

FUENTE:Biciescuela Granada

Clase particular de ciclismo urbano donde se ofrece a las personas (adultas) que lo deseen los conocimientos necesarios para desplazarse en bicicleta por la calzada de forma autónoma, segura y eficiente. En diferentes niveles se muestra al alumno las herramientas necesarias para que, posteriormente y mediante la práctica cotidiana, pueda desarrollar por su cuenta las competencias correspondientes a cada nivel:
Para más información sobre cada uno de los niveles, concertar el día y la hora de la clase, y para preguntar por los precios: biciescuelagranada@hotmail.com Estos cursos también se ofrecen usando el tiempo como valor de intercambio a través del Banco de Tiempo del barrio de Cartuja (Granada) y el Banco de Tiempo del barrio de Realejo (Granada). Un banco del tiempo es una forma de proponer servicios y recibirlos, sin usar dinero: Al recibir una hora de un servicio de alguien, esta última persona puede después disfrutar de un servicio dado por una tercera persona. Por ejemplo, si cuido de los niños de mi vecina durante una hora, después podré tomar una hora de clase de francés con otro vecino del barrio
Ver Curso conducción de la bici NIVEL 3 en un mapa más grande
COPIADO DE: Biciescuela Granada (25 enero 2012)
GRUPO FACEBOOk: No a la prohibición de circular en bici por la Gran Vía de Granada
El pasado lunes 23 el Ayuntamiento informó de que triplicaría los espacios destinados a la bicicleta. Sin embargo, los espacios para la bicicleta ya existen, se llaman calles: 615,51 Km de calzada urbana están disponibles para los ciclistas, al igual que para el resto de vehículos.
Ante el incremento de ciclistas urbanos, la intención del Ayuntamiento consiste en eliminar el derecho de estos ciclistas a circular por las calzadas de las calles principales (rápidas y directas) sustituyéndolas por vías estrechas y peligrosas, llamadas carriles-bici, o por itinerarios tortuosos y de pavimento adoquinado que han bautizado como “bici-calles”. Por ejemplo: prevé prohibir el paso de los ciclistas por Gran Vía y canalizar toda su circulación por Santa Paula y/o Elvira.
Según el consistorio los ciclistas son los culpables de la ralentización del transporte público en Gran Vía. Sin embargo, este colapso circulatorio es debido a la mala planificación de las líneas del transporte público que convierte a esta vía en un cuello de botella (la velocidad media de los ciclistas es igual o superior a la del transporte público).
La Gran Vía es una arteria de acceso directo y rápido para los ciclistas, por donde miles circulan cada día, número que (aunque disguste al Ayuntamiento) seguirá creciendo de forma imparable. La prohibición de circular en bici por la Gran Vía nos impide realizar nuestro trayecto de forma rápida, confortable y en igualdad de condiciones que el resto de vehículos.
Los ciclistas no necesitamos itinerarios alternativos señalizados. Todas las calzadas de las calles de la ciudad son aptas para la circulación de bicicletas. Los ciclistas somos autónomos para escoger el itinerario que más nos convenga.La bicicleta no es un estorbo que hay que segregar a un espacio limitado. Conducimos un vehículo con pleno derecho para circular por la calzada. Somos parte del tráfico. Los ciclistas seguiremos circulando por la Gran Vía, pese a cualquier prohibición.
Granada, 25 enero 2012.
MÁS INFORMACIÓN:
- No a la prohibición de circular en bici por la Gran Vía (Biciescuela Granada, 19 julio 2010)
- El consistorio quiere limitar el espacio de las bicicletas (Ciudad Ciclista, 25 enero 2012)
- Les molesta el número creciente de ciclistas circulando por la calzada (Ciudad Ciclista, 21 septiembre 2011)
El lunes 23 de enero el periódico digital andalucianoticias.es titulaba una noticia así:
El Consistorio granadino pretende triplicar los espacios para las bicicletas en Granada.
