COPIADO DE: Biciescuela Granada (25 enero 2012)

GRUPO FACEBOOk: No a la prohibición de circular en bici por la Gran Vía de Granada

Ideal 24 enero 2012 -versión papel-

El pasado lunes 23 el Ayuntamiento informó de que triplicaría los espacios destinados a la bicicleta. Sin embargo, los espacios para la bicicleta ya existen, se llaman calles: 615,51 Km de calzada urbana están disponibles para los ciclistas, al igual que para el resto de vehículos.

Ante el incremento de ciclistas urbanos, la intención del Ayuntamiento consiste en eliminar el derecho de estos ciclistas a circular por las calzadas de las calles principales (rápidas y directas) sustituyéndolas por vías estrechas y peligrosas, llamadas carriles-bici, o por itinerarios tortuosos y de pavimento adoquinado que han bautizado como “bici-calles”. Por ejemplo: prevé prohibir el paso de los ciclistas por Gran Vía y canalizar toda su circulación por Santa Paula y/o Elvira.

Según el consistorio los ciclistas son los culpables de la ralentización del transporte público en Gran Vía. Sin embargo, este colapso circulatorio es debido a la mala planificación de las líneas del transporte público que convierte a esta vía en un cuello de botella (la velocidad media de los ciclistas es igual o superior a la del transporte público).

La Gran Vía es una arteria de acceso directo y rápido para los ciclistas, por donde miles circulan cada día, número que (aunque disguste al Ayuntamiento) seguirá creciendo de forma imparable. La prohibición de circular en bici por la Gran Vía nos impide realizar nuestro trayecto de forma rápida, confortable y en igualdad de condiciones que el resto de vehículos.

Los ciclistas no necesitamos itinerarios alternativos señalizados. Todas las calzadas de las calles de la ciudad son aptas para la circulación de bicicletas. Los ciclistas somos autónomos para escoger el itinerario que más nos convenga.La bicicleta no es un estorbo que hay que segregar a un espacio limitado. Conducimos un vehículo con pleno derecho para circular por la calzada. Somos parte del tráfico. Los ciclistas seguiremos circulando por la Gran Vía, pese a cualquier prohibición.

Granada, 25 enero 2012.

MÁS INFORMACIÓN:
- No a la prohibición de circular en bici por la Gran Vía (Biciescuela Granada, 19 julio 2010)
- El consistorio quiere limitar el espacio de las bicicletas (Ciudad Ciclista, 25 enero 2012)
- Les molesta el número creciente de ciclistas circulando por la calzada (Ciudad Ciclista, 21 septiembre 2011)

COPIADO DE: Getafe en Bici (19 dic. 2011)

Es habitual encontrar en la justificación de las inversiones en infraestructuras ciclistas las ventajas ecológicas y sociales de la bicicleta. En la justificación de las millonarias inversiones en carriles bici se apela a su “contribución” a la reducción de emisión de gases contaminantes en la ciudad.“El nuevo carril bici evitará la emisión de 3.400 toneladas de CO2 al año”. Ocurre lo mismo con la denominada bicicleta publica o publibicicleta que es el otro pozo donde se vierten las inversiones hechas en nombre de la bicicleta.

Este otro artículo de reciente publicación insiste en los lugares comunes. Los europeos deberían montar en bici como los daneses para reducir la emision de gases toxicos un 26%. Empieza como es norma repasando las evidentes ventajas del uso de la bicicleta y luego extrapola las ventajas en nuestro medio ambiente, si determinados viajes realizados en coche se hicieran en bicicleta. Para finalmente poner “como ejemplo positivo a la ciudad de Sevilla, donde la enorme ampliación del carril bici y otras medidas (bicicleta publica) han multiplicado por 10 el uso de este vehículo. De hecho, la ciudad andaluza fue la elegida este 2011 para celebrar la conferencia Velo-City, que organiza dicho organismo para debatir y promover el uso de las bicicletas en entornos urbanos.”

Sobre el velocity encuentro que “Velo-city es a la promoción de la bicicleta urbana lo que unos Juegos Olímpicos son para el deporte. Para la ciudad organizadora representa, por tanto, un gran acontecimiento por lo que significa de reconocimiento a los avances realizados en nuestra ciudad en tan sólo dos años y porque reúne a todo lo que se nuclea en torno a la bicicleta urbana: fabricantes, comercializadores, minoristas, talleres, accesorios, publicistas, empresas de alquiler, administraciones públicas, empresas constructoras, entidades y colectivos de usuarios, todos ellos en los distintos niveles de articulación organizativa.”

