Las MuleBar Girls son un grupo de chicas de Londres que compiten en distintas disciplinas ciclistas.
Se han hecho este video con Liam Murphy Films.
Ladies Pursuits from liammurphyfilms.com on Vimeo.
Una de las fantasías más divertidas que va contando por ahí nuestra querida tropa celtibéricocañí es que, en el extranjero, ”todo el mundo piensa igual que nosotros“ acerca la bici. Nuestra élite carrilbicista pretende hacer pasar sus cerriles y peculiarísimos disparates con pensamiento homologable y perfectamente alineado con un supuesto pensamiento único internacional carrilbicista.
Patrick Field es un bicicletero de Londres. Entre otras actividades relacionadas con la bicicleta, es fundador de la London School of Cycling en 1992. Estas son sus palabras en la Royal Geographical Society el pasado 8 de septiembre de 2011, en el foro de debate organizado por intelligence squared sobre la bicicleta (Cycling festival).
Patrick Field habla de lo muy divertido que resulta el proceso político en torno a la bicicleta. Lo divertido de todo, para Patrick Field, es que la bicicleta es, sobre todo, una elección personal, individual, responsable, íntimamente humana y determinante de una experiencia liberadora y transformadora, pero (o precisamente por eso mismo) que permanece en una esfera de radical incomprensión desde el Estado.
Su charla es entretenida y, por supuesto, no menciona (ni a favor, ni en contra) los carriles-bicis. La palabra “infraestructura” no se menciona ni una sola vez. Dejo al placer y al disfrute personal de cada lector el hallar, en medio de los destellos de ironía y de humor británico, los puntos de conexión y de divergencia con la castiza ideología ciclo-cañí de nuestra carriltropa. Dejo también a la imaginación (y al sarcasmo) de cada cual imaginar lo que un Patrick Field opinaría, por ejemplo, del Plan Director Carrilbicista de Madrid.
Recomendamos el discurso original, pero acompañamos también esta traducción/adaptación libre de las palabras de Patrick Field.
______________________________________________________________________________
Cycling is a (very fun) political process
“Estoy enamorado de mi lavadora” es una frase que no escuchamos a menudo, ¿por qué nos apasionamos tanto con la bici?
Nos apasionamos con la bici porque nos permite experimentar nuestros potenciales humanos, todos de golpe.
En primer lugar, el esfuerzo te pone directamente en contacto con tu yo animal. Un trabajador que se pasa el día ante el teclado, cuando va a trabajar en bici adquiere el apetito insaciable de un cavador de zanjas, sin siquiera acercarse a un gimnasio.
Si hoy por la noche se produjera el gran apagón (sin suministro eléctrico, sin agua corriente, sin tratamiento automatizado de basuras…), tal vez la humanidad no se extinguiera, pero su tamaño se reduciría significativamente. Somos animales, somos también – en nuestras multitudes – productos de la industria.
Coloquialmente la gente habla de aprender a mantener el equilibrio en la bicicleta, pero descubrir el truco de sostenerte sobre dos ruedas consiste en exactamente lo contrario. Una bicicleta sólo está en equilibrio cuando está apoyada sobre algo. Al circular está cayéndose, lo único que está en equilibrio son las fuerzas. El secreto de estar cayéndote sin acabar de caerte consiste en acostumbrarse a no estar en equilibrio. El dinamismo de la bicicleta es la metáfora perfecta de la modernidad, donde nada permanece nunca igual.
Montar en bici es la apoteosis de la vida mecánica. En la bicicleta te conviertes en el elemento biológico de un sistema cibernético. Alfred Jarry lo llamó “el esqueleto mineral que nos permitirá aventajar a la evolución”. No es natural, es lo más lejos de la naturaleza a lo que puedes aspirar. Montar en bici te pone en contacto inmediato con tu identidad como ser vivo y como como producto industrial.
Hay también un importante elemento espiritual. Ir en bici de aquí (Londres) a Paris no es gran cosa: Elephant & Castle, Croydon, Newhaven hasta Dieppe (1), atravesar Seine-Maritime, cruzar Vexin…cuando ves la Torre Eiffel alzarse sobre el horizonte y lo comparas con hacer cola en la Estación St Pancras para sentarte en el tren, te das cuenta de que es como comparar la cocina casera con una lata de Pot Noodle. Ser pasajero de avión es como comer pasta de dientes.