Los espacios para las bicicletas en la ciudad ya existen: se llaman calles. Entonces, ¿qué quiere decir?, ¿construirán nuevas calles en las que solo permitirán el paso a los ciclistas? Pues no, el mensaje es, tal y como nos tienen acostumbrados, que el único lugar existente para la bici en la ciudad es aquella infraestructura que se construya específicamente para ella:
“(…) aumentar los 37 kilómetros destinados para estos vehículos en la actualidad a un total de 94 (…)”
Según estas declaraciones, los ciclistas actualmente tan solo tenemos 37 Km disponibles para circular en la ciudad (los carriles-bici) y nos permitirán circular en el futuro por tan solo 94 Km. Es decir, restringen nuestro derecho a circular, ya que actualmente los ciclistas urbanos de Granada podemos circular por la calzada de cualquier calle (es decir, 615,51 Km). Los ciclistas conducimos un vehículo con el que tenemos el pleno derecho de circular por la calzada de todas las calles de la ciudad.
¿Se trata de un error de la periodista o de la Delegada de Movilidad? No lo sabemos. Tan solo comprobamos que están transmitiendo los siguientes mensajes:
-”la bicicleta no es un vehículo para circular por la calzada”
-”no es posible circular en bici por la calzada”
-”no uses la bici mientras no construyamos las infraestructuras necesarias”
Podemos decir es que las autoridades locales tienen miedo de que el número de ciclistas se dispare. Según el diagnóstico realizado por el Área de Movilidad, un total de 5.000 personas utilizan este medio de transporte a diario, pero se calcula que el uso potencial superaría la cifra de 10.000. Y, al parecer, ante el posible aumento de la densidad de ciclistas en circulación, las autoridades locales consideran que las calzadas actuales no son el lugar por el cual deben circular los ciclistas. Por lo tanto, según ellos, para que el uso de la bici sea sostenible (Ideal, 24 enero 2012 -versión papel-) hay que buscar nuevos espacios. Una de las medidas es hacer “bicicalles”:
“En este momento el paso de bicicletas por ejes como la Gran Vía y Reyes Católicos provoca una ralentización de la velocidad del transporte público, tanto de taxis como de autobuses. El uso sostenible de la bici implica no provocar esta situación, que el conductor de autobús no tenga que ir al paso que le marca la bicicleta que lleva delante. La solución, según los técnicos está en la puesta en marcha de vías alternativas, que generalmente van a ser paralelas a la calle principal. La Gran Vía sería el ejemplo perfecto. Se cerraría el uso a la bici, y se abrirían con preferencia para la bicicleta, Santa Paula o Elvira”. (IDEAL, 24 de enero 2012 -versión papel-)

Se prohibiría el paso de ciclistas por las arterias principales como Gran Vía y se señalizaría para el paso ciclista por calles paralelas (por las que, como en el resto de calles, ya podemos circular en bici sin necesidad de señalizar). La posibilidad actual de los ciclistas de circular por las avenidas directas y rápidas se sustituiría por itinerarios a través de calles angostas, de trayecto tortuoso, de suelo adoquinado, etc.(BICIESCUELA GRANADA, No a la prohibición de circular en bici por la Gran Vía, Julio 2010)
En definitiva, no nos dan más espacios, sino que nos barren de donde creen que 10.000 ciclistas diarios molestan (CIUDAD CICLISTA, Les molesta el número creciente de ciclistas en la calzada, 21 septiembre 2011)

La circulación lenta de los autobuses por la Gran Vía no se debe a la presencia de ciclistas, sino a una mala planificación de este transporte público que convierte a esta vía en un auténtico cuello de botella. La velocidad media de los autobuses es igual, e incluso menor, a la de los ciclistas. La convivencia es posible bajo el respeto mutuo.
La Gran Vía es una arteria de acceso directo y rápido para los ciclistas, por donde miles circulan cada día, número que seguirá creciendo de forma imparable. La prohibición de circular en bici por la Gran Vía proponiendo rutas alternativas nos impide realizar nuestro trayecto de forma rápida, confortable y en igualdad de condiciones que los ciclomotores y motocicletas.
Los ciclistas no necesitamos itinerarios alternativos señalizados. Todas las calzadas de las calles de la ciudad son aptas para la circulación de bicicletas. Los ciclistas son autónomos para escoger el itinerario que más le convenga. Actualmente los ciclistas penetramos perfectamente en el centro de la ciudad por las calzadas existentes.