Imagino que también se podría decir que es a la promoción de la bicicleta urbana lo que la Expo a la cultura. Ejemplo que se entendería mucho mejor en Sevilla. Inversión, constructores, multinacionales, subvenciones, especulaciones… y a presumir de lo invertido. Kilómetros de carril bici, numero de estaciones de bicicletas de alquiler, proyección de la ciudad…  Sevilla es la joya de la corona de este modelo de promoción de la bicicleta: Carriles bici por el centro, bicicletas en la acera y bicicleta publica.

Sin embargo a pesar de las bienintencionadas declaraciones de superestructuras creadas para alimentar esta nueva burbuja, la realidad se muestra tozuda. A pesar de la modélica la aplicación de las recetas del ¿lobby? y sus premios suspenden en cuanto a contaminación se refiere. Ya nos referimos hace tiempo en el artículo “La contaminación en Sevilla pone en evidencia que las aceras bicis no reducen las emisiones de los coches ” Hay muchas denuncias al respecto Contaminación en Sevilla pero nadie se cuestiona la receta. A lo más se plantean aumentar la dosis: mas carril bici y mas estaciones de alquiler.

Parece un enigma que nadie está interesado en resolver pero cuya respuesta es evidente. ¿por que si la bicicleta no contamina y se invierte y aumenta el numero de bicicletas no mejoran los datos de contaminación? ¿por que si hay mas bicicletas no se reduce la contaminación? por que hay los mismos coches, o más.

¿Qué es lo que está pasando? ¿como puede ser esto? Ya lo señalamos en lo referente a la bicicleta pública en “Getafe se apunta a la Publibicicleta en plena crisis del modelo “  La Bicicleta pública está orientada a captar usuarios entre los peatones y usuarios del transporte público yendo asociado en la mayoría de los casos a la permisividad del uso de la bici en la acera o incluso su fomento mediante la construcción, también subvencionada, de los mencionados carriles bici. … “Los puntos de préstamo se encuentran junto a todas las estaciones de metro y cercanías de nuestra ciudad y el usuario dispondrá de un tiempo máximo de 3 horas para su utilización.” Eliminando la ventaja de tener que andar menos hasta o desde la bicicleta aparcada que si fuera un coche. En muchos casos el transporte sustituido es el metrosur o el cercanías y no el coche.

El propio informe sobre la bicicleta en Sevilla resume la receta de la denominada apuesta por la bicicleta “La puesta en marcha del Plan Director para el Fomento de la Bicicleta en Sevilla 2007-2010 ha supuesto un auténtico revulsivo en las pautas de la movilidad y ha provocado un cambio modal efectivo hacia la bicicleta. En total se han construido 80 kms de carril bici distribuidos en 8 itinerarios y se encuentra en ejecución una red complementaria con 30 kms adicionales con lo que la red bici de Sevilla sobrepasará los 100 kms.” Para posteriormente reconocer que “Esto implica que la bicicleta ha detraído del resto de modos de transporte: COCHE – 13.700 viajes (-2,8%) AUTOBÚS – 19.500 viajes (-7,6%) A PIE – 14.200 viajes (-3,0%)” Es decir que los nuevos ciclistas conseguidos tras todo el plan de inversiones no eran conductores. Posteriormente conocimos el informe de la OMS que registraba el aumento de la contaminación en Sevilla y algunos se sorprendieron porque no sabían lo poco que se había reducido el uso del coche en Sevilla.

Sevilla aupada como modelo de la campaña 1 millón suspende en contaminación por que no se cuestiona el modelo de movilidad basado en el coche. Simplemente transfiere usuarios entre los modos menos contaminantes. Particularmente la bicicleta publica es la que menos conductores ha cambiado.

En ecomotriz destacaban  “En las pasadas III jornadas de la bicicleta pública se mostraron los resultados de una encuesta sobre la bicicleta pública en España realizada por el IDAE el pasado mes de septiembre. Realizada en Barcelona, Sevilla, Valencia y Zaragoza, un total de 400 usuarios del servicio de alquiler de bicicletas fueron encuestados. En esta se demostró que la mayoría de la gente que usa este servicio ha sustituido el transporte público o a pie.”

Un artículo de Cenas a Pedal  destaca el problema. España y Portugal usan menos la bici pero usan mas el transporte público y a pie resultando, según el eurobarómetro de 2011 que usan menos el coche que las todavía mas emblemáticas Holanda o Dinamarca. Toma ya, se podria decir igualmente que  son el resto de europeos los que deberían realizar los desplazamientos a pie o en transporte público que hacemos en España o Portugal. Aumentar las bicicletas a costa de peatones o usuarios del Transporte Publico no afecta a la cuenta global de gases contaminantes.

