COPIADO DE: Bicicletas, ciudades, viajes… (6 marzo 2012)

A veces camino mirando las baldosas, embobado con sus formas, con su geometría obsesiva, con las luces y los brillos que reflejan. En una de esas, me ha atraído una forma que en mi pueblo se ha convertido en todo un símbolo.

No he podido menos que esbozar una leve sonrisa disimulada. “Fíjate lo que es capaz de hacer el puro paso del tiempo” me he dicho. Dicen algunos que el paso del tiempo da la razón, porque pone las cosas en su sitio, una especie de justicia determinista. Muchas veces ocurre así, otras simplemente sirve para enquistar más las injusticias, aumentar endiabladamente las desigualdades, agudizar los males. Yo lo he querido interpretar como quello de que el tiempo lo cura todo.

El caso es que he seguido caminando y, a cada tres pasos, me volvía a encontrar otra de esas señales inequívocas de una guerra descabellada, de una conquista vergonzante, de una cruzada cruel y despiadada, tan despiadada como ignominiosa, la que trató de jugar con la tranquilidad de los peatones, la que normalizó la desnaturalización de las bicis promoviendo su circulación por las aceras, la que dejó indemnes a todas las personas que querían pasear sin más, despreocupadamente.

Y me he dado cuenta de que el tiempo, inclemente, ha decidido devolver a cada uno a su sitio y se ha encargado de ir borrando estas marcas, estas señales de algo que nunca tuvo que haber ocurrido. La menor que me acompaña me pregunta por qué sonrío y por qué saco fotos al suelo cada rato. Le cuento lo de las bicis pintadas en las baldosas y a ella le gusta también. ¿Puedo sacar una foto yo también? He vuelto a esbozar otra tímida sonrisa.

Es lo que tienen las fronteras, que nos hacen viles, que nos encoraginan, que nos hacen violentos por tratar de defender nuestra triste raya. ¿Por qué no damos una oportunidad al entendimiento, a la convivencia, en vez de pedir más fronteras que den lugar a más territorios exclusivos y excluyentes?

COPIADO DE: Bicicletas, ciudades, viajes… (2 marzo 2012)

Tengo buenas noticias para los amantes de los apaños urbanos, mayormente ingenieros civiles y arquitectos urbanistas, amén de veneradores del carril bici chapuza. En mi ciudad, como en tantas otras, han redefinido la seguridad de las vías ciclistas segregadas de acuerdo a un nuevo patrón: sólo donde quepa. Así han respondido al clamoroso desmán de un estilo de carril bici que, como tantos otros, no está recogido en ningún manual, por posibilista que este sea (el carril bici encajonado) apañando un parche a modo de banda de presunta seguridad de 45 centímetros con unas simples líneas y unos separadores plásticos de bajo relieve y se han quedado tan anchos.

La reforma

Esta infraestructura que se hizo desgraciadamente conocida hace un año por ser el lugar de un fatal accidente por apertura de una puerta en este mismo punto, después de una negativa inicial y muchas demoras, finalmente ha sido revisada. Esto ya de por sí es algo reseñable.

¿Hemos resuelto el problema?

 

¡130 centímetros para dos direcciones!

Ahora bien, pretender que con esa banda miserable hemos resuelto el problema de seguridad de esta vía es ser más que un incauto, un irresponsable. Para empezar, porque esa vía discurre en una calzada que, al otro lado de la línea de aparcamiento, no presenta ningún tipo de peligrosidad: un sólo carril con poco tráfico y calmado. Para seguir, porque la anchura de la propia vía es insuficiente, máxime cuando está jalonada por sendos bordillos, uno de ellos peraltado, lo cual la hace difícilmente transitable si no es en solitario, a muy baja velocidad, extremando precauciones y por el centro de la misma. Para finalizar, esta ridícula banda no evita la invasión del carril en caso de apertura de puerta de un vehículo voluminoso (como ocurrió en el fatal caso antes citado) ni en caso de acceder a los vehículos estacionados tanto para montar y desmontar como para hacer la carga y descarga de los mismos.

¿Qué va a pasar a partir de ahí? 

¿Por qué aquí no va a haber reforma?