En cualquier caso, el ciclista que quiere cruzar o acceder al centro de la ciudad de forma rápida seguirá circulando por la Gran Vía, pese a esta intención de prohibirlo.
(…)“Es hora de recuperar el tiempo perdido en esta materia. Vamos a conseguir que la bicicleta sea un medio de transporte más sostenible y recomendable”, ha asegurado la concejal de Movilidad y Protección Ciudadana, Telesfora Ruiz, quien ha añadido que el principal objetivo es “trazar un itinerario compatible con otros medios de transporte alternativos” (…)
LA BICICLETA NO ES UN ESTORBO QUE HAY QUE SEGREGAR A UN ESPACIO LIMITADO. CONDUCIMOS UN VEHÍCULO CON PLENO DERECHO PARA CIRCULAR POR LA CALZADA. SOMOS PARTE DEL TRÁFICO:
- SI A LA CIRCULACIÓN NATURAL DE LAS BICICLETAS POR LA CALZADA EN CONDICIONES DE IGUALDAD.
- SI A LA FORMACIÓN PARA CONDUCIR LA BICICLETA EN CONDICIONES DE SEGURIDAD POR LA CALZADA.
- SI A LA FORMACIÓN DEL RESTO DE CONDUCTORES PARA SABER CÓMO COMPORTARSE ANTE LOS CICLISTAS (especialmente para los profesionales del transporte)
- NO A LA CONSTRUCCIÓN DE CARRILES-BICI URBANOS. Son vías que no están destinadas para circular en condiciones de seguridad a más de 5Km/h, ni están preaparadas para concentrar una modesta densidad de ciclistas en circulación. Además, con su existencia se nos prohíbe circular por la calzada.
A continuación un ejemplo más de cómo las características descritas en los manuales para el diseño de carriles-bici provocan accidentes a los ciclistas:
“Salgo a hacer mis 2 horitas de rigor por la vega de Granada, llego al carril bici que sale de Santa Fe para la carretera de Fuentevaqueros, y nada más entrar tengo que esquivar a un abuelete que “perrico” en mano me amenaza porque he estado apunto de atropellar a su can que se me abalanzó en el último momento.
(…) Pasada mi odisea con el perrito, a unos 500 metros veo dos 15 añeros en mountain bike en dirección contraria, en paralelo y ocupando todo el carril. Levanto un piñón dejo de pedalear y hecho las manos a las manetas. A unos 60 metros les grito porque vienen charlando y no se apartan, a todo esto, estamos en una recta con una visibilidad de más de 600 metros. Hacen por apartarse y en el momento en que nos cruzamos uno de los dos se me cruza y se me pone justo en frente, como el quitamiedos tapa la salida hacia la carretera y ya estoy encima no puedo esquivarlo y me pego de frente contra él a 30 por hora, volando por encima suya y cayendo de espaldas tras dar la vuelta en el aire.
Resultado, mano derecha y muñeca como sendas botas, el codo izquierdo también hinchado, y golpes en el hombro derecho y en la rodilla derecha. Nada de importancia, pero duele, y mañana me va a doler más aún. (…)”(Foro MTB, 5 enero 2012)
En esta ocasión se trata de un accidente ocasionado por su estrechez (1.2m por sentido), sus insuficientes distancias laterales de seguridad y su doble sentido de circulación. Estas características obligan al ciclista a reducir su velocidad a 5 Km/h para poder circular con seguridad.
El accidente se ha producido en una vía interurbana. Si se da en una vía urbana sus consecuencias podrían haber sido mayores, ya que el ciclista podría haber impactado contra mobiliario urbano, al esquivar al otro ciclista podría haber atropellado a un peatón o podría haber caído en la calzada de forma inesperada para el resto de conductores. (Más información en: La falsa seguridad del carril-bici)
Una solución muy sencilla en este tipo de carreteras es, en lugar de este carril-bici, hacer arecenes (uno para cada sentido de circulación) de, al menos 2 metros de anchura útiles y libres de suciedad.
Ayer, a las 9h de la mañana, vi a un ciclista circulando por la estrecha acera de la izquierda de la calle Manuel Gómez Moreno (Granada).