La única cuenta que mejora la situación con respecto a los gases contaminantes es la reducción de uso del coche. Es falaz utilizar las ventajas de la bicicleta frente al coche si lo que se va a hacer es fomentar la bicicleta entre los peatones y los usuarios del transporte público con el único objetivo de aumentar el número de bicicletas. Si realmente se pretende empezar a dejar de aumentar la emisión de gases contaminantes deberían preguntarse por qué el modelo de fomento de la bicicleta aplicado no reduce el uso del vehículo motorizado privado.

Cuando se hace una acera bici se perjudican las condiciones de los peatones y mejoran las condiciones del coche, sin embargo no está tan claro que mejoren las de la bicicleta.  Ni desde el punto de vista de la seguridad (La falsa seguridad del carril bici.) ni obviamente de la movilidad. Por la acera con o sin carril, por lógica u ordenanza, se puede ir solo ligeramente mas rápido que los peatones. Por la calzada se puede ir ligeramente mas lento que los coches. No es extraño que sean los peatones los que cambien y no los conductores cuando se hacen aceras bici.

Si se quiere reducir la contaminación aumentando las bicicletas, los esfuerzos deberían considerar que el objetivo del cambio ya sabe conducir y que lo hace habitualmente. Usar las mismas normas y los mismos espacios parece lo mas lógico. Hacer que las condiciones en ese espacio sean mejores para la bicicleta que para el coche parece también lógico. Bajar el límite de velocidad en el casco urbano reduce a la vez la “ventaja” del coche frente a la bici y el peatón a la vez que reduce el riesgo y peligro de accidentes y atropellos y sus consecuencias. Dejar de intentar resolver el problema de la demanda infinita de aparcamiento en el centro con aparcamientos municipales también promueve modos desplazamiento alternativos al coche, dejar de subvencionar el cambio de coche para tener uno mas grande que consume menos en mas kilómetros, dejar de gastar dinero en infraestructuras que expulsan a la bicicleta del sitio rápido de la calle… Increíblemente queda mucho por hacer para promover la bicicleta como medio de transporte, pero sobre todo queda mucho por dejar de hacer para permitir que la bicicleta ocupe su espacio como medio de transporte eficaz y capaz de competir con el coche en el medio urbano.

El aumento de la contaminación en las ciudades que mas invierten en carriles o aceras bici y en bicicleta pública o el aumento de la mortandad en los accidentes en estos  no es algo mas que estudiar a largo plazo. Exige rectificar el modo, la receta, para promover la bicicleta como medio de transporte atractivo para los que hoy conducen coches en nuestras ciudades. Fomentar su eficacia frente al coche parece mejor estrategia que lastrarla con prejuicios e infraestructuras que lo más que hacen es crear una percepción de seguridad en un entorno en el que previamente se ha creado una percepción de inseguridad.

En otras palabras: La bicicleta, mejor por la calzada.

El objetivo es dar a conocer los proyectos urbanísticos planificados en la zona (nuevas urbanizaciones, Ronda Este, Autovía de la Sierra, y hotel de lujo en la Hacienda-Cortijo de Jesús del Valle) para lograr una movilización social que los detenga. Estas obras representan no sólo la dinámica de crecimiento y expansión urbanística de la ciudad de Granada sino la transformación de nuestros entornos naturales y de determinadas formas de uso del territorio, de vida y de sociabilidad. A lo largo de la excursión se realizarán tres paradas explicativas donde se irán mostrando los diferentes aspectos de estos proyectos y sus consecuencias, así como se expondrá la estrategia que llevamos a cabo para pararlos.

NO a la Ronda Este
NO a la Autovía de la Sierra
NO a nuevas urbanizaciones
EXPROPIACIÓN de la Hacienda-Cortijo Jesús del Valle

SALIDA: DOMINGO 18 DIC. a las 10h desde Pz. Nueva
RECORRIDO: Pz. Nueva – Llano Perdiz – Cerro Sol – Jesús Valle – El Fargue – Albayzín (20 Km)
LLEGADA: Antes de la hora de comer


Convoca: Grupo de trabajo de medio ambiente de la Asamblea 15M de Granada
Contacto: medioambiente15mgranada@gmail.com

FUENTE:  Granada por una nueva cultura del territorio (8 dic. 2011)

