IMAGEN Y TEXTO COPIADO DE:  El Blog de Alcorcón (17 y 19 de octubre de 2011, respectivamente)

CARTA AL CONCEJAL DE CIRCULACIÓN (Alcorcón -Madrid-)

«Señor Concejal:

Es evidente que la circulación de bicicletas por las aceras ha aumentado en los últimos meses. “Por las aceras” hay que entenderlo en un sentido literal y en un sentido amplio. El sentido amplio es el que se refiere al que al haberse construido los carriles-bici… digo ¡vías ciclistas!, que les llaman, sobre las aceras han quedado parte de éstas usurpadas a los peatones, ha disminuido el espacio natural de circulación de estos.

El sentido estricto es el que significa que, ante la instalación de las susodichas aceras-bici —denominación sin duda más exacta que la de ‘carriles-bici’—, ha habido un aumento de circulación por las aceras, circulación inducida por la idea interesadamente adoptada por los ciclistas de que allí donde no hay carril tienen derecho a utilizar la acera, incluso habiéndolo si les resultara más cómodo hacerlo. También es evidente que invadir las aceras en cualquiera de los dos sentidos mencionados es una agresión al peatón que ve disminuido lo que debe ser su espacio sagrado e inviolable, de uso exclusivo para él sin excusa ni pretexto ningunos.

Por todo ello solicito la devolución del uso en exclusiva de las aceras a los peatones, para lo que el Ayuntamiento debería, no voy a decir desmantelar las aceras-bici, sobre todo después del pastón que, cediendo a un cierto populismo, a la moda y a la presión del lobby ciclista, se debió de gastar el Ayuntamiento, pero sí cambiar el fin para el que se construyeron y volverlas al uso que tenían en su estado original, es decir el de aceras, naturalmente con algunas, pocas, obras necesarias de readaptación al uso peatonal, como podría ser la eliminación de señales verticales o pintadas en el carril o la reconstrucción de los pasos de peatones que en su día quedaron, por mor del vendaval carrilista y antipeatonal, divididos por la mitad; ya sabe usted: la mitad quedó para el paso de peatones y la otra para el de las bicicletas. Por otra parte, al desaparecer los carriles como tales, desaparecerían también las infames intersecciones actuales entre carriles y aceras. La devolución a su función original del espacio usurpado a los peatones haría, junto con las medidas de vigilancia necesarias por parte de la policía —es también una de sus funciones, ¿no?: la de hacer respetar el espacio de los peatones—, que despareciera la circulación ciclista por las aceras, pero, además, los peatones pasaríamos a recuperar unas zonas de acera cuyo pavimento, por su rugosidad, es muchísimo más cómodo para andar que el que se usa habitualmente en zonas peatonales.

Espero que se acepte mi propuesta, y le saludo atentamente,

Dionisio García

P. D. Por si es de su interés le remito a los comentarios sobre el mis-mo asunto publicados en mi blog: http://blog-de-alcorcon.blogspot.com/»

 

COPIADO DE: Bici por Barcelona, 18 enero 2012)

Un técnico del Ayuntamiento X se dio cuenta un buen día de algo. No sabemos si lo averiguó tras encargar y leer algunos informes o si simplemente le vino a la cabeza mientras paseaba tranquilamente por su ciudad. La cuestión es que observó que en la mayoría de accidentes que tenían los motoristas estaban implicados coches.

Se convocó una reunión, y tras algunas discusiones se llegó a la conclusión obvia. Si el problema que las motos tenían accidentes en relación con los coches, convenía que las motos pudieran circular por carriles libres de coches. Así pues, se pusieron manos a la obra, y crearon el carril moto. Era la solución perfecta para reducir los accidentes de moto, un vehículo especialmente vulnerable frente a los coches. Y como era la solución perfecta, era perfectamente lógico obligar a las motos a circular única y exclusivamente por estos carriles.

