FUENTE: Biciescuela Granada

Las vías ciclistas segregadas del tráfico en las zonas urbanas (aceras-bici y carriles-bici) crean molestias, anomalías y peligros para los ciclistas, peatones y otros vehículos. Estos problemas se agravan si aumenta la velocidad del ciclista y la densidad de ciclistas en circulación por estas vías:

- La falsa seguridad del carril-bici urbano

- ¿Qué es un carril-bici urbano?

Los problemas que generan estas infraestrcuturas, descritos en los dos anteriores documentos, solo se pueden resolver de las siguientes formas:

- Circular adecuadamente por la calzada. (1 y 2)

- Detenerse en todos los cruces y circular lentamente (de 5km/h a 10 km/h, dependiendo de la densidad de ciclistas y/o peatones). Por este motivo, fomentar el uso de la bici a través de estas vías destruye su atractivo como medio eficaz de transporte ya que, normalmente, el ciclista puede circular por la calzada a mayor velocidad de forma óptima. Las políticas que persiguen atraer nuevos usuarios de la bicicleta a través de estas infraestructuras difícilmente lograrán un cambio modal reduciendo el uso de los vehículos a motor (especialmente motocicletas y ciclomotores) ya que, en presencia de carril o acera-bici, se limita obligatoriamente la velocidad media del ciclista: según el artículo 36.1 del Reglamento General de Circulación (que desarrolla el artículo 15 de la Ley de Tráfico) y las Ordenanzas Municipales de la mayoría de ciudades (Sevilla, San Sebastián, Barcelona, Valencia, Zaragoza, Getafe… ), las vías ciclistas son de uso obligatorio en las calles donde existan.

- Resolver los problemas descritos a través de soluciones técnicas adecuadas a la trama urbana de nuestras ciudades. Como hemos comentado, estos problemas vienen dados por las características propias de las vías ciclistas segregadas. La solución técnica vendría dada corrigiendo los problemas creados por esta infraestructura: el ancho; las distancias laterales de seguridad respecto a otros usuarios, vehículos y peatones; la ubicación en la calle; las intersecciones; las anomalías en el tráfico; la bidireccionalidad; la visibilidad; los giros con radio de curvatura reducido y trayectorias tortuosas. La vía ciclista adecuada que da respuesta a estos inconvenientes es la denominada “reservada”. En el entorno urbano, no deberían hacerse infraestructuras para la bicicleta que no cumplan los siguientes criterios mínimos de calidad:

1. Unidireccional en el sentido de circulación normalizado.

2.Debe ubicarse en la calzada.

3.De anchura, al menos, igual a la de un carril de tráfico normal.

4. Antes de una intersección a la derecha, la vía ciclista debe ser de uso compartido por todos los vehículos a lo largo de una longitud suficiente que les permita hacer los giros hacia ese lado en condiciones óptimas.

5. En las incorporaciones desde la derecha, las vías ciclistas deben ser compartidas por todos los vehículos con una longitud suficiente que les permita incorporarse al carril contiguo a la izquierda de la vía ciclista reservada.

6. Sin separación física que impida que el ciclista pueda cambiar de carril para girar a la izquierda, evitar obstáculos o hacer adelantamientos.

7. Si hubiera carril bus-taxi, la vía ciclista deberá situarse a la izquierda de éste.

8. Antes de una intersección a la derecha, el carril bus-taxi debe ser de uso compartido por todos los vehículos durante varios metros para que puedan hacer los giros hacia ese lado en condiciones adecuadas. En este caso, la longitud de uso compartido de la vía ciclista antes de la intersección deberá ser mayor para permitir el giro de los vehículos que están a la izquierda.

9. En las incorporaciones desde la derecha, si hay carril bus-taxi (para facilitar la incorporación de los vehículos hacia el carril de la izquierda), éste deberá ser de uso compartido varios metros. La vía ciclista deberá tener una longitud compartida mayor.

Lógicamente, la implantación de estas vías ciclistas no se puede llevar a cabo en la mayoría de las ciudades de España por sus limitaciones de trama urbana y porque no parece que exista la intención de reducir los espacios destinados al tráfico motorizado (salvo por motivos de índole turística, especulativa y/o comercial en el centro de la ciudad). Pero no por eso hay que deprimirse porque no es más que una mejora técnica de la calzada que, si se sabe circular correctamente por ella, no es necesaria, ya que la autonomía y el saber hacer del ciclista es lo que determina su propia seguridad.

