser inaugurado cuando (a pesar de que ni siquiera ha llegado la primavera, cuando de verdad empiezan a salir a la calle las bicis), algunos de los problemas de los que GuadaENBICI advirtió en su informe preliminar ya se están haciendo evidentes, el descontento en varios sectores de la población (barrios por los que pasa, colegios cercanos) ya está empezando a emerger, la oposición está utilizando los cuatro ases que el Ayuntamiento le ha puesto en la mano para hacer picadillo político con él (artículo del responsable de prensa del PSOE), y el Ayuntamiento se ha visto obligado a embarcarse en una frenética campaña de relaciones públicas (artículo del responsable de prensa del PP) (”cara a cara“) y de intoxicación política para controlar los daños que el desatino está causando a su reputación, campaña que ha requerido la implicación directa del propio alcalde (que aparentemente no tiene otra cosa más importante de que ocuparse que el carril-bici), que de hecho no se atreve ni siquiera a recorrer completamente, a pesar de que la prensa diga que lo ha hecho, y que ha alcanzado su punto más grotesco con una “carta al director” en la que el concejal responsable del espanto, Jaime Carnicero, rubrica una cadena ya continuada de falsedades e infundios, y se muestra condescendientemente insultante con los que se oponen al desaguisado.

El siguiente vídeo muestra un paseo en bici por la atroz infraestructura creada por el Ayuntamiento (Aviso: aunque el vídeo ha sido filmado por miembros del Club Maratón de Guadalajara, entre ellos se encuentra un concejal del PSOE (en la oposición), que está rentabilizando la locura y el autismo político del Ayuntamiento. Por tanto el vídeo está contaminado con algunos mensajes políticos improcedentes, lo que no es óbice para que en toda la descripción que hace del “Anillo Ciclista” sea escrupulosamente exacto e incluso se quede corto y pase por alto algunos detalles espantosos):

Cabe mencionar, especialmente, algunas configuraciones documentadas como de extrema peligrosidad, como las “rotondas ciclistas” alrededor de rotondas de tráfico. En una de esas configuraciones murio hace apenas tres meses un ciclista en Valencia:


Un joven de 22 años y nacionalidad francesa, que circulaba en bicicleta, falleció ayer tras ser arrollado por un turismo cuando cruzaba la Ronda Norte de Valencia. Al parecer, el conductor del vehículo implicado en el atropello, también joven, no pudo evitar la colisión ya que “al entrar en la vía se lo vio encima” (…) el conductor del turismo regresaba de hacer deporte en unas instalaciones cercanas y dio negativo en la prueba de alcoholemia. Estaba desolado tras la sucedido y explicó a los agentes que no había visto al ciclista.

Aunque inicialmente no apareció así en la prensa, rápidamente se hizo visible que el accidente había ocurrido en una acera-bici:


La muerte de un joven universitario francés atropellado por un turismo cuando circulaba por el carril bici de la gigantesca rotonda de la avenida de Cataluña en la tarde del miércoles ha provocado numerosas reacciones (…)

Vale la pena comparar la imagen del lugar donde murió el chaval:


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… con una imagen de uno de los puntos más intolerablemente peligrosos del flamante “Anillo Ciclista” de Guadalajara:

[foto: esperando un muerto]

… para constatar que el Ayuntamiento de guadalajara ha ignorado los más elementales criterios de seguridad en su empeño por crear un “anillo ciclista” que nadie le había pedido y que nadie necesitaba.

Guadalajara es, en el aspecto ciclista, una ciudad curiosa: es una de las pocas ciudades españolas en las que la posición predominante entre el colectivo ciclista es que no quieren carriles-bici segregados, y que no quieren obtener ventajas a cambio de la calidad de los espacios verdes o de la seguridad de los peatones. Hasta ahora, en la mayor parte de las ciudades, los Ayuntamientos han podido cometer con toda desfachatez cualquier tipo de tropelía si la llamaban “carril-bici”, porque podían contar con que los ciclistas no se iban a oponer jamás a ella, y porque todos los otros colectivos (ecologistas, atletas, asociaciones de vecinos, etc…) se arriesgaban a parecer unos retrógrados si ponían objeciones a una infraestructura que se hacía en nombre de “promover el uso de la bicicleta”. La aparición en una ciudad de una situación en la que el Ayuntamiento local se empeña en crear no cualquier tipo de infraestructuras ciclistas (que podrían construirse infraestructuras sensatas y de calidad) sino específicamente carriles-bici de pésima calidad y nítidamente dañinos para los espacios públicos y para la seguridad de todos los usuarios, posiciona el carril-bici como lo que siempre ha sido en realidad: una herramienta de demagogia política completamente retrógrada, que no tiene conexión alguna con ninguna necesidad de los usuarios ni de la ciudad, que ha sido siempre ejecutada estrictamente para servir a los intereses de grupos políticos de todo pelaje (incluidos los intereses políticos de colectivos nominalmente ciclistas) y que hasta ahora ha contado con el apoyo sonámbulo de la mayoría de los colectivos genuinamente ciclistas, que ahora están empezando a darse cuenta de la encerrona que el carril-bici supone.