Pero ¡tienes que decidirte a hacerlo! La parte más dura de cualquier viaje en bicicleta es siempre la idea. La cualidad más importante del ciclista es la ilusión.
Desplazarse a una velocidad cómoda no es un logro atlético, es un triunfo de la rueda.
Luego está el elemento social. La resistencia atmosférica aumenta de acuerdo con la tercera ley de la velocidad (de Newton). La física dicta que dos ciclistas cooperando pueden seguir avanzando con un esfuerzo considerablemente menor que un ciclista en solitario.
Montas en bici y eres un animal, una máquina, un espíritu, un posible camarada, un hombre moderno y pleno, un superhombre.
Ir en bici es democrático. No es como tocar el violín, no necesitas ser un superdotado. Montas en bici y lo haces cada vez mejor, cuanto más montas, mejor lo haces.
Las ruedas con cámara hinchable y cubiertas datan de alrededor del año 1890, la rueda libre – el último elemento de la bicicleta moderna – está disponible desde 1898. En términos históricos, esto es ayer por la mañana, en términos evolutivos, un abrir y cerrar de ojos. Estamos aún en la era pionera de la bicicleta, sólo estamos arañando la superficie de su potencial.
Desplazarse en bicicleta en Inglaterra durante el último tercio del siglo XX significaba formar parte de una tribu en vías de extinción, una tribu en vías extinción que se resistía tercamente a extinguirse. Si hablabas con cualquier político, urbanista o ingeniero de tráfico sobre el transporte en bicicleta, podías estar seguro de que la primera frase de su contestación contendría alguna de las siguientes palabras: seguridad, riesgo o peligro. Dejar caer que la gente podría utilizar la bicicleta por simple comodidad y para cumplir con su agenda diaria sonaba tan razonable, sensato y conectado con la opinión pública mayoritaria como intentar promover el uso masivo de alfombras voladoras.
Hoy hemos entrado en una era de mensajes contradictorios. Si te mueves en bicicleta, puede que te traten como a una heroína o a un héroe. Pero también (todavía) puede que seas tratado como un inadaptado. La fantasía entre nuestros gobernantes de que el ciclismo se marchitaría en su camino hacia ninguna parte ha sido superada. Empiezan a darse cuenta del valor del uso de la bicicleta, y de que la bicicleta es una solución para una serie de problemas: el calentamiento global, la congestión del tráfico motorizado, y – el elefante en la cacharrería – la bomba de relojería que para la salud pública es la vida sedentaria. La gente sensata espera que la bicicleta acabe popularizándose.
La nueva fantasía es que la gente comenzarán a desplazarse en bicicleta, pero que no cambiará con la experiencia, que las personas normales andarán en bicicleta y seguirán siendo normales. Pero ¡es imposible!, las personas que van en bici son más felices, más optimistas, más independientes, menos temerosas, menos gobernables. Mao Tse-tung decía que “la revolución no es un cena de gala“. El dictador estaba en lo cierto, la revolución puede que no sea una cena de gala, pero tal vez sea un viaje en bicicleta.
¿Cómo podemos volvernos más contagiosos para la gran mayoría ciclo-deficiente? ¿Cómo podemos intensificar la epidémica propagación de la locura bicicletera?
Nuestra más sencilla y agradable obligación es servir de buenos modelos para los demás, hacer que nuestros desplazamientos parezcan fáciles, estilosos, envidiables, algo a lo que aspirar. En absoluto estoy pidiéndoos que os toméis la bicicleta en serio. Una de las muchas cosas hermosas de la bicicleta es que no es seria. La bicicleta hace que incluso el más tedioso desplazamiento puede generar un gozo infantil. Pero es potente, suficientemente potente como para merecer consideración. El tiempo invertido en pensar cómo hacerlo nunca es tiempo perdido.