Empezaron a construir los carriles moto, y las motos a circular por ellos. Al principio, los motoristas pensaron que iban a funcionar bien. No tenían que arriesgarse zigzagueando entre los coches, y podían adelantarlos cuando hubiera atascos. Lástima que se olvidaron de un detalle: hacer los carriles moto los suficientemente anchos como para que las motos se pudieran adelantar entre sí, de tal manera que las motos tenían que circular en fila india, una detrás de otra, y limitadas a la velocidad de la más lenta… o arriesgarse a tocar codo con codo al adelantar. ¡Imaginaros los líos que se armaban cuando un amante de lo retro circulaba con su antigua, lenta y enorme moto con sidecar!

También había otro problema: las intersecciones se convirtieron en más peligrosas para las motos… puesto que circulaban por la derecha de la calzada, cuando un coche quería girar a la derecha en una intersección debía, necesariamente, atravesar el carril moto, con el consiguiente peligro para los motoristas.

Además, a veces los coches se paraban sobre el carril moto. No mucho rato, pero lo suficiente para que las motos tuvieran que adelantarle, arriesgándose a hacer una entrada repentina en los carriles de coches.

La red no se implantó en toda la ciudad a la vez, sino que se fue haciendo por fases. “Poco a poco iremos completándola”, declararaban desde el Ayuntamiento. Pero mientras tanto eran demasiados los lugares donde, repentinamente, desaparecía el carril moto y la incorporación a los carriles de circulación de coches la hacía cada motorista como podía.

Por si esto fuera poco, en algunas calles no había suficiente espacio en la calzada para el carril moto, así que se decidió crear el carril moto sobre la acera. Claro que, como en la acera había peatones, era necesario limitar la velocidad de las motos, que debían circular a menos de 10 km / h por cualquier carriles moto sobre acera.

Y por supuesto, los motoristas no debían quejarse, al fin y al cabo, ¡todo era por su seguridad!

No te pierdas esta animación. Entra en la página y activa la animación para ver todos los riesgos que encuentra un ciclista cuando circula pegado a la derecha. Toma el carril, circula de forma asertiva.

FUENTE:Biciescuela Granada

Clase particular de ciclismo urbano donde se ofrece a las personas (adultas) que lo deseen los conocimientos necesarios para desplazarse en bicicleta por la calzada de forma autónoma, segura y eficiente. En diferentes niveles se muestra al alumno las herramientas necesarias para que, posteriormente y mediante la práctica cotidiana, pueda desarrollar por su cuenta las competencias correspondientes a cada nivel:

NIVEL 0: Montar en bicicleta
NIVEL 1: Habilidades ciclistas básicas
NIVEL 2: Conducción de la bicicleta
PERSONALIZADO: Conducción de la bicicleta por itinerario personalizado
MECÁNICA: Mantenimiento y mecánica básica de la bicicleta

Para más información sobre cada uno de los niveles, concertar el día y la hora de la clase, y para preguntar por los precios: biciescuelagranada@hotmail.com Estos cursos también se ofrecen usando el tiempo como valor de intercambio a través del Banco de Tiempo del barrio de Cartuja (Granada) y el Banco de Tiempo del barrio de Realejo (Granada). Un banco del tiempo es una forma de proponer servicios y recibirlos, sin usar dinero: Al recibir una hora de un servicio de alguien, esta última persona puede después disfrutar de un servicio dado por una tercera persona. Por ejemplo, si cuido de los niños de mi vecina durante una hora, después podré tomar una hora de clase de francés con otro vecino del barrio

NIVEL 0: Montar en bicicleta

Una sesión práctica de 1 hora en un espacio sin tráfico y destinada a aquellos que quieren aprender a montar en bicicleta.
- Equilibrio
- Equilibrio y frenos
- Arranque del pedaleo
- Pedalear
- Pedalear y frenos
- Giros

NIVEL 1: Habilidades ciclistas básicas

Una sesión práctica de 2 horas en un espacio sin tráfico y destinada a aquellos que ya saben montar en bici pero necesitan mejorar las habilidades ciclistas básicas
- Elección de la bicicleta y posición del sillín y el manillar
- Mirar hacia atrás sin desviarse
- Manejar la bici con una sola mano (izquierda y derecha)
- Esquivar obstáculos
- Funcionamiento de las marchas
- Sprint
- Parada y arranque
- Mirar hacia atrás, señalizar el giro con una mano, cambiar de marcha, frenar y girar
- Esquivar obstáculos en emergencia