[foto: Francisco Aritio]
Imagen de detalle del “Anillo Ciclista” de Guadalajara. El Ayuntamiento simplemente ha pintado de rojo gran parte de la acera para convertirla en acera-bici, pero no se ha atrevido ni siquiera a poner la señalización ciclista habitual, presumiblemente para no quedar inmediatamente en evidencia ante los vecinos de la zona.

De este modo, Guadalajara, donde de pronto los políticos locales se están empeñando en una supuesta “infraestructura ciclista” que choca frontalmente con las peticiones y los criterios de los usuarios reales de bicicleta, a la vez que ignora las peticiones explícitas de éstos (baste constatar que el Ayuntamento no ha instalado ni un solo aparcabicis en todo el recorrido de su “Anillo Ciclista”) se ha convertido en un escaparate de los conflictos entre el anticuado modelo de segregación, infantilización y tivialización de la bicicleta y la tendencia moderna por su integración como vehículo con valor real, y en un laboratorio donde se están dirimiendo los problemas y las políticas que van a definir el futuro del ciclismo urbano del siglo XXI en la península y más allá. El hecho de que el “Anillo Ciclista” haya resultado tan absolutamente impresentable (incluso mucho peor que las pesimistas previsiones de GuadaENBICI) está contribuyendo a clarificar las ideas sobre el tema tanto a otros ciclistas como a la población general, y puede contribuir a que la desastrosa huída hacia adelante que ha emprendido el Ayuntamiento en el tema de la bici en esta legislatura local sea el fin de las veleidades carrilbicistas en Guadalajara y, probablemente, en otras ciudades.

Dos series de fotografías sobre el desastre (que oscila entre lo absurdamente inútil, lo atolondradamente dañino, lo peligroso para los niños, lo kafkiano, lo terrorífico y lo cómico) aquí (preparada por el Club Maratón) y aquí (por GuadaENBICI, anotada pero todavía parcial).

[foto: Layna Serrano]
Otra acera-bici creada pintando de rojo una acera existente, ocupando más de la mitad del espacio anteriormente peatonal, obligando a eliminar bancos que antes había y pasando pegada a la puerta de un colegio, creando una situación idéntica a la que dió lugar a este accidente en Sevilla.

El Ayuntamiento de Guadalajara parece no querer darse cuenta de que con la inauguración del carril-bici acaba la rentabilidad política de su delirio y empieza el pago de la factura. De hecho las primeras facturas ya las está pagando, como ha ocurrido por ejemplo con la revelación de que el Alcalde de Guadalajara, que anunció a bombo y platillo que recorrería el “Anillo Ciclista” completo para demostrar su seguridad (un poco como Fraga en tiempos fué a bañarse a Palomares, para demostrar que no había radioactividad), en realidad hizo una maniobra distractiva a la prensa para evitar recorrer las partes más problemáticas. Con el colectivo ciclista decidido a no hacer la vista gorda ante las estupideces que se perpetran en su nombre (como ha ocurrido durante tanto tiempo en tantas ciudades) el Ayuntamiento (que parece haberse embarcado en una huída hacia adelante al anunciar que prolongará el carril-bici hasta el centro mismo de la ciudad) no tiene ni excusas para hacer lo que está haciendo ni protección ante las consecuencias que le acarree su propia necedad política.

En Valencia, tras dos recientes atropellos a ciclistas  con resultado, desgraciadamente, de muerte:

- 18 de noviembre 2009, en la acera bici que cruza la Ronda Norte.