(Advertencia: cuando alguien te dice “así es como se va en bicicleta”, lo que casi siempre quieren decir es “así es como yo voy en bicicleta y como me va bien a mí”. Si conoces a alguien con quien te sientas identificado y que disfrute desplazándose en bicicleta, es buena idea que te aproveches para succionar su experiencia, pero se trata de su experiencia. No importa cuán inexperto seas, tú eres el experto en tu propia vida. Es tu libre decisión el elegir qué estilo o estilos de ir en bicicleta mejor se adaptan a tus necesidades. La bicicleta es algo demasiado nuevo para haber desarrollado una forma clásica. Existen principios, pero no reglas. A la gente le da miedo la libertad. Una respuesta común al potencial inexplorado de esta era pionera es el refugio en el dogma y el sectarismo. Puedes ir en bici a la ópera con cada detalle de la lencería y con cada pelo de las cejas en perfecto estado de revista. Puedes vestirte en ropa deportiva reflectante e intentar de recorrer 45 kilómetros en 55 minutos. Los dos son ejemplos de ciclismo real, y ambos son demostraciones de control).
Haz que tu desplazamiento en bici parezca fácil o, si te planteas un reto, que no sea un reto más duro de lo que quisieras que sea. Nunca luches con la bicicleta hasta que hayas llegado a tu desarrollo más corto, deja que la máquina haga el trabajo.
El elemento consumista relacionado con moverse en bicicleta es delicioso, es como si pudieras ir a la tienda y comprarte un par de piernas de Usain Bolt. Pero desplazarse en bicicleta no es una actividad consumista. Adónde vas, con quién vas, qué vas a hacer, ver o comer cuando llegues, todos ellos son más importantes que la bicicleta que montas. Disfruta de la bicicleta, pero no te enamores de tu bici. Monta en ella, mantenla, adáptala a tus necesidades, hazte con otra si fuera preciso, que la primera nunca esté celosa de la segunda. Guarda tu amor para quienes te puedan devolver amor.
Si tratas una bicicleta moderna (de esas con características aeronáuticas y diseñadas fundamentalmente para que los americanos monten con buen tiempo) igual que la bici con la que tu bisabuelo iba a la mina, fallará. Cuando alimentas a un caballo de carreras con cardos, no se transforma en un burro, se muere. No es una cuestión moral. Nadie irá al cielo por tener la bicicleta limpia. Pero quienes inventaron y perfeccionaron el cambio de marchas con desviador de cadena estarían alucinados de ver a alguien empezar un desplazamiento en bici en una bicicleta sucia. No tienes por qué usar tu bicicleta exactamente como sus fabricantes pretenden, pero sí tienes que entender para qué ha sido diseñada cada máquina. Si te entran dudas acerca de si necesitas añadir algún elemento particular en tu bici, déjalo. Siempre hay un argumento para el minimalismo.
Un pinchazo no es una emergencia. Es lo que sucede cuando montas en bici. Ten preparado un plan de contingencia.
Conduce tu bici como si la calzada fuera tuya, pero mantente siempre preparado para compartirla generosamente con los demás. Puede ser agotador verte tratado como un problema cuando eres una solución al problema, pero no te dejes enfadar por la estupidez de los demás, nunca te lo tomes como algo personal. Quienes padecen ciertas multi-dependencias pueden querer arrastrarnos hacia su propia y poco envidiable situación, pero las primeras víctimas de su desgracia son ellos mismos.
El tráfico no es más que otras personas. Casi todas son buena gente como nosotros. Pero incluso los gánsteres, incluso aquellos que siendo niños no recibieron el suficiente cariño de sus padres, no quieren, por puro egoísmo y propio interés personal, atropellarte. Dales una oportunidad de que no te atropellen, y no lo harán. En la bici puedes apoderarte de tu propio espacio en calzadas con tráfico abundante y con tráfico motorizado veloz. Compartir el espacio de la calzada con personas que son literalmente 50 veces más potentes que tú es pura libertad de comercio (2).