No hay que llevarse a engaño: ninguna mejora técnica, ni vía o infraestructura, por segura que parezca, hace desaparecer los accidentes evitables mientras los ciclistas no conozcan los riesgos y sepan salvarlos (ubicación del ciclista, gestionar el espacio, señalizar, ser visible y predecible, comunicarse con el resto de vehículos y peatones, autonomía para circular por cualquier tipo de calle, etc.) (1 y 2).

Además, esta vía ciclista (al igual que las segregadas del tráfico) no eliminará el miedo del ciclista novel a circular por el resto de calles, es decir, no evitará la invasión masiva de ciclistas circulando por las aceras. Las infraestructuras no enseñan a salvar los riesgos, por lo que al finalizar o al escoger un itinerario diferente al marcado por ésta (incluso al circular por calles con calmado del tráfico –limitación de velocidad a 30 Km/h en todas las calles de único sentido y las de un carril por sentido anunciada por la DGT para la próxima reforma del Reglamento de Circulación–) los ciclistas seguirán sin saber cómo conducir su bici de forma segura, cómo posicionarse en la calzada, etc., por lo que optarán por circular por las aceras.

En cualquier caso, también existen mejoras técnicas de la calzada que favorecen a todos los usuarios (mayor visibilidad en las intersecciones, por ejemplo) e infraestructuras que no llevan la firma de la bicicleta, pero que sí le facilita su circulación.

Por todo ello, la formación ciclista para que los ciclistas conduzcan su vehículo de forma autónoma, segura y responsable es prioritaria sobre cualquier tipo de infraestructura, y es un pilar fundamental en toda política de promoción del uso de la bicicleta como medio de transporte eficaz.

MÁS INFORMACIÓN EN: Getafe en Bici (mejor por la calzada)

Ya están aquí, ya se están cociendo las segundas jornadas por la bicicleta como medio de transporte de Getafenbici. La nueva ordenanza de circulación obliga al uso de las aceras bici y de los aparcamientos romperadios que han puesto en la acera. La más que deficiente e innecesaria red ciclista se vuelve obligatoria en perjuicio de la seguridad de los peatones y ciclistas y de la eficacia de la bicicleta como medio de transporte. Getafe reúne las condiciones óptimas para apostar por la bicicleta como medio de transporte: Tráfico pacificado en la mayoría de las calles, no tiene apenas cuestas y las distancias son óptimas para desplazarte en bici. Algun=s han sido convencidos de que necesitan un carril para usar la bici y esperan a dar el cambio de modo de transporte a que este llegue de puerta a puerta. Mientras tanto los puntos peligrosos siguen concentrándose en las grandes infraestructuras que dividen y aíslan el territorio. Déjate de excusas, aparca el coche y saca el ciclista del trastero. Reclama la calle para l=s ciudadan=s.

13h Puerta del Sol Bicicletada “Contracolumna” Madrid-Getafe.

14:30 Getafe Centro.

15h Comedor con Bicinefórum CBA El Colegio C/ Eugenio Serrano, 18.

17h Plaza de las Brigadas Internacionales(Recinto Ferial), Gyncana, Biciescuela, Exhibicieones, juegos, Bicitaller en la calle…

20h Getafe Centro. BICILUNES

21h Fiestuki con DJś CBA El Colegio

A lo largo de los últimos meses las organizaciones que forman parte de ANDANDO (foro de asociaciones de peatones) han estado trabajando colaboración con la DGT en el marco de la reforma del Reglamento General de Circulación.

Tras la polémica noticia de que se permitiría la circulación de bicicletas por las aceras, leamos cuál es la propuesta de las asociaciones de peatones en este sentido. En la página 11 de las aportaciones de ANDANDO a la reforma del Reglamento General de Circulación encontramos lo siguiente:

6 La circulación y aparcamiento de vehículos no motorizados (Título III)

El objetivo de este título es agrupar el conjunto de disposiciones que facilitan y mejoran la seguridad en la circulación y el aparcamiento de las bicicletas, sin menoscabo de la movilidad y la estancia peatonal.