NIVEL 2: Conducción de la bicicleta

Una sesión práctica de 3 horas en tráfico real destinada a aquellos que quieren mejorar o aprender la conducción de la bicicleta por la calzada urbana en condiciones de seguridad
- Elección de la bicicleta
- Posición del sillín y el manillar
- Equipamientos de seguridad en la bicicleta y en el ciclista
- Protección contra el robo
- Chequeo de la bicicleta
- Incorporación al tráfico
- Salida del tráfico
- Posición en la calzada y gestión del espacio
- Distancias de seguridad
- Señalización y comunicación visual
- Intersecciones
- Rotondas
- Ángulos muertos
- Adelantamientos
- Semáforos
- Circulación en calles con carril-bus
- Conducción empática
- Legislación básica
- Seguros y responsabilidad civil
- ¿Qué hacer en caso de accidente?


Ver Curso conducción de la bici NIVEL 3 en un mapa más grande

ITINERARIO PERSONALIZADO: Acompañamiento en itinerario personalizado

Una sesión práctica durante la cual se acompañará al alumno por el itinerario urbano o metropolitano que necesite (ida y vuelta) durante el cual se llevarán a cabo las explicaciones pertinentes a las maniobras que se deben realizar, abarcando todas las cuestiones que se desarrollan en el nivel 2.

MECÁNICA: Mantenimiento y mecánica básica de la bicicleta

Una sesión práctica de 2 horas destinada a aquellos que quieren aprender a mantener y reparar averías básicas de su bicicleta
- Partes de la bicicleta
- Posición del sillín y el manillar
- Frenos
- Marchas
- Pinchazos
- Limpieza y mantenimiento
Más información PINCHANDO AQUÍ

 

COPIADO DE: Ciclismo Urbano (2 mar. 2008)

Mujer ciclista mirando hacia atrás mientras pedalea

¿Cómo mirar hacia atrás sin perder nuestra linea de conducción? En distintas situaciones de tránsito debemos hacerlo, principalmente cuando iniciamos una maniobra de cambio de pista o virajes. Debemos ser capaces de saber que sucede a nuestras espaldas aplicando en equipo, el trabajo de nuestro oído y nuestra visión.

Un ciclista experimentado y precavido está en constante atención del entorno. Tiene una idea clara de lo que sucede alrededor. Sabe de quienes va acompañado en la ruta y percibe las maniobras que los demás conductores pueden hacer.

Al pedalear vamos mirando hacia adelante, por lo que sabemos que nos espera en nuestro camino. Pero muchas veces debemos saber que es lo que sucede a nuestras espaldas, especialmente cuando iniciamos maniobras de cambio de pista o virajes. En ese momento es cuando nos vemos obligados a mirar hacia atrás. La vista es uno de los sentidos a través del cual podemos obtener la mayor información de nuestro entorno y es importante que trabaje en equipo con el oído.

Oír

Si ponemos atención, con el oído podemos sentir los motores de los vehículos que se nos aproximan por la espalda y escuchar que es lo que sucede atrás. Corresponde al primer paso que debemos dar antes de girar la cabeza. Hacerlo sin haber puesto el oído atento, no es una buena decisión.

Recuerda que no sólo motorizados circulan en las calles. Los ciclistas somos silenciosos y cada día somos más. La ausencia de ruido de motores no significa en ningún caso, ausencia de conductores. Si vas a delantar a un ciclista, recuerda tocar tu campanilla o silbar.

Mirar

Si percibimos con el oído, que no hay vehículos en las cercanías, es posible comenzar el movimiento de la cabeza para mirar. Para poder ejecutarlo correctamente, sin desviarnos, hay que procurar mantener la línea de los hombros derecha, lo que hará que todo tu torso quede apuntando perfectamente hacia adelante. Eso mantendrá tus brazos derechos, no girarás el manubrio y mantendras la bici recta.