También puedes escoger moverte cómodamente en medio de la aleatoriedad del tráfico peatonal (3). Un estilo diferente se precisa cuando te vuelves el elemento del conjunto con el mayor poder de intimidación. No basta con no hacer daño a los peatones, no debes ni siquiera asustarlos. Si tienes prisa, es más rápido y es más seguro circular por la calzada. Nuestra misión es difundir la amabilidad y la gentileza de los parques y de las vías verdes en los espacios que ahora están dominados por el mal humor del tráfico motorizado, no contaminar los espacios no motorizados con maneras brutales tipo “apártate de mi camino” de las autopistas. El objetivo es una cultura del respeto, no una cultura ordenancista y de cumplimiento normativo.
El siglo XX exploró las fronteras de una economía basada en energía barata. Todas las tecnologías que pretenden evolucionar la bicicleta hacia fuentes externas de energía son auto-limitantes. La motorización del mundo actual no significa libertad, es el triunfo de la paciencia sobre la imaginación.
La gente no cambia sus hábitos por sentirse culpable. Cambia cuando reconoce una forma mejor de hacer las cosas. La Edad de Piedra no terminó porque el hombre de las cavernas se quedara sin piedras.
Si os hubiera dicho hace diez años que un día el alcalde de Londres iría en bici a trabajar y que dejaría 10.000 bicicletas por ahí desperdigadas por el West-End de la City para que cualquiera las usara, me habríais invitado a tomarme una taza de tila y pedido que me tranquilizara.
El desafío actual es imaginar qué locura nueva traerán los próximos diez años traerán. Las revoluciones de transporte pueden ocurrir muy rápidamente. El tiempo en que el vehículo con motor humano – la bicicleta – se convierta en el modo mecanizado de transporte personal utilizado de forma general puede estar más cerca de lo que imaginamos.
Ir en bici con alegría tal vez nos acerque a ese luminoso amanecer. Incluso si no fuera así, la evidencia epidemiológica es muy clara, quienes nos desplazamos en bicicleta gozamos de una vida más larga, por lo que en todo caso, es más probable que veamos ese día feliz.
Notas de traducción:
(1) Cruzando en ferry, se sobreentiende.
(2) “free association trading” en el original, podría quizás traducirse también como libertad de asociación, de relación o de negociación.
(3) Cuando un ciclista de Londres habla de circular entre el tráfico peatonal ni por lo más remoto está pensando en circular por las aceras. Está pensando en ciertos espacios no motorizados compartidos con los peatones como algunas rutas a través de parques, caminos junto al río Támesis (i.e. Thames path) o sus canales (i.e. Grand Union canal, Regent´s canal, etc), vías verdes y similares.
Oxford Ciudad Ciclista en 1950 from Ciudad Ciclista on Vimeo.
Otro vídeo de otra ciudad ciclista: Paris 1946
“Todavía hay ciclistas que creen que las ciclovías están pensadas para que el ciclismo sea seguro. Nada podría estar más lejos de la verdad. Las ciclovías fueron creadas por el sistema de carreteras para tener a los ciclistas fuera de los caminos para la conveniencia de los motoristas. Los hechos de la historia no permiten otra interpretación”
(John Forester)
COPENHAGUE ANTES DEL CARRIL BICI:



A finales del S. XIX comenzó a usarse un nuevo medio de transporte: la bicicleta. En aquel momento las calles y carreteras presentaban un pavimento que claramente no estaba acondicionado para la circulación cómoda de este vehículo. Por este motivo, las asociaciones de ciclistas creadas en aquel momento (por ejemplo, en Alemania, Reino Unido y EE.UU) iniciaron campañas para que el pavimento fuera adaptado a sus necesidades.
Esta adecuación del pavimento para los ciclistas no puede definirse con el concepto actual de “vía ciclista” (tal y como hace Shane Foran en la traduccion de Volker Briese), sino que se podría decir que por iniciativa de los ciclistas (y para atender a sus necesidades) surgió la vía asfaltada, es decir: la calle/carretera moderna.