El hospital Virgen de las Nieves de Granada es todo un ejemplo de cómo impulsar una movilidad sostenible. Ahora ha creado una guía de itinerarios ciclistas saludables en el área metropolitana de Granada. Juan Raya nos habla de la experiencia

Juan Raya, Coordinador del área de Movilidad del Hospital Virgen de las Nieves

Hace poco más de un mes la Presidenta electa del nuevo gobierno de Dinamarca llegó a la toma de posesión de su cargo en bicicleta. En esos países, a pesar de la climatología tan adversa para la bici, en torno al 50% de los desplazamientos urbanos se hacen en este medio de transporte. Y es que la bicicleta tiene muchas ventajas; es el medio de transporte urbano más rápido y eficiente hasta la distancia de 7 km y son archiconocidos los beneficios para la salud y el medio ambiente. Yo, que trabajo en el complejo hospitalario Virgen de las Nieves, veo que las distancias que hay entre los pueblos del área metropolitana hasta el Hospital no superan ese radio que hace a la bici el vehículo más eficiente para moverse.

Entonces, me pregunto, si la climatología acompaña (ni punto de comparación con el centro de Europa), las distancias también, las pendientes no llegan al 4% – casi todo los pueblos están en llano con respecto a Granada –, ¿por qué no está Granada y área metropolitana llena de bicis….? En dar respuesta a estas interrogantes se devanan los sesos los tecnócratas y los especialistas en movilidad. Espero que la encuentren. En el Hospital se creó un área de Movilidad que coordina quien escribe esto. Los que trabajamos en ella no somos especialistas, como mucho aficionados a la cosa, pero no nos faltó voluntad para ver qué podíamos hacer, qué estaba en nuestra mano poner en marcha. De nuestras reflexiones salió una idea clara; tenemos que ponérselo fácil a la gente para que se anime y aportarle toda la información y formación que precise. Partimos de ahí, y en ello estamos.

¿Cómo hacer que la gente coja la bici? Y nació nuestro “Fácil, seguro y cómodo”. Los empleados del Hospital debían tener un aparcamiento con garantías frente a robo, vandalismo e intemperie. Quien viene a trabajar en bici puede estar tranquilo durante la jornada laboral; sabe que cuando salga de trabajar va a encontrar la bici donde la dejó, y protegida de la lluvia y el sol. Además, goza del privilegio de aparcarla dentro del recinto. Eso es comodidad. Todo lo contrario que los vehículos a motor, que tienen restringido el acceso a los espacios del hospital.



Pero no era suficiente, queríamos más, queríamos afianzar la condición de usuario de la bici, por eso diseñamos un plan de formación: hicimos un curso de seguridad vial para bici en calzada, hicimos prácticas de cómo meternos, cómo movernos entre el tráfico, señalizar maniobras, entrar en rotondas, gestionar nuestra derecha. Incluso llamamos a personas cualificadas de España y Europa para enseñar a los niños a ir en bici a la escuela y se hicieron prácticas en grupos por la ciudad, etc., etc.


Dos sitios recomendados para entrar

- Itinerarios saludables en bici por la Vega metropolitana

- Para ver el plan de movilidad del Hospital en la página de éste


También trabajamos en el terreno de la difusión editando un manual de seguridad vial y dando a conocer otros que nos parecieron interesantes. Elaboramos un mapa de rutas alternativas para llegar al Hospital, y un estudio sobre las mejoras que esas rutas necesitan para que ciclistas y caminantes las puedan usar como alternativa a las saturadas y colapsadas carreteras de acceso a Granada (Itinerarios ciclistas en el área metropolitana).  Esta guía, fichas y blogs las hemos puesto a disposición de las autoridades para que si lo tienen a bien, y disponen de recursos, las arreglen con la seguridad de que habrá trabajadores del Hospital que las usarán para venir a trabajar.

Y en qué estamos ahora; diseñamos una calculadora de costes de movilidad donde cada trabajador que esté interesado podrá saber lo que en tiempo y dinero le cuesta venir al trabajo en función del medio que utilice: caminando, en bici, en bus, o en coche particular. . . Esperamos que esto pueda servir para que cada uno decida lo que hace con su tiempo, su dinero y su ética ambiental…. Esta calculadora estará en la web antes de fin de año, al igual que ya está la que calcula los beneficios ambientales de cada programa: peatón, bici, autobús, coche compartido, taxi compartido y coche privado.

Termino informando de algo que nos ha llenado de satisfacción: Por nuestro plan de movilidad se han interesado la Organización Mundial de la Salud y la fundación CONAMA.