- 22 de enero 2010, en un paso de peatones en la Avd. Vicente Blasco Ibáñez

los colectivos ciclistas de Valencia reivindican más carriles bici. Una red y concretamente en la ronda interior: Colón – Xàtiva – Guillem de Castro:
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<<El considerable aumento del uso de la bicicleta, previsiblemente mayor cuando se ponga en marcha el servicio de Bicis Públicas del Ayuntamiento, la inexperiencia de una buena parte de los nuevos usuarios de la bici, que ha llevado en muchos casos a que se circule sobre las aceras y no siempre con el debido respeto a los peatones, los recientes atropellos de ciclistas en aceras bici (pasos de peatones/bici), la necesidad de reducir la contaminación atmosférica y sonora producida por el tráfico motorizado y la necesidad de recuperar espacios ciudadanos para otros usos que no sea la circulación o el aparcamiento… Nos lleva una vez más a reivindicar una red carril bici en las calles y avenidas de tráfico denso, y un apaciguamiento (calles 30, ciclocalles) del resto de las calles de la ciudad>>. (Lista de correo EnBici)

¿A caso el carril bici salvó al primer ciclista?, ¿a caso la segunda ciclista se hubiera salvado con un carril bici? Si en carril bici siguen habiendo atropellos. Entonces, ¿por qué pedir carriles bici urbanos, cuando éstos hacen creer al nuevo ciclista que los riesgos desaparecen?

Se sabe que en las grandes zonas urbanas el aumento del tráfico motorizado, mayormente, se debe al crecimiento urbanístico y sus autovías (Un planeta de metrópolis, Ramón Fdez. Durán). En este sentido, si los carriles bici no son un impedimento a este crecimiento (aunque puedan aumentar el número de ciclistas, no significa que se reduzca el uso del coche), ¿por qué se sigue justificando su construcción como forma para reducir el aumento del tráfico motorizado?

Reivindicar el carril bici es una forma de eximir al resto de conductores de su responsabilidad a respetarnos y aceptarnos en la calzada, así como, una forma de eximir a los ciclistas de su responsabilidad a aprender a cicular en bici. Un camino totalmente opuesto a la desada convivencia.

Que la gente no pueda disfrutar del espacio público con tranquilidad y libre de riesgos es un problema mucho más profundo que no tiene que ver en absoluto con la existencia o no de carriles bici urbanos, más bien, tiene relación con que, en el entorno y sistema en el que vivimos, la movilidad es, por encima del resto, la actividad de mayor prioridad.

Circular en bici es fácil, al alcance de cualquier persona con capacidad de responsabilidad y control sobre su vehículo.  Sin embargo, se empeñan en hacer difícil algo tan simple: repiten sin cesar la necesidad de infraestructuras específicas para poder circular en bici. Mientras, a esperar. “¡Circula en bici ya!”, tendría que ser el mensaje.

Al parecer, entre las reivindicaciones no aparece la necesidad de formación ciclista, el aprendizaje para circular en bici de forma responsable y segura. Como si los ciclistas no necesitaran aprender a conducir el vehículo con el que se transportan, igual que el resto de conductores. Pero, claro, dentro de la lógica excepcionalista del ciclismo urbano, ni falta que les hace: “¿tienes miedo?, no te preocupes, vamos a ponerte un carril bici. Mientras, espera o utiliza las aceras”. Los miedos de los conductores novatos existen para todos los vehículos, los peligros del tráfico afectan a todos los usuarios de la calle: motoristas, peatones, otros conductores de coche… ¿hacemos un carril específico para cada vehículo, o para cada persona?. “Sres. conductores, ya no tienen que aprender a circular, a respetar a los demás, a convivir… les vamos a poner una calzada mecanizada específica para cada cual, no tendrán que ni mirarse unos a otros”.

<<Será una muy mala imagen para el Ayuntamiento que estas bicicletas vayan por las aceras y reciban críticas de los peatones. La única solución es ampliar la red de carriles-bici>>. (Las provincias 25-01-10)

Al parecer, no saben dónde está la calzada y, parecer ser, comparten con el ayuntamiento que el lugar de las bicicletas está en los “itinerarios” ciclistas:

P1176813FOTO: Calle Colón (Fernando Mafe en lista de correo enbici)

Y es que claro, si les dan a elegir entre el carril bici prohibiendo la circulación por la calzada adyacente o no hacer carril bici manteniendo los derechos de los ciclistas a circular por la calzada eligen la primera opción:

La ronda interior es parte del recorrido mensual de la Masa Crítica de Valencia. Una vez esté construido el carril bici, ésta deberá circular por él, egún la reciente aprobación inicial de la Modificación Parcial de la Ordenanza de Circulación y O.R.A. (publicada en el BOP de Valencia el 19 de noviembre pág. 86 ) y el artículo 36.1 del Reglamento General de Circulación que prohíbe la circulación de bicicletas por la calzada de calles con vía ciclista.