En ese sentido, hay una “línea roja” que no debe ser atravesada en esa promoción dela movilidad ciclista: la generalización de un derecho de circulación ciclista por aceras,tal y como ha pretendido alguna ordenanza municipal. Esa generalización, aunque sea condicionada por ejemplo a determinadas anchuras de aceras, se traduce en la percepción de un derecho de circulación por parte de numerosos ciclistas. El propio anuncio de la aceptación de ese tipo de normas generó titulares en la prensa indicativos de las consecuencias que tendría traspasar esa “línea roja”: el titular de un periódico de referencia señalaba así que “las bicicletas podrán circular por las aceras”.

Sin embargo, como se ha mencionado más arriba, las aceras no son exclusivamente un espacio para un tránsito peatonal ordenado, lineal y de velocidades regulares, que ya de por sí se vería afectado por la presencia de vehículos que cuadruplican suvelocidad, sino también un espacio de convivencia, juego, conversación y estancia,con cambios de trayectoria transversales, paradas indiscriminadas y giros no previsibles, en el que la circulación de bicicletas resulta perturbadora y generadora de conflictos y accidentes (aunque no sean en general de gravedad).

Los desplazamientos ciclistas por zonas peatonales deben tener una consideración diferente con respecto a lo señalado para las aceras. Las zonas peatonales suponenen ocasiones una impermeabilización importante del tejido urbano, que afecta especialmente a los modos más afectados por los rodeos como la bicicleta. Por esemotivo es útil establecer algunas oportunidades para la circulación ciclista en dichas áreas, como se hace para los automóviles de los residentes, para las operaciones decarga y descarga o para determinados vehículos de transporte colectivo. Las limitaciones en este caso son las derivadas de la intensidad y los modos de uso peatonal.

Nuevo artículo:

Las bicicletas no podrán circular por aceras (lo que incluye otras secciones peatonales como andenes y bulevares), salvo que sean conducidas por menores de 12 años, en cuyo caso éstos mantendrán la prioridad peatonal y una velocidad moderada.Los ayuntamientos podrán autorizar el paso de bicicletas por determinadas zonas peatonales estableciendo claramente la prioridad peatonal y el horario o condiciones en las que puede producirse dicha circulación.La circulación de patines, patinetes y demás vehículos o dispositivos no motorizados por aceras y espacios peatonales se realizará a velocidades moderadas, manteniendo la prioridad peatonal. Las personas que utilicen dichos vehículos o dispositivos deberán mantener una velocidad que les permita responder a tiempo a los cambios en el tránsito peatonal. Las ayudas técnicas a la movilidad de personas con discapacidad habilitadas para el desplazamiento por el área peatonal, tengan o no motor, serán objeto de las mismas consideraciones anteriores.

FUENTE: ANDANDO, 17 de marzo 2011.

Pero, cómo resolvemos el problema cuando el Tribunal Supremo (en relación a Sevilla) ha sentenciado que la parte de una acera donde hay una vía ciclista pintada (acera-bici) deja de ser acera. Así mismo, cuando la DGT quiere legalizar las aceras-bici.

COPIADO DE: Getafe en bici (5 abril 2011)

Los ciclistas esperábamos cándidamente la señalización de las aceras bici realizadas en los últimos meses para saber si estas serían además de peligrosas para los ciclistas y los peatones, obligatorias para los ciclistas. Sin embargo algo pasó que afecta y perjudica a la bicicleta más que las problemas de diseño, planificación o ejecución de las infraestructuras realizadas. Sin la más mínima comunicación con el Consejo de movilidad se aprobó en Getafe una nefasta ordenanza de circulación que obliga a la utilización de las vías ciclistas, itinerarios señalizados, carriles o vías destinados a las bicicletas, expulsando a la bicicleta de la calzada donde exista una via de estos tipos. Se perjudica así gravemente su efectividad y su seguridad. Con esta ordenanza los carriles bici no son una opción para los ciclistas, son una imposición que aumenta los riesgos para la circulación en bicicleta.

Amamos la bicicleta. No esperamos ninguna infraestructura para disfrutar y no estamos dispuestos a que ahora nos recluyan en ellas. Deja de buscar aparcamiento y saca el ciclista del trastero.