COPIADO DE Bicicletas, ciudades, viajes… (7 noviembre 2011)

Hemos dado tantas vueltas al asunto de circular por la ciudad que ya empezamos a estar un poco mareados o mucho. Tanto que ya hemos perdido el norte y, lo más importante, estamos empezando a perder la perspectiva.

Hemos complicado cosas que eran sencillas intentando buscar soluciones a algo que era irresoluble: el tráfico en la ciudad. Hemos ampliado las calzadas hasta límites insospechados, hemos condenado el paso de los peatones como si fueran unos apestados que molestan en el tránsito masivo, el de los coches, hemos apartado a las bicis de la circulación intentando relegarlas a pasillos imposibles porque eran lentas y débiles, hemos ninguneado al transporte público comprometiendo su eficacia, y, una vez hecho todo eso, hemos ordenado la ciudad para el coche. Grandes viales, oferta descomunal de aparcamiento, semáforos, rondas, rotondas… todo al servicio del coche.

Todo iba bien hasta que llegaron “los apocalípticos”

Nada hubiera resultado problemático si unos cuantos estúpidos visionarios atormentados por sus perspectivas apocalípticas no se hubieran dedicado a alertar al mundo con sus mensajes alarmistas hasta llegar a convencer a muchos ayuntamientos de la necesidad imperiosa de reducir el uso del coche drásticamente en las ciudades para poder salvar el planeta y para poder recuperar las ciudades para su uso y disfrute, en vez de para ser atravesadas lo más rápidamente posible. ¡Menuda idea!

El objetivo de esta banda de profetas no era otro que cambiar el orden de las cosas a base de invertir las prioridades de circulación. Para ello pusieron en lo más alto a los inútiles peatones. ¡Ja! Y detrás de ellos colocaron a los anticuados ciclistas con sus ridículas bicicletas. ¡Cómo no! Después vendrían el transporte público, las motos y al final los coches.

El problema llegó cuando intentaron poner en práctica sus teorías. Se encontraron con que la gente estaba demasiado aferrada a una forma de vida en la que el coche se había convertido en algo imprescindible, tan imprescindible que no entendían la vida sin él. Y así ocurrió que, pese a los intentos más o menos simbólicos de coartar la utilización del coche a través de la limitación de velocidades, la tarificación del aparcamiento y la peatonalización de las zonas centrales, la gente que utilizaba el coche siguió usándolo con la misma convicción.

Peor les fue a los ciclistas, que vieron como las promesas de protegerlos y mejorar sus condiciones de circulación se quedaban reducidas a unos cuantos kilómetros de carriles bici estrechos, difíciles de transitar, sin márgenes de seguridad y la mayor parte de las veces implementados en aceras o por detrás de los coches aparcados. Si andaban mal, ahora además tenían que entendérselas con los peatones. Toda una provocación. Eso además de unos cuantos aparcabicis y, en las ciudades más ambiciosas, un juego de bicicletas públicas, conformaban la oferta para esa especie que ahora tenía la categoría de ser “especie protegida”.

Los grandes beneficiarios de este nuevo orden, que iban a ser los peatones, vieron cómo sus aceras fueron invadidas de una manera prescriptiva por las bicicletas. Algunas fueron divididas con los ciclistas, el resto fueron automáticamente compartidas. Y hubo que reordenar todas las normas para intentar comprender el desaguisado. Eso y unas cuantas islas peatonales que por la mañana se llenaban de camiones y furgonetas intentando hacer llegar las mercancías a los negocios y a los residentes en esas áreas. Encantados.

La llegada de “los otros” acabó de desquiciar la cosa

Llegados a este extremo, una vez que todo esto está hecho y la gente está empezando a asumirlo como normal van y aparecen otros, mucho más estúpidos que los anteriores visionarios, y dicen que esto no sólo es insuficiente sino que es inconveniente y, para más inri, peligroso. Y reclaman sentido común. ¿Es que se han vuelto locos? ¿Sentido común a estas alturas de partida? ¿Ahora que tenemos todo este cotarro montado?

Y nos tratan de convencer de que todo hubiera sido mucho más sencillo y más natural con menos intervención sobre el terreno y más intervención sobre la circulación motorizada y con una buena dosis de educación y respeto. ¡Venga ya! ¿Ahora que nos hemos gastado un montón de millones haciéndoos cositas para que estéis contentos? Ahora no. Ahora, de hecho, nos vamos a servir de algunos de los vuestros, que han tragado, para desautorizaros y presentaros como extremistas radicales y enemigos de la promoción de la bicicleta, además de inconscientes, retrógrados y asesinos de niños y ancianos. Así se os curará un poco lo vuestro.