En la foto de abajo, una mujer en bici resolviendo la situación circulando por la calzada en la calle Nou d´Octubre, pese a ello, circulando de forma ilegal:

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Todos conocemos qué es una calzada, las normas que la rigen, las prioridades de paso, etc. que sirven para todas las situaciones, es decir, son homogéneas y universales. Característica principal para la seguridad vial y el respeto mutuo. Sin embargo, cualquier cosa es un carril bici, es decir, su implantación en ciertos lugares ofrece una interacción hacia el resto de conductores que dista mucho de ser homogénea, ni universal para todas las calles ni para todas las ciudades. Es decir, introducen una anomalía en la ordenación del tráfico que, como hemos visto antes, debería ser homogénea y universal. Ante esto, los colectivos ciclistas de Valencia, se aventuran a pedir una red de carriles bici, sin justificar ni especificar todas las características técnicas necesarias. De momento, nadie sabe cómo los ciclistas que circulen por el nuevo carril bici interactuarán en los cruces con el resto del tráfico, ni cómo podrán salir del carril bici para incorporarse a las calles perpendiculares hacia la derecha de la Ronda Interior. Solo se sabe que será bidireccional, es decir, que, entre otras cosas, su anchura no será la suficiente como para respetar la zona de incertidumbre de los ciclistas.

Diapositiva 6

Todos conocemos el diseño de las calzadas, su diseño, las normas las rigen, las prioridades de paso, etc. que sirven para todas las situaciones, es decir, son homogéneas y universales. Característica que se plantea primaria para la seguridad vial y el respeto mutuo.
Sin embargo, todos hemos visto la gran variedad de tipos de carriles bici que existen en cada ciudad. Y, como consecuencia, su implantación en ciertos lugares ofrece una interacción hacia el resto de conductores que dista mucho de ser homogénea e universal para todas las calles. Es decir, introducen una anomalía en la ordenación del tráfico que, como hemos visto antes, es homogénea y universal para todas las situaciones: prioridades de paso, etc…

TEXTO COPIADO DE: Torres de asfalto

Sobran los comentarios ante esta maravilla que han realizado en la C/ Hermanos García Noblejas en Madrid, una de las mejores calles para interactuar con el tráfico sobre una bicicleta y aprender tanto ciclistas como conductores motorizados a convivir en una misma calzada. Tenemos una calle de tres carriles por sentido y se han visto en la obligación de restarle espacio a los peatones…

()

El primer video es de la calzada, puede parecer peligroso pero estando habituado a circular en bici por la calzada se hace muy ameno, puedes ocupar un carril siendo tráfico, carril por otra parte inútil en su mayoría por las latas en doble fila, ademas con tanto semáforo (salvo en julio y agosto) no se puede circular muy rápido. Los otros dos son del carril bici en cada uno de los sentidos, perplejo me quedo cada vez que paso por la calle García Noblejas…


Cada vez que veo el carril suspiro aliviado (solo un instante no nos relajemos) por habernos librado del fenómeno 2016.

Pensándolo bien, igual no es un carril bici y ya la he cagado, como han levantado toda la acera y se han tirado todo el verano para hacerlo, puede que debajo del rojo esté canalizado un oleoducto destinado a alimentar el cerebro de los madrileños…

TEXTO COMPLETO EN: Torres de asfalto

Con todo nuestro pesar, un ciclista murió atropellado el 18 de noviembre en la intersección de una acera bici con la calzada de la Ronda Norte (Valencia). En dicha intersección, el ciclista cruza como si fuera un peatón. La vía ciclista segregada cruza la calzada junto al paso de peatones semaforizado. Cuando el semáforo está en verde para los ciclistas y peatones, está en ámbar para los coches que giran a la derecha:


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La situación que parece más inocua, puede resultar la peor. En dicha intersección hay un momento peligroso y es cuando el ciclista cree poder llegar a cruzar y el otro conductor no ve a nadie en el frente, en su campo visual, y acelera tras el giro para incorporarse a la nueva calle. Con los peatones, la velocidad de éstos hace que estén localizados para este conductor (si no hay un obstáculo que impida la visión), pero el ciclista puede aparecer en el flanco del coche a una determinada velocidad que llegue a resultar imprevisible, simplemente, no ve al ciclista hasta que se lo encuentran esparramado sobre el coche. La situación se agrava más, cuando es de noche y el ciclista no lleva reflectantes y luces.