Sin embargo, aunque la mejora del pavimento de las calles y carreteras se inició para la circulación de las bicicletas, en la primera mitad del S. XX el carril-bici se convirtió en un requisito previo para la introducción del tráfico motorizado en las ciudades occidentales industrializadas donde había “demasiado” uso de la bicicleta, ya que éstas representaban un problema para la llegada del vehículo del futuro: el coche. En la Alemania del periodo nazi esta medida fue integrada en la propaganda del Estado y el partido
La marginación de la bicicleta en la “ciudad del futuro” no se hizo sin resistencias (excepto en Alemania y su área de influencia, debido a la situación política). Sobretodo en el Reino Unido los ciclistas se opusieron con mayor fuerza a la segregación, ya que significaba ser ubicados en un lugar estrecho y perder el derecho a circular por la calzada (por donde hasta el momento podían circular con total libertad) que, apartir de entonces, se reconvertía para el uso exclusivo de los conductores de vehículos motorizados
El carril-bici, desde su origen, no han sido una herramienta de promoción de la bicicleta, sino un instrumento para marginarla y sacarla del “camino del progreso” hacia un espacio donde no pudiese molestar. En ciudades con gran arraigo ciclista esta restricción tuvo como resultado la disminución del número de ciclistas (tal y como se observa en las fotos de Copenhague). Es decir, el número de ciclistas era mayor antes de la existencia del carril-bici
COPENHAGUEN DESPUÉS DEL CARRIL BICI:




OTROS DATOS DE INTERÉS:
“En España la bicicleta es todavía anecdótica, pero se anda mucho más (…) se puede decir que los desplazamientos andando en España son como los de la suma de la bicicleta y los peatones en el norte de Europa”
(Ole Thorson, presidente de la Federación internacional de peatones)
Según el estudio E-Cosmos presentado por CCOO, si bien para ir a trabajar los belgas y los alemanes utilizan mucho más la bicicleta (un 12% y un 10% de los viajes, respectivamente, frente al 1,5% de los españoles) y de forma parecida el transporte público (12-13%), al final la proporción de los que van en coche allí es todavía algo mayor que en España. Esto es así por la gran cantidad de trayectos a pie que se siguen haciendo en este país (18,5%, frente al 2% de los belgas y el 8% de los alemanes).
En Copenhague el 35%-37% de los viajes son en bicicleta, frente al 1,6% de Barcelona, pero la proporción de desplazamientos no motorizados (a pie o en bicicleta) es de cerca del 50% en ambas áreas metropolitanas.
FUENTES:
- VOLKER BRIESE, “Cycle track construction before the second world war – back to the future”, in Radmarkt 5/1993. “Cycle tracks, Opium for the cyclist”, in Radfahren 1/1994. “Cycle tracks. Automobile associations determine bicycle policy”, in Radfahren 2/1994.
- VOLKER BRIESE, History of cycle tracks, FDF, 25 mayo 1994, traducido por Shane Foran, junio 2004.
- WIKIPEDIA, Segregated cycle facilities, visitado el 3 de noviembre de 2011.
- PETER WALKER y JASON RODRIGUES, 75 years after the UK’s first cycle lane opened, the same debates rage on, The Guardian, 14 diciembre 2009
- THE MANCHESTER GUARDIAN, 15 diciembre 1934
- CIUDAD CICLISTA, Amsterdam, cuando los ciclistas circulaban por la calzada, 12 enero 2011
- CLEMENTE ÁLVAREZ, Lo que un español puede enseñar a un danés en bicicleta, 24 octubre 2011
- ENEKO ASTIGARRAGA, Cambio modal ¿realidad o ficción? (1 febrero de 2011), Ellos no tienen peatones (20 marzo 2011), Meterle mano al coche (28 octubre 2011)
- BICIESCUELA GRANADA, El carril-bici urbano y la acera-bici ineficaces para reducir el uso del coche, noviembre de 2010
FOTOS:
Por: Clemente Álvarez
Cuando se habla de movilidad en las ciudades, se suele poner como ejemplo los países del norte de Europa: Alemania, Holanda, Dinamarca… Es admirable lo que se ha conseguido allí con la bicicleta. Sin embargo, son muy pocos los que prestan atención a otra forma de moverse no contaminante con la que España consigue resultados similares: caminando. Según el estudio E-Cosmos presentado por CCOO esta semana, si bien para ir a trabajar los belgas y los alemanes utilizan mucho más la bicicleta (un 12% y un 10% de los viajes, respectivamente, frente al 1,5% de los españoles) y de forma parecida el transporte público (12-13%), al final la proporción de los que van en coche allí es todavía algo mayor que en España. Esto es así por la gran cantidad de trayectos a pie que se siguen haciendo en este país (18,5%, frente al 2% de los belgas y el 8% de los alemanes).