Hasta que todo dio la vuelta…

Todo perfecto y ordenado… hasta que un buen día nos desayunamos con una crisis monumental que nos deja sin fondos y empezamos a recular. Y donde dijimos infraestructuras fabulosas, lo vamos a dejar en respeto mutuo, y donde propusimos segregación ahora vamos a aventurarnos con el calmado del tráfico y promulgamos la convivencia. Así de fácil. Y vamos a ir por donde íbamos: los peatones por las aceras y los vehículos por las calzadas. Tremendo descubrimiento. Y además nos vamos a llevar bien porque no nos queda otro remedio. Y encima vamos a estar contentos con todo esto porque es lo mejor que nos puede ocurrir y, sobre todo, lo más barato. ¿Lo pilláis?

Charla-debate sobre el carril-bici

Martes 29 noviembre de 18h a 20h

Aula 101 de la ETS ingeniería Caminos, Canales y Puertos de la Universidad de Granada

Durante las últimas décadas el fomento de la bicicleta como medio de transporte en España se ha vinculado exclusivamente al carril-bici urbano, haciendo de esta infraestructura algo “incuestionable” y, por lo tanto, al margen de la agenda para el debate. Sin embargo, analizando exhaustivamente los manuales existentes para su diseño se hace imprescindible abrir un debate sobre su supuesta seguridad, así como, sobre la necesidad de mantener el derecho de los ciclistas a circular integrados en la calzada

La charla consistirá en la presentación del documento La Falsa Seguridad del Carril-Bici Urbano a cargo de la asociación de ciclistas Biciescuela Granada. Posteriormente se realizará un debate sobre el tema.

Esperamos vuestra asistencia.

Convoca: Grupo de Medio Ambiente de la Asamblea 15 M de Granada

Colabora: Seminario Otro Pensamiento Es Posible – Vicerrectorado de Extensión Universitaria

La falsa seguridad del carril bici urbano

Gracias a la labor pro carril-bici de la mayoría de los colectivos ciclistas españoles durante los últimos 20 años (época de la que yo también fuí parte y colaboré en el desaguisado por falta de información y análisis sobre el tema), todavía hay personas ancladas en la idea “bici=carril-bici” o personas enquistadas en la defensa y continuidad de la acera-bici (por ejemplo: 1 y 2). Sin embargo, detectamos cierto avance en las ideas . Por ejemplo: los que piden carriles-bici pero “bien hechos“; u otros que están dándose cuenta del error cometido (por ejemplo, A. SANZ, Cortinas de humo verde a dos ruedas) ante la evidencia (que veníamos denunciando aquí desde hace tiempo) del desastre ocasionado por la expansión de la acera-bici de doble sentido (el caso de Sevilla) o del carril-bici de doble sentido en cualquier tipo de calle (incluso en las de tráfico calmado o hasta en caminos rurales) .

También parece que CONBICI ha rectificado, aunque ha tardado 7 meses, después de sus vergonzosas declaraciones y presión para que DGT aceptara y permitiera la circulación de ciclistas por la acera . Tal fue su escandaloso error que ni siquiera a dejado rastro, borrando toda huella de sus comunicados en su página web, por ejemplo:

las aceras “(…) ayudan a la promoción de la bicicleta (…)” (CONBICI, Propuesta de CONBICI sobre la convivencia ciclista/peatón, 23/02/2011).

Y añaden que las administraciones deben formar a ciclistas y peatones para que circulen correctamente por ellas: “(…) La educación necesaria para poder hacerlo en adecuadas condiciones, es una de las asignaturas pendientes, pero también llegará con la práctica y con adecuadas campañas de concienciación y educación estatales, autonómicas y municipales.” (CONBICI, Propuesta de CONBICI sobre la convivencia ciclista/peatón, 23/02/2011)

“La convivencia entre ciclistas y peatones en las aceras cuyas dimensiones lo permitan es en estos momentos, en los que la mayoría de las ciudades españolas carecen de infraestructura ciclista, un factor esencial de promoción de la bicicleta. Aunque lo deseable a medio plazo es que las redes de carriles-bici se vayan extendiendo a la mayoría de las vías públicas, hasta hacer innecesaria esta mezcla de flujos. En este sentido entendemos que dicha convivencia debe limitarse no sólo a las aceras que posean unas dimensiones mínimas, sino también a aquellas vias que carezcan de carril-bici, tal y como está regulado en Sevilla” (CONBICI en Granada Sostenible, Prioridad para la bici en los cascos urbanos, 12/02/11)

Parece que es a partir de ahora cuando está tomando más fuerza la nueva idea: calles 30 en calles de un carril o de un carril por sentido y en el resto (avenidas con límite 50 Km/h), carril-bici en la calzada. Es decir, se avanza bien poco:

1. En primer lugar,  porque se sigue tratando al ciclista como a un ser incapaz de hacerse respetar, de gestionar su espacio adecuadamente y de condicionar el comportamiento del resto de conductores, y que necesita delegar su seguridad en las infraestructuras en lugar de dotarle de la autonomía que le permita circular por la calzada de cualquier tipo de calle.