El movimiento debe ser rápido y suave. Obtén la mayor información en el menor tiempo posible y antes de efectuarlo, debes fijarte muy bien que tengas el camino despejado.

El acto de mirar está dividido en dos etapas. La primera consiste en el uso de la visión periférica, el movimiento de la cabeza es parcíal y sacamos partido a lo que comúnmente se le denomina “mirar con el rabillo del ojo”. Utilizando la visión periférica no vamos a obtener detalles, si no que a prestar atención al contraste y velocidad. Sabremos si hay vehículos en nuestro radio mas cercano, obtendremos información acerca de la dirección, velocidad, tamaño y ubicación.

La segunda etapa, comienza una vez que en la primera etapa de visión, mas somera, confirmamos que no hay conductores en un radio cercano. Ahí es cuando podemos ver en detalle el entorno y saber que sucede en un radio mas amplio.

Toda la maniobra toma un máximo de dos segundos.

Pasos a seguir

  1. Fijarte que tengas el camino despejado, sin conductores, peatones, hoyos, etc. en tu camino.
  2. Antes de girar la cabeza, utiliza el oído para percibir tu entorno (se lo más jedi que puedas, siente…)
  3. Al girar la cabeza recuerda tener el torso apuntando perfectamente hacia adelante
  4. Si con el oído no detectaste cercanía de conductores, pasa a la visión periférica, girando parcialmente la cabeza
  5. Si necesitas obtener información detallada para efectuar tu maniobra, mira en detalle el entorno. Gira la cabeza hasta puedas mirar con claridad.
  6. La maniobra debe ser rápida y suave.

Este tipo de habilidades se van adquiriendo con la experiencia. Lo expresado aquí no es una receta infalible para mirar hacia atrás, pero si entrega elementos que te ayudarán a perfeccionar este movimiento, para obtener el máximo de información, sin desviar el camino.

¿Espejos retrovisores?

El sentido que mayor información nos entrega es la vista y un espejo retrovisor entrega información parcial, distorsionada y de mala calidad. Por lo general, para confirmar, igual debes mirar hacia atrás.

Esa falta de calidad en la entrega de información visual, no justifica montar en el casco o en la bicicleta, un elemento extra, que puede resultar nefasto en caso de una caída.

A continuación, como en otras muchas ocasiones, os propongo ver un vídeo realizado por Eneko Astigarraga

“Una gominola para aquellas personas adictas a la ordenación del tráfico ciclista. Daría para hablar horas. Daría para escribir libros. Pero basta con 1 minuto para darse cuenta”. (Eneko Astigarraga, 12 feb 2012)


Se trata de un documento que, en un solo minuto, logra mostrar con absoluta claridad la condena al colapso que han sufrido los ciclistas en aquellos lugares en los que se ha llevado a la práctica la política de segregación ciclista.

Esto es un ejemplo de lo que ocurre en numerosas ciudades europeas donde la bicicleta se usaba de forma masiva por la calzada, hasta que se le marginó y se le obligó a circular por una vía estrecha llamada carril-bici, infraestructura que, tal como se ve en el vídeo,  no puede albergar una determinada densidad de ciclistas en circulación a velocidades de más de 5 Km/h.

Hubo un tiempo en el cual los ciclistas circulaban por las calzadas, hasta que se les negó este derecho y se les obligó a circular por las nuevas vías (estrechas y con distancias laterales de seguridad insuficientes) cuyas características les impedía albergar la densidad de ciclistas existente. De esta manera, se destruyó el potencial de la bici como medio de transporte convirtiéndola en un peatón. De hecho, no hay peatones en esta calle. Los ciclistas de esta ciudad son los peatones, pero con ruedas.

Las calzadas prácticamente están libres, con una anchura envidiable para circular en bici por ella. Mientras, los ciclistas colapsados en el carril-bici. Como cuando los peatones colapsan una acera estrecha y la calzada es ancha y está libre por completo.