 

Miembros de AMTS en campaña “in situ”

Hasta aquí nada sería del todo grave, si no fuera porque, en la continuación de dicha vía en la calle adyacente y siguiendo exactamente el mismo modelo no se haya hecho nada ni se vaya a hacer simplemente porque no hay espacio suficiente. Así. Sin más. Si calza, se injerta, si no, nada. Y punto. ¿Atrevimiento? No. Es un puro juego, aunque siempre hay incautos capaces de promulgarlo haciendo cruzada del carril bici sea este lo que sea. ¿Irresponsabilidad? No sólo eso: pura demagogia.

Poner en peligro a los confiados en este país no sólo no se persigue sino que hay gente que es capaz de aplaudirlo, hasta tal punto que cuando tienen que elegir un marco para retratarse no dudan un sólo instante.

Recluir a los infaustos ciclistas por estos vericuetos imposibles es para esta y para mucha otra gente una conquista. Hacer la vista gorda por conseguir unos metros más de esto a cualquier precio se ha convertido en un estilo y seguir ignorando que el espacio es finito, que el problema son los coches y que es mejor compartir que separar da lugar a este tipo de extremos. Que el altísimo nos coja confesados.

Una ciclista esquiva una puerta abierta en la colindante calle Abejeras (Foto: I.M.M.)

 

COPIADO DE: Bicicletas, ciudades, viajes… (22 sept 2011)

Anteayer hacía referencia a una carrera de medios de transporte, una carrera mediática, con participantes mediáticos y finalidad mediática. Hoy toca el análisis posterior a la etapa, que también se las trae.

Como sabréis y como siempre, ganó la bicicleta conducida por toda una atleta, Ana Casares, una eminencia en el deporte de rendimiento de por aquí. Mis respetos hacia ella, su carrera, su talante y su trayectoria profesional intachable. Ahora bien, alguien del nivel de Ana, ciclista experimentada ¿qué hace poniéndose al servicio de este espectáculo pertrechada con ropa deportiva haciendo una contrarreloj por la ciudad?

Analizando sus registros me he quedado sorprendido: 2 kilómetros en 11 minutos y medio (a una media que no llega a 11 kms/h). ¿Cómo una deportista de su talla y con su manejo de la bicicleta que además conoce ese trayecto perfectamente hace un tiempo tan malo? ¿Por qué hace algunas calles a contramano? ¿Por qué se mete por algunas traseras peatonales teniendo una avenida diáfana y directa hacia el objetivo? ¿Por qué?

Pues simplemente es tan lenta porque circula por el carril bici o, mejor dicho, le han hecho circular por el carril bici, por la acera bici, por la acera pintada y por el Camino de Santiago en contradirección. ¿A qué obedece esto? Simple y claro: a legitimar y justificar las actuaciones, implementaciones y los consejos del consistorio pamplonés, organizador del evento y final de los recorridos. A eso y a no ridiculizar en exceso al coche, para que quede claro que, quitando a esos cuatro chalados de las bicis, es lo que verdaderamente merece la pena para desplazarse con dignidad por esta ciudad.

¿Sorprendente? En absoluto. Lo verdaderamente sorprendente es que incluso circulando por esa colección de despropósitos, que parecen pensados más para disuadir del uso de la bici que para fomentarla, la “carrilbicista” sea un minuto más rápida que el intrépido automovilista que es capaz en 12 minutos de recorrer un kilómetro y medio con sus semáforos, aparcar en un parking subterráneo que se las trae y hacer el último medio kilómetro a pie. ¡Ese sí que tiene mérito!

¿Qué hubiera pasado si el ciclista hubiera circulado por la calzada?

He querido probar cuánto me costaría hacer ese mismo trayecto circulando por la calzada, cumpliendo escrupulosamente el Código de Circulación y la Ordenanza de Tráfico de esta ciudad y, después de varios intentos, no puedo pasar de los 7 minutos. Aunque las secuencias semafóricas se me pongan en contra, sin forzar la máquina, sin sudar, sin jugarme el tipo y sin incomodar a nadie, naturalmente. El tiempo deja al resto de medios en evidencia, incluidos los que circulan por los caminos recomendados por el Ayuntamiento para las bicicletas.

La prueba acelerada al doble (perdón por la calidad de las imágenes):

¿Quién cuestiona esto?