Ciclista gestionando su espacio adecuadamente en la Gran Vía de Granada (avenida bajo amenaza de ser prohibida la crculación de ciclistas por ser un estorbo para el tráfico)

Ciclista gestionando su espacio adecuadamente en la Gran Vía de Granada (avenida bajo amenaza de ser prohibida la crculación de ciclistas por ser un estorbo para el tráfico)

2. En segundo lugar, porque se sigue considerando al ciclista un estorbo en el tráfico. La mayoría de colectivos ciclistas persigue la multiplicación del número de ciclistas para reducir el uso del coche (estrategia fallida que no crea un conflicto con el poder económico y político y, por tanto, no significa una traba para que estos poderes sigan potenciando, al mismo tiempo, el uso del coche en ciudades con área metropolitana mediante la expansión urbana, la zonificación de actividades y las infraestructuras para el transporte motorizado que la trenzan). En este territorio diseñado para la dependencia de sus habitantes hacia el uso del coche, los planificadores de movilidad reservan ciertas avenidas para encauzar el tráfico intenso. Es en estos lugares donde la bicicleta les resulta molesta, considerándola un obstáculo más que salvar y que debe ser segregada. Al mismo tiempo, la mayoría de colectivos ciclistas españoles sabiendo que no podrán ganar la batalla contra el poder para pacificar estas grandes avenidas optan, otra vez, por una salida sin conflicto: el carril-bici (pero por la calzada, creyendo que así se cumplirá la ilusión de reducir el uso del coche -cuando también es un espacio arrebatado a los ciclistas que circulamos por la calzada, ya que nos prohíbe ciruclar por un carril de 3 m. sustituyéndolo por otro de 1,2 m.-). De esta manera, por ambas partes, triunfa la idea de tratar a la bici como si fuera un elemento a mitad camino entre peatón y vehículo.

Copenhague antes del carril-bici

Copenhague antes del carril-bici

Copenhague después del carril-bici

Copenhague después del carril-bici

Sin embargo, todo es mucho más fácil considerando a la bicicleta como un vehículo, sin más: los ciclistas no son un obstáculo, sino parte del tráfico. Todos los conductores reducen su velocidad cuando detectan delante suyo otro que está parado, que circula a una velocidad menor o que señaliza una maniobra (siempre y cuando lo vean y sea predecible). Es el ciclista, mediante un  buen control y gestión del espacio por el que circula, el que controla ser adelantado con seguridad.

 

Bicycling in traffic is a dance you lead from Keri Caffrey on Vimeo.

Me parece muy buena la idea de la pacificación del tráfico y la limitación de la velocidad máxima a 30 Km/h, siempre y cuando esto no se traduzca (como todos los indicios parecen estar indicando) en que allá donde la administración no acepte llevarla a cabo se segregará al ciclista a un carril-bici (o, en su defecto, como ha ocurrido hasta ahora, se le permitará circular por la acera):

El Foro de Organizaciones Peatonales ANDANDO, la Coordinadora en Defensa de la Bicicleta ConBici y las asociaciones de víctimas accidentes de tráfico STOP Accidentes y Asociación de Prevención de Accidentes de Tráfico P(A)T han solicitado a los partidos políticos que concurren a las elecciones legislativas del próximo 20 de noviembre que se comprometan de manera clara con el aumento de la seguridad vial y la movilidad sostenible en las ciudades españolas.