El carril-bici con cruce semaforizado obliga a los ciclistas  (además de a circular por esta vía tan estrecha) a trazar itinerarios más tortuosos y largos que los que ofrece la propia calzada. Esta pésima infraestructura es la que algunos proponen para “solucionar” la multiplicación de los riesgos que provoca el carril-bici en cada intersección

Diseño de cruce con carril-bici semaforizado: la gymkana ciclista

Pero, atención a la última ciclista del vídeo, en el último segundo, se escapa de la vía por la que venía recluida para desplazarse con libertad por la calzada… un poco de esperanza para que algún día los ciclistas recluidos recuperen las calzadas

 

COPIADO DE: Ciclismo urbano (13 sept. 2011)

Mas que una actividad fríamente normada por leyes, el tránsito tiene un gran componente social. La educación de tránsito no debiera ser sólo conocer la ley de memoria, si no tener la habilidad y el criterio para comunicarnos y sobretodo tener empatía y respeto por el otro mientras nos desplazamos. El tránsito trata de encuentros, comunicación, convivencia, negociación. Cuando hacemos partícipe a los demás de nuestras intenciones, les entregamos información que les permite tomar decisiones. Y en la medida que nos comunicamos y entendemos, seguro que evitamos muchas situaciones de conflicto.

Hace unos meses que me estoy obligando a señalizar con las manos cuando voy en bici. Y no me ha sido del todo fácil, reconozco que me dio vergüenza, pero esa emoción está quedando atrás a medida que voy incorporando la señalización como un hábito.

Señal de mano para cambio de pista

La señalización con las manos no es un acto cotidiano en muchas ciudades. Cuando vamos en bici, debido a las condiciones del tráfico, preferimos estar el mayor tiempo posible con ambas manos en el manubrio o simplemente no lo integramos como herramienta porque lo encontramos ñoño, perno, bobo, o de “buenitos”.

A medida que he ido comunicando mis maniobras con las manos, noto que el conflicto baja y particularmente con los motorizados. Al comunicar mis maniobras de viraje o cambio de pista, entrego información para que ellos se transformen en cómplices. Incluso es común ver como la “señalización humana” es una especie de lenguaje diplomático entre automovilistas, en especial cuando piden “como un favor”, el paso para virar en segunda fila.

No es cómodo que se nos tome por sorpresa. Cuando sucede se reacciona con molestia y/o incomodidad. Ahí viene el bocinazo, el grito y también ayuda al proceso de generar bronca contra quienes pedaleamos. Cuesta poco ganar aliados y la señalización y comunicación de nuestras maniobras es un buena práctica para lograrlo. Además que nos hacemos visibles, nos hacemos notar.

Como señalizamos

Aún no existe en el mundo un lenguaje estandarizado para señalizar virajes y detenciones. Hay varias alternativas, una especie de borrador donde cada lugar, incluso ciudades y estados, tienen su propio “alfabeto”.

Lenguaje señalización bicicletas

La reglamentación, por lo general, indica que la señalización a la izquierda debe hacerse extendiendo completamente el brazo de dicho costado. Para señalizar a la derecha hay mas alternativas. La menos evidente y a la vez mas confusa, consiste en levantar el antebrazo izquierdo formando un ángulo recto con el codo. Más simple y más lógica resulta la extensión del brazo derecho (avisando que voy rumbo a la derecha, obvio), señal que ha comenzado a ser aceptada legalmente en varios lugares.

La señal de detención consiste en apuntar con la mano hacia abajo y en algunas partes debe ser hecha colocando el codo en ángulo recto, lo que resulta incómodo y poco natural de hacer cuando se va en bici. Personalmente considero que el brazo extendido hacia abajo es poco visible, no genera una excepción o un movimiento especial que llame la atención. Es muy normal ver gente con el brazo colgando abajo sin hacer nada, incluso lo dejamos caer sólo para descansar.

En Dinamarca, la señal de detención se hace levantando el brazo, como quien va a saludar, movimiento que es más cómodo, natural y evidente, que apuntar con el brazo recto hacia abajo.