MÁS INFORMACIÓN EN: http://mejorporlacalzada.blogspot.com/

Ordenanzas municipales que prohíben el uso de la calzada en calles con vía ciclista: Sevilla, San Sebastián, Barcelona, Valencia, Zaragoza, Getafe….

TEXTO COPIADO DE: Bicicletas, ciudades, viajes… (18 enero 2011)

Hoy han vuelto a recriminar a uno de mis compañeros de trabajo por circular por la calzada. Porque había un carril bici (técnicamente una senda bici) paralela a la calle por donde transitában. Eran personas cívicas, civilizadas.

- ¡Ahí tienes tu carril! – indicando la señal.

El “transgresor” ha contestado, agitado pero sin perder las formas, informándoles de que la ordenanza de la ciudad en la que vivimos dice que no es obligatorio. Que es una elección personal. No les ha valido.

- ¡Y además no llevas casco!

La cosa ha quedado ahí. ¿Una anécdota? No. Una amenaza.

Ya lo comentábamos en un artículo anterior. La amenaza para la promoción de la bicicleta no son todas esas barbaridades a las que se les ha llamado alegremente carriles bici y que ansían tejer nuestras ciudades hasta sus últimos rincones. No. La verdadera amenaza es que esos despropósitos que se han hecho sin criterio, sin priorización, sin tener en cuenta los principios más básicos de seguridad vial y agraviando a los peatones sean de obligatoria circulación cuando existan. Y expulsen inmediatamente a los que quieran circular en bicicleta en el tráfico. Este es el gran problema. Normativizar las chapuzas sean del calibre que sean.

¿Exagerado? No. Ya hay varias ordenanzas que así lo regulan. San Sebastián, Barcelona, Sevilla, Zaragoza o Valencia son sólo algunos ejemplos. Cuando exista un carril bici, los ciclistas deberán circular por él. No es elegible. Luego están las puntillas de “si está en calzada o no” tanto el carril como la señal.

Señal R-407 a. Vía reservada para ciclos o vía ciclista.
Obligación para los conductores de ciclos de circular por la
vía a cuya entrada esté situada y prohibición a los demás
usuarios de la vía de utilizarla.

Pero incluso donde no haya una norma específica y mientras la Dirección General de Tráfico (DGT) no proponga algo distinto, la señal que se utiliza para informar sobre la existencia de una vía ciclista es de obligatorio seguimiento.

La señal redonda azul con la silueta blanca de una bicicleta en medio señala una vía ciclista, obligando a los/as ciclistas a usar esta vía y prohibiéndola a todos los demás vehículos.

Pues parece que mucha gente sigue sin sospecharlo. Y creen que es discrecional. Ayuntamientos incluídos. Pero hay algo más grave en todo esto (siempre hay algo más grave). Es que esto se ha hecho en nombre del fomento del uso prioritario de la bicicleta en la ciudad y que cuenta con las bendiciones de todos, asociaciones de defensa del uso de la bicicleta incluídas. Eso es lo demencial.

¿Es esto promocionar el uso de la bicicleta o es más bien promocionar el uso de los carriles bici?

Que se construyan megalomaníacos circuitos para que los ciclistas neófitos tengan la sensación de ir protegidos puede ser cuestionable, pero que esto inhabilite al resto de personas que quieran circular en bici con normalidad en el tráfico es realmente abominable. Porque estas infraestructuras se han hecho y se hacen en la mayoría de los casos por capricho, por oportunidad, por oportunismo o simplemente por retirar inconvenientes de la calzada.

La consecuencia de esta lógica es aterradora:

  • Por una parte se ha condicionado extraordinariamente la circulación ciclista en la ciudad haciéndola en muchos casos más peligrosa, siempre más lenta, perdiendo prioridades y describiendo recorridos inverosímiles.
  • Se ha enfrentado a los ciclistas con los peatones al implementar muchas vías en espacios peatonales o entre los coches aparcados y las aceras.
  • Se da carta blanca a la circulación exclusiva e incondicionada de vehículos motorizados en aquellas calles donde se implementen y señalicen estas vías específicas para bicicletas.
Caiga quien caiga… mientras no sean coches.