Mientras no seamos capaces de reconocer que con la política de relegar a los ciclistas a circuitos descabellados estamos ralentizándolos además de hacerlos invisibles al tráfico y multiplicar el riesgo en cruces e intersecciones a la vez que estamos intimidando a los peatones, todo lo que hagamos tendrá poco que ver con el impulso de la bicicleta y la mejora de sus condiciones de circulación y de su potencial como medio de transporte. Mucho más cuando todo esto se hace con absoluta ignorancia, indolencia, despilfarro y desinterés, ni siquiera las muertes serán suficientes para cambiar las cosas.

Amigas y amigos, si no desenterramos el hacha, esto serán lentejas, que si quieres te las comes y si no las dejas. Y así se queda todo como estaba.

COPIADO DE: Bicicletas, ciudades, viajes… (2 junio 2011)

Resulta terrible que, para creer que cualquiera de las actividades que realizamos es segura, necesitemos disponer de un espacio exclusivo y suficientemente defendido que nos ofrezca la sensación de inviolabilidad, de invulnerabilidad. Encajonamientos.

Encajonamientos para divertirnos, encajonamientos para trabajar, encajonamientos para estudiar, encajonamientos para nuestro ocio, encajonamientos para nuestros niños, encajonamientos para comprar, encajonamientos para circular. Sólo si es así nos parece que se pueden hacer todas estas actividades con unas garantías mínimas exigibles.

En lo que se refiere a nuestras queridas bicicletas, los encajonamientos son esos carriles bici empotrados en nuestras ciudades, cosidos en retales robados a las calles, injertados en el entramado urbano.

Hoy me he dado una vuelta por algunos de estos encajonamientos de mi ciudad y he vuelto a comprobar cómo circulan los confiados ciclistas por ellos. Despreocupados, acorralados, confiados, lentos. Es lo que hay y para muchos es lo conveniente, porque se conforman con ello.

He visitado otra vez el lugar donde hace tres meses una ciclista tuvo un fatal accidente al chocar contra una puerta abierta repentinamente invadiendo su espacio exclusivo y acabando con su seguridad. Ese lugar, que generó tanta polémica entre los grupos defensores de la bicicleta y que obligó al Ayuntamiento de Pamplona a rectificar sus declaraciones iniciales y comprometerse a una reforma que ampliase la zona de defensa para evitar este tipo de accidentes. Ese lugar, sorprendentemente, está igual que como estaba. No se ha hecho nada. Ni siquiera esa reforma insuficiente que prometió el Ayuntamiento que se iba a hacer en cuestión de días. Y nadie se ha quejado. Nadie ha reclamado responsabilidades. Nadie.

Esto es lo que no se ha hecho sobre lo que no habría que haber hecho nunca

Imagen cortesía de Diario de Noticias de Navarra
Es terrible. Estamos tan acostumbrados a ir por donde nos dirigen y a hacer lo que nos dicen que está bien, que cualquier atisbo de discrecionalidad, de libertad, de concurrencia, de riesgo, de interacción nos parece peligroso, desaconsejable y temerario.

Hoy he sabido también que ya han empezado las actividades de colocación del vallado del encierro de los Sanfermines. Otro encajonamiento para preservar la seguridad de aquellos que se quieran jugar la vida delante de los toros en una carrera alocada hacia una plaza sin salida. Y he encontrado una cierta similitud con esos horribles carriles bici que tanto han proliferado en esta ciudad. ¿Coincidencia?

Foto: AP Photo/Alvaro Barrientos

Así pues, ¡Viva San Fermín! ¡Gora San Fermin!

Tras el reciente accidente mortal en el carril bici de la C/ Gayarre de Pamplona y después de las protestas de algunas organizaciones y ciclistas a título individual, el Ayto. de esta localidad dice ahora que ampliará la distancia de aparcamiento de los coches estacionados respecto al carril bici (Diario de Navarra, 9 marzo 2011)

¿El Ayto. admite que el carril bici es peligroso? ¿y señaliza su uso obligatorio? ¿el Ayto. es responsable de esta muerte?

Según la noticia, tras la reforma el espacio entre carril bici y laterales de vehículos estacionados será de unos 70cm. No tengo a mano la medida de una puerta de coche, ni de una camioneta como la que causó el accidente mortal, pero a ojo me da que será superior a estos 70 cm.

¿Que pasa mientras realizan esta “mejora” los ciclistas seguirán usando el carril bici? ¿se clausura hasta realizarla?

Modifican el carril bici en el que ha ocurrido el accidente mortal ¿que pasa con el resto?