Ciertamente, esta intersección puede ser resuelta haciendo que los semáforos para el resto de conductores se pongan en rojo, o elevando el paso de peatones y de ciclistas.

Sin embargo, esto no resuelve:

- La carrildependencia (es imposible evitar que las bicicletas circulen por la calzada) y la necesidad de convivencia y respeto mutuo. Ya que todas las calles no tienen ni pueden tener una vía ciclista segregada.

- La circulación ciclista por otras aceras sin pintar que genera conflictos con peatones, aumentando el riesgo de atropellarles, ya que éstos no prevén la presencia de ciclistas en la acera.

El diario Levante (20 nov 09), recoge las siguientes declaraciones:

El concejal del grupo socialista, José Luis Abalos, defiende  “un espacio exclusivo para ciclistas por encima de la acera, respetando el peatón. Los ciclistas no son partidarios de circular junto a bordillos por el peligro de daños en la cabeza en una caída”. (El  Tribunal Superior de Justicia de Andalucía respecto a las aceras bici de Sevilla: “los itinerarios ciclistas señalizados en zonas peatonales vulneran la ley de tráfico”)

Sin embargo, los colectivos que defienden el uso de la bicicleta en la ciudad, como Valencia en Bici y la Oficina de la Bici, apostaron  por la convivencia de la bicicleta y el coche y lamentaron el siniestro mortal.

Fernando Mafe, de la Oficina de la Bici, “la convivencia de la bici con los vehículos no sólo es posible sino deseable. No nos interesa ninguna confrontación sino trabajar con las administraciones, sean del color que sean, para lograr una ciudad más habitable”.

Juan Antonio Barrachina, que coordinó el I Congreso de la Bici,  incidió en el lugar del siniestro:  “Se lo comenté al ingeniero jefe de la obra pero no me tomó en serio. El carril-bici en ese lugar está mal diseñado y el ciclista se expone a muchos peligros debido, entre otros motivos, a la falta de señalización y al color del carril. El ciclista va por la acera y el automovilista no lo ve bien”.

Otros responsables del mundo de la bici consultados apuntaron como una de las posibles causas que el semáforo de acceso a la Ronda Norte se encuentra en ámbar para los vehículos procedentes de la V-21 cuando al mismo tiempo está en verde para facilitar el paso de peatones o ciclistas y pocos son los automovilistas que circulan con precaución. Otros apuntan que hay una mala iluminación.

Colectivos ciclistas ven necesaria una mayor concienciación de ellos y de los conductores para convivir en el tráfico rodado: “Los primeros no respetan las normas y circulan como quieren, incluso en contra dirección, y los segundos deben aprender a convivir”, dicen.

Integración en el tráfico:

En las fotos de abajo, una mujer en bici resolviendo la misma situación de riesgo circulando por la calzada en la calle Nou d´Octubre, pese a ello, circulando de forma ilegal según la reciente aprobación inicial de la Modificación Parcial de la Ordenanza de Circulación y O.R.A. (publicada en el BOP de Valencia el 19 de noviembre pág. 86 ) y el artículo 36.1 del Reglamento General de Circulación que prohíbe la circulación de bicicletas por la calzada de calles con vía ciclista:

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La destrucción de Barcelona.

Ser peatón en Barcelona es un oficio de riesgo. Las bicicletas usurpan el espacio destinado a los viandantes, a pesar de lo que indican las ordenanzas municipales (…).

A quien quiera comprobar el incumplimiento sistemático de esta norma le sugiero que se ponga en la calle Tallers o Elisabets a cualquier hora: ahí verá a los ciclistas sortear peligrosamente a los peatones. Jamás he visto a un guardia multar a uno….

Los ciclistas se cobijan bajo una capa de deporte y ecología, pero la verdad es que no tiene maldita la gracia que un peatón tenga que ir mirando atrás todo el rato para evitar que un “deportista” le haga polvo una pierna: las bicis no hacen ruido, y por ello son doblemente peligrosas.