En realidad, estos porcentajes recabados por sindicatos europeos son datos globales que pueden dar una idea equivocada. Cada ciudad es muy distinta y los números cambian. Aún así, las estadísticas urbe a urbe suelen confirmar este fenómeno, tan interesante como poco valorado en el país. “En España la bicicleta es todavía anecdótica, pero se anda mucho más”, comenta el danés Ole Thorson, presidente de la Federación Internacional de Peatones (IFP), que compara Copenhague, la capital de las bicis, con Barcelona: en la ciudad danesa un 35%-37% de los viajes son en bicicleta, frente al 1,6% de Barcelona, pero la proporción de desplazamientos no motorizados (a pie o en bicicleta) es de cerca del 50% en ambas áreas metropolitanas. “De forma aproximada se puede decir que los desplazamientos andando en España son como los de la suma de la bicicleta y los peatones en el norte de Europa”, destaca.
Según la Encuesta de movilidad de las personas residentes en España de 2006 (Movilia) del Ministerio de Fomento, los datos estadísticos más completos y actualizados para el conjunto del territorio, los modos principales de desplazamientos en un día laboral en el país son: más de 5 minutos a pie o bicicleta (45,6%), coche o moto (42,3%), autobús urbano y metro (6,6%), autobús interurbano (1,9%), tren (1,3%) y otros (2,3%). La explicación del porcentaje tan alto de recorridos a pie (la gran mayoría de ese 45,6%, pues el uso de la bici sigue siendo muy bajo a pesar de los avances) está en la forma de organizar las ciudades.
Como explica José Fariña, catedrático de Urbanismo y Ordenación del Territorio de la Universidad Politécnica de Madrid, “en España hay una tradición de ciudad mediterránea, una ciudad densa y compacta, que no tiene nada que ver con la ciudad rota y difusa anglosajona”. En esta urbe mediterránea se puede encontrar por lo general todo lo necesario en distancias muy cortas que se pueden hacer andando. “Esto tampoco quiere decir que lo estemos haciendo bien, pero sí mejor que en otros sitios”, incide este catedrático, que explica que el problema ahora en el país es la fragmentación de las periferias según se han ido expandiendo las ciudades. En estas nuevas zonas no solo no se puede ir a los sitios andando, sino que a menudo resulta demasiado caro llevar el transporte público: solo queda el coche privado.
Existen muchos motivos para defender y reivindicar este perfil peatonal de las ciudades españolas. Caminar es el modo de desplazarse más ecológico, además, la ciudad compacta reduce el gasto de energía y los costes económicos de los servicios (en iluminación, recogida de basuras…). Sin embargo, según Alfonso Sanz, geógrafo y técnico urbanista perteneciente al grupo de estudios GEA21, la tendencia de las últimas décadas ha sido la contraria: una despeatonalización de las urbes españolas en favor del automóvil. “No es sólo una cuestión de densidades, también influyen factores como la dispersión, el que la gente trabaje lejos de donde viva, o la simplificación de los tejidos urbanos”.
El problema al que todos señalan es el automóvil. Esta máquina con muchas virtudes, también provoca la contaminación del aire, ruido, accidentes, pérdidas de tiempo en atascos… Y desigualdades sociales, pues no todo el mundo puede ponerse delante de un volante. Según los datos recogidos en Movilia de 2006, un 25,6% de los hogares del país no tienen ningún coche o vehículo motorizado. Además, en esta encuesta se constata también como son los hombres los que usan más el coche y las mujeres las que caminan más. Como subraya CCOO, esto resulta especialmente relevante en los desplazamientos obligados para ir a trabajar o estudiar. Sobre todo, cuando hay que salir de la ciudad. Este sindicato ha calculado que en España existen más de 20.000 polígonos industriales, un número mayor que municipios.