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No solo es insuficiente 70 cm, sino que la propia anchura de la vía ciclista segregada (1.2m por sentido, tal y como se define en los manuales para el diseño de las vías ciclistas) es insuficiente. Ahora ya sabemos a qué conduce hacer una crítica del carril-bici porque “está mal hecho, hay que hacerlo bien”.

Por último, un vídeo de la tan admirada y “segura” acera-bici de Sevilla que presenta los mismos problemas que el carril-bici donde murió recientemente la ciclista de Pamplona. ¡Un aplauso para el premiado sostenible Ayto. de Sevilla y para Acontramano y ConBici!

Es demasiado evidente los riesgos que genera la insuficiente anchura de un carril-bici urbano, así como, la multiplicación de los riesgos en los cruces, por lo que resulta inmoral e irresponsable crear aquella infraestructura que sugiere seguridad pero que en realidad pone a los ciclistas en peligro. Lanzar a una persona novata a una situación peligrosa con la ilusión de seguridad puede acabar fácilmente con lesiones o su muerte.

Espermos que las respuestas ciclistas como la de Getafe continúen multiplicando por todas las ciudades

COPIADO DE: Bicicletas, ciudades, viajes… (25 enero 2011)

Ya basta de argumentos respecto a las chapuzas que nos ha tocado presenciar y que no acertamos a describir. Sus características, sus casos, sus comparaciones, lo desafortunado de sus diseños, las consecuencias de su implementación, de su utilización, la gravedad de que la señalización que se utilice para anunciarlas obligue a las personas que quieran usar la bicicleta a hacerlo, obligatoriamente, por ellas. En fin. El video es de baja calidad. Muy baja. Pero sin embargo creo que sirve para ilustrar mejor que cualquier explicación que pueda parecer tendenciosa lo inadecuado de estas infraestructuras (si es que se pueden llamar así).

El video fue grabado hace ya más de medio año en la Avenida Marcelo Celayeta de Pamplona, una de las tres calles que relataba en un artículo anterior. La primera parte del video sigue las indicaciones del carril bici, la segunda recoge la circulación ilegal por la calzada. Sobran los comentarios.

Crónica de una muerte anunciada

Crónica de una muerte anunciada

Tras la muerte de una ciclista en Pamplona mientras circulaba por un carrilbici, un fuerte electroshock de realismo ha llevado a algunos grupos como Ekologistak Martxan a denunciar con claridad que “el nefasto carril bici causó un accidente mortal”. Junto a ellos, otros usuarios de la bici y colectivos ciclistas tildaron de “criminal” a este carril-bici.

La pregunta es: ¿quién reivindicó y quién decidió segregar a los ciclistas del tráfico precisamente en esa calle donde estaba el carril-bici mortal, con el previsible propósito de fomentar una falsa sensación de seguridad entre sus usuarios?

Jugando con la vida y con la muerte

Jugando con la vida y con la muerte

El colectivo Conbici mientras tanto sigue considerando “positiva” la circulación ciclista por las aceras y reivindica aceras y carriles-bici como herramientas básicas de promoción del ciclismo urbano, y espacios especialmente adecuados para atraer a ciclistas inexpertos.

No consta que Conbici haya emitido ningún comunicado tras el muy lamentable accidente mortal de Pamplona.

Tampoco han trascendido ninguno de los avances de Conbici en sus conversaciones con la Dirección General de Tráfico acerca de las modificaciones previstas en el Código de circulación sobre tráfico ciclista, para que los carriles-bici no sean nunca jamás de utilización obligada por los ciclistas , medida de autoprotección fundamental para todos los ciclistas que, a día de hoy, la ley impide o dificulta, ya que hay que recordar que la sensata reivindicación de los compañeros de Ekologistak Martxan es, tristemente, ilegal. El nefasto carril-bici por donde circulaba nuestra compañera era legalmente de uso obligatorio para los ciclistas.