Se trata de una acera, ya de por sí, bastante incómoda para andar porque el morro de los coches aparcados en batería sobresalen de la calzada y ocupan casi media acera. A esto le añadimos un ciclista a bastante velocidad y gente caminando por la acera.
Naturalmente, ante tal situación llamo la atención de este ciclista:
- ¿Pero qué haces en la acera? ¡Vas a atropellar a alguien!
- Si el Auntamiento hiciera carriles-bici… -me responde-
- ¿En esta calle? Pero qué carril-bici ni leches. ¡Bájate a la calzada que es mucho más ancha!
- Déjame en paz… a estas horas de la mañana…
No nos engañemos, semejante energúmeno ha construido su concepto de bicicleta urbana como instrumento para circular en cualquier tipo de calle por carril-bici y, en su ausencia, por la acera. Y esto se lo tenemos que agradecer al trabajo realizado durante décadas por los ciclistas y las asociaciones de ciclistas urbanos que han inyectado el miedo entre los aspirantes a ciclistas, para después venderles el antídoto hacia el cual les hacen dependientes: el carril-bici y la acera.
Estamos en un momento clave en el cual será difícil volver atrás. Tales esquemas mentales pueden ser irreversibles. Tal y como está creciendo el número de ciclistas por las aceras, estamos llegando al nivel en el cual la bicicleta se está convirtiendo en una silla de ruedas para personas a las que no se les ofrece la posibilidad de ser autónomos para conducir su vehículo, sino que se les trata como inútiles.
Y esto es solo un pequeño ejemplo, entre los miles que se dan cotidianamente en cualquier ciudad española.
COPIADO DE: Biciescuela Granada (21 dic. 2011)
La asociación de ciclistas Biciescuela Granada quiere expresar su preocupación debido a la construcción de una nueva acera-bici de doble sentido en el Distribuidor Norte.
La acera de uno de los lados de este vial presenta 3 metros de anchura: 1 metro para los peatones y 2 metros para la circulación obligatoria de ciclistas en ambos sentidos. De esta manera no solo se limita y restringe la movilidad, la seguridad y el confort de los peatones, sino que se obliga a los ciclista a circular por aceras extremadamente estrechas perjudicando gravemente su seguridad y la de los peatones:
-No existe distancia lateral de seguridad entre ciclistas y peatones.
-No existe distancia lateral de seguridad entre ciclistas y el resto de vehículos que circulan por la calzada.
-Impide a los ciclistas gestionar su espacio en condiciones de seguridad para esquivar obstáculos o adelantar a otros ciclistas.
La acera-bici incumple el artículo 121.5 del Reglamento de Circulación (que prohíbe la circulación de todo vehículo por las aceras) y los artículos 25 y 27 de la Ordenanza Municipal de Circulación de Peatones y Ciclistas de Granada (que tan solo permite la circulación en bici por aceras de más de 4 metros de anchura que estén señalizadas y guardando 1 metro de distancia lateral respecto a los peatones, así como prohíbe los adelantamientos a los ciclistas a menos de 1,5 metros de distancia lateral)
El Distribuidor Norte, con dos carriles por sentido y limitado a una velocidad máxima de 50 Km/h, presenta unas condiciones urbanas y, por lo tanto, óptimas para la circulación ciclista por la calzada. La Consejería de Obras Públicas, en lugar de apostar por el respeto, la convivencia y la formación que ofrezca a los ciclistas los conocimientos necesarios para circular con total autonomía por la calzada de cualquier calle, utiliza el dinero público para para marginar a los ciclistas (que también pagamos este vial), perjudicar su seguridad y la de los peatones, fomentar su circulación por la acera e impedirles su derecho a usar la calzada.
LA BICICLETA NO ES UN ESTORBO QUE HAY QUE SEGREGAR A UN ESPACIO LIMITADO Y REDUCIDO. CONDUCIMOS UN VEHÍCULO CON PLENO DERECHO PARA CIRCULAR POR LA CALZADA. SOMOS PARTE DEL TRÁFICO:
-No a la construcción de aceras-bici y carriles-bici urbanos
-Sí a la formación de los ciclistas y del resto de conductores
-Sí a la circulación natural de las bicicletas por la calzada en condiciones de igualdad
Granada, 21 diciembre 2011