Para reducir el uso del coche se puede intentar aumentar los trayectos en bicicleta, en transporte público, a pie… La cuestión es cómo restar usuarios al automóvil privado y no a los otros modos sostenibles que pueden competir entre sí: todavía es habitual que cuando se le da más espacio a la bicicleta en ciudades españolas sea quitándolo de la acera donde caminan los peatones en lugar de la calzada donde ruedan los coches. Un caso muy interesante es el de Vitoria-Gasteiz, la European Green Capital 2012. Según la última encuesta de movilidad de esta ciudad, del pasado mes de septiembre, los desplazamientos en coche habrían bajado del 36,2% del año 2004 a un 28,3% en la actualidad. Y esto se habría conseguido aumentando a la vez los trayectos en transporte público (de un 7,9% a un 8,3%), en bicicleta (de un 3,4% a un 6,9%) y caminando (de un 49% a un 53,6%). “Eso se logra considerando todos los modos a la vez, pero también quitando aparcamientos a los coches, claro, aunque no guste”, comenta Mónica Ibarrondo, coordinadora de programas de la European Green Capital.
Reivindicar la importancia del carácter peatonal de la ciudad mediterránea no quita tampoco que se pueda aprender de los avances de las ciudades del norte de Europa. Recabar experiencias para mejorar la movilidad en los desplazamientos al trabajo es justo lo que pretende E-Cosmos. Como, por ejemplo, las medidas fiscales de Bélgica, donde las empresas tienen la obligación de reembolsar un 75% de media de los costos de sus empleados en transporte público (que después se desgravan) o donde existe una tasa no obligatoria de 0,21 euros/km para los empleados que van al trabajo en bicicleta.
“No se trata de buscar soluciones de transporte masivo o de grandes infraestructuras, sino de hacer una gestión de la movilidad”, comenta Manel Ferri, responsable del Departamento de Movilidad de CCOO, que reclama una legislación de movilidad sostenible española y europea. Según Ferri, las empresas pueden aplicar medidas de muy bajo coste para mejorar la forma de moverse de sus empleados: como reservar las plazas de aparcamiento para los trabajadores que compartan coche o aprovechar autobuses lanzaderas de empresas vecinas . “No es una cuestión de dinero”, incide.
COPIADO DE: Bicicletas, ciudades, viajes (17 septiembre 2011)
Estamos a punto de sumergirnos en la celebración colectiva de la movilidad. Durante toda una semana tendremos la oportunidad de presenciar y participar en toda una serie de escenificaciones más o menos ingeniosas, la mayoría simplemente ingenuas, en las que podremos hacer una demostración gratuita de buenos propósitos cuyo objetivo no es más que ese: la pura representación.
Lo que pasa inadvertido a la inmensa mayoría emocionada es que todo este circo tiene gato encerrado. Y es que el propio término de movilidad conlleva la asunción necesaria e ineludible de tener que moverse para todo como condición de partida, y es ahí donde todo el asunto de la sostenibilidad (otro término obsceno por definición) hace aguas. Mientras no cuestionemos esto, que hemos aceptado alegremente como axioma, no nos podremos dar cuenta de cómo podremos resolverlo (si es que de verdad queremos hacerlo). Es la promoción de la movilidad la que nos ha dejado como estamos y nos ha condionado el futuro. Y es precisamente el ejercicio masivo y compulsivo de la movilidad, la llamada “hipermovilidad”, la que nos tiene atenazados, obnubilados, moviéndonos de un lado para otro como gallinas descabezadas.
Y es que, hasta que no cambiemos la perspectiva y prioricemos en la proximidad y en la accesibilidad como objetivos deseables, esto no va a ser más que un juego perverso. Un juego en el que nosotros somos meros espectadores, y en el que cuestiones como el compromiso con el clima, la revitalización de las ciudades, la mejora en la seguridad vial, el ahorro energético, la disminución de la contaminación, la recuperación de espacios públicos para su disfrute colectivo, el impulso del comercio local, en definitiva, la reconfiguración de las ciudades, son tareas reservadas para expertos, para técnicos, para gobiernos y para los poderes fácticos.