Artículos relacionados con este suceso en Pamplona:

- El carril-bici provoca accidentes a los ciclistas (Ciudad Ciclista, 1 marzo 2011)

- Ciclista fallece por circular por el carril-bici (Ciudad ciclista, 4 marzo 2011)

El 1 de marzo anunciamos que el pasado viernes 25 de febrero una ciclista de Pamplona había sufrido un accidente cuando circulaba por el carril-bici y permanecía hospitalizada (Ciudad Ciclista, 1 marzo 2011). El jueves 3 de marzo se dió a conocer que, desgraciadamente,  ha acabado falleciendo debido al golpe que sufrió (Diario de Navarra, 3 de marzo 2011)


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Los accidentes ciclistas pueden ocurrir en cualquier tipo de infraestructura:calzada, acera o carril-bici. Sin embargo, el carril-bici urbano bidireccional que ha ocasionado la muerte de esta ciclista coloca a los ciclistas en una zona donde se multiplican los riesgos: la zona de apertura de puertas de los vehículos estacionados junto al carril-bici. Esta situación se resuelve circulando por la calzada, guardando la distancia de seguridad necesaria con los vehículos estacionados. Sin embargo, en esta calle los ciclistas (al existir carril-bici) tienen prohibido circular por la calzada (señal redonda azul).

Por otro lado, la anchura del carril-bici: 1.2m por sentido (cumpliendo los requisitos descritos en los manuales para su diseño). Esta anchura es insuficiente para alcanzar más de 5Km/h y esquivar obstáculos inesperados. Por lo que si el ciclista va a velocidades superiores y encuentra un obstáculo de forma inesperada e intenta esquivarlo, lo más probable es que choque contra el bordillo, caiga sobre la calzada repentinamente para el resto de conductores, etc. En este caso, cayó y se abrió la cabeza contra el bordillo.

Lamentablemente, ejemplos como este cada vez son más numerosos conforme crece la red de carriles-bici urbanos.

Ya se ha planteado como posibilidad teórica acciones contra las administraciones responsables de estas infraestructuras reclamando indemnizaciones.

¿Carril-bici ya? ¡Iros a la puta mierda!

La falsa seguridad del carril bici urbano

FUENTES: Diario de Navarra (26 febrero 2011) y Bicicletas, ciudades, viajes (27 febrero 2011)

El viernes 25 de febrero una ciclista resultó ayer herida muy grave en Pamplona al sufrir un accidente cuando circulaba por el carril-bici de la calle Gayarre de Pamplona.


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Al parecer la mujer se cayó y se golpeó la cabeza contra el bordillo del carril-bici cuando un coche estacionado abría la puerta. Trasladada al hospital, fue operada.

Como se observa, este carril-bici bidireccional es de uso obligatorio y coloca a los ciclistas en una zona donde se multiplican los riesgos: la zona de apertura de puertas de los vehículos estacionados junto al carril-bici. Esta situación se resuelve circulando por la calzada, guardando la distancia de seguridad necesaria con los vehículos estacionados. Sin embargo, en esta calle los ciclistas (al existir carril-bici) tienen prohibido circular por la calzada.

Por otro lado está la anchura del carril-bici: 1.2m por sentido (cumpliendo los requisitos descritos en los manuales para su diseño). Esta anchura es insuficiente para alcanzar más de 5Km/h y esquivar obstáculos inesperados. Por lo que si el ciclista va a velocidades superiores y encuentra un obstáculo de forma inesperada e intenta esquivarlo, lo más probable es que choque contra el bordillo, caiga sobre la calzada repentinamente para el resto de vehículos, etc.

¿Circular por el carril-bici es más seguro que la calzada? ¿Todavía es necesario que sigan ocurriendo este tipo de cosas para responder?

FUENTES: Noticias de Navarra , Errores y horrores del carril bici en Pamplona, Ekologistak Martxan de Nafarroa y Bicicletas, ciudades y viajes

El 1 de septiembre falleció una ciclista en Pamplona tras ser atropellada tres días antes cuando circulaba en bici por un paso de peatones (tras una acera-bici) del barrio de Buztintxurri. El conductor que la atropelló tiene 19 años, había bebido alcohol, circulaba a velocidad excesiva y huyó del lugar del accidente, aunque fue detenido posteriormente.

Ante situaciones tan dolorosas como esta es imprescindible que se lleve a cabo un análisis de las políticas que se están llevando sobre las bicicletas en las ciudades. Y es que el carril bici, la acera bici o la acera no salva a los ciclistas de aquello de lo que se le pretende salvar al circular por estas infraestructuras. Cientos de miles de euros se están  gastando en cada ciudad de España para estas infraestructuras que tan solo sirven como marketing verde de los políticos que la llevan a cabo.

¡Ya está bien de engaños!