Avisando la detención

A modo personal, creo que lo que aquí debe mandar es la lógica y la naturalidad en el acto de señalizar o avisar detención. Mientras más simple sea el código, más fácil de entender y aceptar. Me quedo con la extensión de los brazos al lado correspondiente con la maniobra (derecha-izquierda) y la detención con el antebrazo arriba. 3 señales y listo.

Mientras encontramos ese código socialmente aceptado, partir con la señalización derecha-izquierda será un buen comienzo para notar cierto cambio en las reacciones de los demas conductores y peatones.

Nota aparte: La mayoría de estas señales originalmente fueron pensadas para ser hechas con el brazo izquierdo, el único utilmente visible que tiene el conductor de un auto. ¿Será evidencia de cómo las leyes van siendo construidas sólo para ese modo de transporte?

A medida que crece el uso de la bici en las ciudades, estas señales comienzan a ser necesarias para comunicarnos entre quienes la usamos. No es necesario complejizar nuestro vehículo colocando señalizadores artificiales. Nosotros mismos vamos en contacto con los demás y no necesitamos una interfaz para comunicarnos.

Aparte de las señales manuales, no debemos olvidar el contacto visual y los movimientos de nuestra cabeza, como cuando miramos hacia atrás. Mirando a los ojos transmitimos un montón de información y también obtenemos de regreso otra buena parte. El poder de negociación no es exclusivo del habla. Las miradas son poderosas y con ellas podemos llegar a acuerdo en el uso de la vía, para pedir o ceder paso, para lograr complicidad y apoyo o en señal de desaprobación. Utilizadas para comunicar nuestras maniobras y dar las gracias, la señales manuales y miradas son en si mismas una poderosa herramienta que podemos usar en beneficio de la buena convivencia en las vías.

Muévete en bici hoy, será un buen día.

COPIADO DE: Biciescuela Granada (25 enero 2012)

GRUPO FACEBOOk: No a la prohibición de circular en bici por la Gran Vía de Granada

Ideal 24 enero 2012 -versión papel-

El pasado lunes 23 el Ayuntamiento informó de que triplicaría los espacios destinados a la bicicleta. Sin embargo, los espacios para la bicicleta ya existen, se llaman calles: 615,51 Km de calzada urbana están disponibles para los ciclistas, al igual que para el resto de vehículos.

Ante el incremento de ciclistas urbanos, la intención del Ayuntamiento consiste en eliminar el derecho de estos ciclistas a circular por las calzadas de las calles principales (rápidas y directas) sustituyéndolas por vías estrechas y peligrosas, llamadas carriles-bici, o por itinerarios tortuosos y de pavimento adoquinado que han bautizado como “bici-calles”. Por ejemplo: prevé prohibir el paso de los ciclistas por Gran Vía y canalizar toda su circulación por Santa Paula y/o Elvira.

Según el consistorio los ciclistas son los culpables de la ralentización del transporte público en Gran Vía. Sin embargo, este colapso circulatorio es debido a la mala planificación de las líneas del transporte público que convierte a esta vía en un cuello de botella (la velocidad media de los ciclistas es igual o superior a la del transporte público).

La Gran Vía es una arteria de acceso directo y rápido para los ciclistas, por donde miles circulan cada día, número que (aunque disguste al Ayuntamiento) seguirá creciendo de forma imparable. La prohibición de circular en bici por la Gran Vía nos impide realizar nuestro trayecto de forma rápida, confortable y en igualdad de condiciones que el resto de vehículos.

Los ciclistas no necesitamos itinerarios alternativos señalizados. Todas las calzadas de las calles de la ciudad son aptas para la circulación de bicicletas. Los ciclistas somos autónomos para escoger el itinerario que más nos convenga.La bicicleta no es un estorbo que hay que segregar a un espacio limitado. Conducimos un vehículo con pleno derecho para circular por la calzada. Somos parte del tráfico. Los ciclistas seguiremos circulando por la Gran Vía, pese a cualquier prohibición.