Para este juego no nos quieren, para eso no nos necesitan y para eso tienen los 358 días restantes del año. Sin molestas intromisiones de los civiles sin cualificar, o de los cualificados que no han sido invitados. Es entonces cuando se corta el bacalao, es entonces cuando se hacen los grandes proyectos, es entonces cuando se deciden los usos del suelo, las expansiones urbanísticas, las reurbanizaciones, con sus recalificaciones y sus apaños. Entonces los procesos de participación, las exposiciones públicas y la opinión pública no son sino inconvenientes que no hacen más que ralentizar la ejecución y diferir el beneficio, que cuanto más pingüe sea, mejor.
No es que haya que condenar la cosa. Es más bien que hace falta constatar que esto es un paripé masivo con pretensiones de universal o cuando menos planetario. Por lo demás, que viva la Pepa (o la Virgen de Guadalupe), pero que no viva tan lejos, por favor.
El vídeo de la semana, ha corrido como la pólvora por la red, aplausos, parabienes, todo tipo de aserciones y manifiestos en contra de los coches que aparcan en el carril bici. Estamos de acuerdo en que es una barbaridad que un coche aparque en cualquier lado, tanto pasos de cebra como encima de las aceras como en muchos otros lugares inadecuados, que se apodere del espacio público pero, ¿porqué a nadie le parece raro que esa calle tenga un carril bici? que el Estupendoman del alcalde cuando se pira en la bici se recluya en apenas un metro de calzada en una calle vacía y sin tráfico... malo es cuando hay tráfico pero en una calle vacía me parece perverso y un claro síntoma de aquellos que no están dispuestos a recuperar las calles, aunque no circule ningún coche por ella. El mensaje no puede ser mas negativo para la normalización del uso de la bici en las ciudades aunque parezca lo contrario.
el 17 de julio hay convocada una marcha en bici en favor de más carriles-bici:
http://www.facebook.com/event.php?eid=210353299004085
http://www.facebook.com/pages/Carril-Bici-en-Granada-Ya/180724021985546
Ya sabéis que ahora con esto del internet las convocatorias de cualquier cosa van que vuelan… pero también sabréis que la rapidez normalmente perjudica el tiempo necesario para la reflexión. Y en eso estoy, tratando que la gente se forme un poco antes de meter la pata, como la he ido metiendo yo. Al menos en su página no me han censurado como ha ocurrido en otras (aún argumentando objetivamente y siendo totalmente respetuoso)
http://www.facebook.com/group.php?gid=118534851520010&v=wall
http://www.facebook.com/home.php?sk=group_114787625259831
Por todo ello, he creado un contraevento, para que la gente pueda instruirse antes de seguir la marea:
17 julio Razones ciclistas para decir No al carril bici urbano en Granada
http://www.facebook.com/event.php?eid=175762795817229
El 17 de julio de 2011 se ha convocado una marcha en bici por la ciudad de Granada para reivindicar un carril-bici. Considero que previamente a cualquier reivindicación es necesario formarse e informarse para después llevar a cabo debates o decisiones para consensuar entre los ciclistas qué es lo que queremos. Por ello, considero imprescindible repasar las reflexiones, análisis, documentación y propuestas elaboradas por ciclistas urbanos de Granada (que no están ligados a ningún interés político electoral) y que han participado intensamente en la reivindicación de carriles-bici urbanos hace 8 ó 9 años y que, tras estos estudios, ahora consideran que el carril-bici urbano es una técnica obsoleta, peligrosa y cara que destruye la potencialidad y el atractivo de la bicicleta como medio de transporte eficaz, ya que (entre otras cosas) nos sustituye la actual circulación ciclista en la calzada por una vía estrecha de 1.2 metros por sentido. Esperamos que antes de cualquier convocatoria o reivindicación de carriles-bici se tengan en cuentas todas estas consideraciones descritas, ya que si la reivinidcación de carril-bici tiene éxito, veremos nuestra circulación ciclista y, sobretodo la de las generaciones futuras, perjudicada gravemente. Nos gustaría que os tomaráis el tiempo necesario para reflexionar sobre todo este valioso trabajo hecho en Granada.
Espero que sea leído este texto antes de apoyar o no esta convocatoria y, si es posible, llegar a un consenso sobre los puntos en los que coincidamos todos los ciclistas urbanos de Granada.
Muchas Gracias