Un recorrido de 1.5 km, una cámara de fotos y algo de observación me ofrecen las suficientes situaciones como para describir un humilde análisis técnico sobre el carril bici.  El lugar es una reciente ampliación de una antigua vía ciclista segregada del tráfico en Valencia. El tramo escogido discurre entre la calle Músico Ayllón y la calle de Torres:


Ver Análisis técnico vía ciclista segregada. Tramo: Músico Ayllón – Torres en un mapa más grande

ANÁLISIS COMPLETO AQUÍ
“Ten cuidado con lo que deseas, porque puede que lo consigas”, dijo alguien:

  1. Los peligros del tráfico no solo hacen daño a ciclistas, sino a todos los usuarios de la vía: motoristas, peatones, otros conductores de coche… ¿hacemos un carril específico para cada vehículo, o para cada persona?.
  2. Si en carril bici, como en la calzada, siguen habiendo accidentes. Si lo que se hace necesario es el respeto mutuo y la convivencia. Si con el carril bici no ha mejorado el respeto al ciclista. Entonces, ¿por qué meter con calzador el carril bici? ¿por qué vamos a pedir carriles bici urbanos si con estos no se consigue la deseada conviviencia y respeto mutuo?
  3. Se sabe que en las grandes zonas urbanas el aumento del tráfico motorizado, mayormente, se debe al crecimiento urbanístico y sus autovías (Un planeta de metrópolis, Ramón Fdez. Durán). En este sentido, si los carriles bici no son un impedimento a este crecimiento (aunque puedan aumentar el número de ciclistas, no significa que se reduzca el uso del coche) , ¿por qué se sigue justificando su construcción como forma para reducir el aumento del tráfico motorizado?
  4. Si lo que se entiende entonces es que se necesita pacificar el tráfico, petonalizar, restar espacio a los vehículos motorizados, etc. los carriles bici no son la mejor opción, ¿a caso no es mejor utilizar las herramientas y métodos especificos para este fin que benefician a todo usuario de la calle, incluidos los conductores de coche?.
  5. ¿Si te dan a elegir entre carril bici prohibiendo la circulación por la calzada adyacente o no hacer carril bici manteniendo los derechos de los ciclistas a circular por la calzada eliges la primera opción? Si eso es así, ¿no estás discriminando a los ciclistas?.

Está claro que de lo que estamos hablando entonces no es de un problema técnico a resolver. Sino de cómo se concibe a la bicicleta en la ciudad: segregada del tráfico o integrada en el tráfico.

La bici urbana es mucho menos peligrosa, por ejemplo, que el ciclomotor. Sin embargo, la concepción de la bici de forma segregada del tráfico considera que circular en bici es tan peligroso que necesita de infraestructuras exclusivas.

En lugar de encaminarse hacia una convivencia real, el respeto mutuo y considerar a la bicicleta como un vehículo con pleno derecho de usar la calzada, con sus obligaciones y responsabilidades correspondientes. La segregación ciclista, al presentar al carril bici (de modo general) como solución al “problema”, se eliminan otros mecanismos de pensamiento y de reflexión sobre ese “problema”. Así, se excluye a la integración ciclista en la calzada de la lista de opciones pensables e imaginables, o incluso, se llega a entender a ésta como el “problema”.

Uno de los conflictos generados por la concepción bicicleta de forma segregada del tráfico es: ciclista vs. peatón. Unas veces, por la propia concepción de la bici de forma segregada, otras, por el propio diseño de la vía segregada y, otras, por la inexistencia de vía segregada (por la creencia de que sin ellas no se puede circular por la calzada).

Cada día, vemos cómo el número de ciclistas urbanos está creciendo. Sin embargo, muchas veces, en lugar de usar la calzada, invaden las aceras. Los peatones no tienen interiorizado, y (según él orden actual) no tienen por qué tenerlo, la presencia de ciclistas en las aceras. Un niño que corre hacia una esquina, un camarero que sale a servir a una terraza, una anciana que sale del portal de su casa, etc. no tienen en mente que una bicicleta (inesperadamente) se interponga en su camino….

Muchos ciclistas que “huyen” de la calzada porque (entre otras cosas) tienen que prestar antención como para conducir un vehículo, en las aceras siguen sin prestar esta debida antención. Sin embargo, esta atención es más necesaria en la acera que en la calzada, porque, en la calzada, los movimientos de los vehículos (sus zonas de incertidumbre) son más predecibles que los comportamientos de los peatones, cuya zona de incertidumbre es mucho más amplia (un peatón, de repente gira noventa grados y sale corriendo en milisegundos)

Via Anabananasplit.

El carril-bici contra la calzada.