Granada, 25 enero 2012.

MÁS INFORMACIÓN:
- No a la prohibición de circular en bici por la Gran Vía (Biciescuela Granada, 19 julio 2010)
- El consistorio quiere limitar el espacio de las bicicletas (Ciudad Ciclista, 25 enero 2012)
- Les molesta el número creciente de ciclistas circulando por la calzada (Ciudad Ciclista, 21 septiembre 2011)

Queridos Reyes Magos,

en primer lugar, quiero agradeceros sinceramente que, aunque estéis muy ocupados repartiendo regalos, os hayáis acordado de los míos en estos últimos años.

Hace dos años me trajistéis la bicicleta. Pero como leía en los periódicos a los portavoces de los grupos ciclistas de mi ciudad diciendo que era muy peligroso usarla, preferí dejarla aparcada hasta que, como ellos decían, los Reyes Magos nos resolviera el problema de la falta de un lugar por donde circular. Y así, continué yendo a pie y/o en bus a mis destinos cotidianos.

El año pasado, después de los 20 años que lleva el presidente de la asociación de ciclistas urbanos de mi ciudad enviándoos cartas, por fin el Ayuntamiento pescó una cuantiosa subvención procendente de la Unión Europea y que repartía el gobierno autonómico. Nada más y nada menos que 100.000 euros por cada kilómetro de carril-bici urbano. Gracias a vosotros, Reyes Magos, el concejal de movilidad obtuvo 7.000.000 euros con el que pudo pagar a su amigo, el técnico de movilidad del Ayuntamiento que, al mismo tiempo y junto al vicepresidente de la asociación de ciclistas urbanos, tiene una empresa de diseño de carriles-bici. También pagó a la constructora que se encarga de ejecutarlo, que en esta época está la pobre con poco que hacer.

Así que, durante este último año (aunque no sin problemas debido a las quejas de las asociaciones de vecinos porque se estaban destruyendo multitud de aceras), por fin he podido circular en bici por mi ciudad, por los 70 Km de carril-bici que han construido.

Sin embargo, noto que algo falla en este regalo: El carril-bici no llega a todos los sitios y cuando acaba he de continuar mi trayecto por la acera, no sin los enfados de los peatones; he sufrido un par de sustos en algunas intersecciones debido a que los coches giran a la derecha interfiriendo mi trayectoria, cuando el carril-bici sigue recto; vi como al ciclista que circulaba delante de mi lo atropellaban en un paso de peatones; me estampé contra una farola debido a que un niño salió tras una cabina de la ONCE repentinamente; me choqué contra un ciclista que venía de frente al esquivar la apertura de una puerta de un coche aparcado; he notado como me rozaba la oreja un camión cuando me adelantaba; la vía está colapsada en horas punta y no hay manera de adelantar a los ciclistas que llevo delante, si es que no me tiran cuando algunos fitipaldis me rebasan a toda pastilla; etc. En definitiva, he comprobado que yendo a pie o en bus llego antes a mis destinos.

Ahora que en los últimos días he vuelvo a ir a pie tengo bronca diaria con los ciclistas que circulan por las aceras, desde que a mi madre la tiraron al suelo y le rompieron la cadera.

Perdonadme que os moleste con toda esta historia. No es que ya no me gusten las bicicletas sino que, como decía mi amigo de la asociación de ciclistas, son un peligro…

Sin embargo, sigo teniendo la ilusión de poder usar la bici y, últimamente, he ido observado a gente que va en bici que parece que fluyen en el tráfico, sin usar aceras ni carriles-bici. Al principio pensé que eran unos locos… Incluso que quizá la bici que les regalaste a ellos era mejor que la mía. Pero, no. Quiero circular en bici por la calzada como ellos hacen, sin problemas.

Reyes Magos, predonad que ya no haga caso a vuestro último regalo. Sé que era un regalo muy caro y deseado, pero ya soy mayor y lo que realmente me es necesario es un curso para aprender a conducir la bici en condiciones de seguridad por la calzada.

Muchas gracias.