Desde el punto de vista de nuestras entidades una manera eficaz para mejorar la seguridad vial en los entornos urbanos radica en limitar la velocidad a 30 kilómetros por hora en las vías secundarias y residenciales (el 75% de nuestras calles), asegurando el cumplimiento riguroso del límite de 50 kilómetros por hora en las vías principales. Al día de hoy, ambas limitaciones son ignoradas sin consecuencia punitiva alguna por un elevadísimo porcentaje de automovilistas. En este sentido recuerdan que el Parlamento Europeo aprobó el pasado 29 de septiembre un informe en el que pide limitar la velocidad máxima en zonas residenciales y en calles de un solo carril a 30 km/h

Hasta aquí todo perfecto

La apuesta clara por un modelo de “Ciudad 30” serviría para rebajar la siniestralidad en las vías urbanas, reduciendo el peligro de atropello y mejorando la seguridad de los ciclistas que circulen por las calzadas, pudiendo evitar así hacerlo por las aceras. Paralelamente a estos cambios normativos, las entidades han acordado solicitar a la Dirección General de Tráfico que no facilite la circulación de las bicicletas por las aceras a través de la futura modificación del Reglamento General de Circulación, al tratarse de una medida que perjudica a ambos modos de desplazamiento, creando un conflicto artificial que debería resolverse mediante la pacificación del tráfico en la calzada y la construcción de infraestructuras ciclistas de calidad, que reste espacio a los vehículos motorizados.

Magnífico que, finalmente -aunque haya tardado 7 meses-, CONBICI haya rectificado y, después de solicitar a la DGT lo contrario, ahora se sume a la idea de que se no permita la circulación de bicicletas por las aceras .

Por otro lado, no creo que la limitación a 30Km/h evite la circulación de ciclistas por las aceras. Porque se sigue sin enseñar al ciclista cómo conducir su bicicleta en cualquier tipo de calle de forma autónoma. El ciclista seguirá sin saber cómo gestionar su espacio, dónde ubicarse, cómo comunicarse con los demás, etc. Por lo que no habrá superado sus miedos y continuará siendo un fantasma para el resto de conductores

Respecto a las infraestructuras de calidad, no son más que carriles-bici. Conocemos muy bien cuál es esa supuesta calidad, la que viene descrita en los manuales para el diseño de carriles-bici, es decir: la marginación de la bicicleta en espacios reducidos, tortuosos y peligrosos que no sirven para circular en condicones de seguridad a más de entre 5 y 10 Km/h, ni sirven para albergar una modesta densidad de ciclistas circulando. Olvidan (como también lo hace A.SANZ en Cortinas de humo verde a dos ruedas) que los carriles-bici urbanos en la calzada introducen nuevos riesgos para los ciclistas ocasionados:

- por posicionar al ciclista en el extremo derecho de la calzada, en el águlo muerto de los vehículos que giran a la derecha, contradiciendo una de las normas más básicas del tráfico.

- por la escasa anchura (1.2 m por sentdo) que determinan los manuales para su diseño que resulta insuficiente para circular en bici a más de entre 5km/h y 10Km/h y  poder esquivar de forma óptima ostáculos inesperados.

- por la distancia lateral de seguridad insuficiente que establece para que los ciclistas sean adelantados por el resto de vehículos (según los manuales para su diseño). Esta distancia de seguridad es de 40 cm., inferior a lo recomendado por seguridad a ciertas velocidades: 1.5m que el ciclista puede conseguir gestionando adecuadamente su espacio.

Como recomendaciones para no caer en el mismo error de nuevo: Calidad Vías ciclistas en la ciudad (Biciescuela Granada) y PlanOviedo30

En definitiva, esta nueva visión del carrilbicismo trata de hacer infraestructuras que no enseñan al ciclista a conducir su bicicleta por cualquier tipo de calle de forma autónoma. Seguirá sin saber cómo gestionar su espacio, dónde ubicarse, cómo comunicarse con los demás, etc. Por lo que, el ciclista seguirá invadiendo la acera porque no habrá superado sus miedos.

En relación al tránsito de ciclistas en las zonas peatonales, las entidades firmantes apuestan por permitir la convivencia de ambos modos de desplazamiento en determinadas circunstancias y calles peatonales, sin la necesidad obligatoria de delimitar itinerarios ciclistas, siempre respetando la prioridad peatonal y el cumplimiento de las normas de seguridad en dichos espacios.

Las entidades de peatones, ciclistas y víctimas de accidentes de tráfico solicitamos a los partidos políticos que se comprometan de manera pública con el fomento de los desplazamientos no motorizados y les instamos al cese de la tolerancia con los excesos de velocidad, que generan constantes accidentes, heridos y fallecidos entre los viandantes y los usuarios de la bicicleta. La actual situación supone una dejación de funciones irresponsable e inadmisible en un Estado europeo avanzado.

Creo que en el final del texto han hecho un flaco favor a la pacificación del tráfico ya que presentan exclusivamente a los ciclistas y peatones como los únicos que sufren los accidentes de tráfico en la ciudad. Y es que según los datos (si bien es verdad que son los peatones los que más la sufren), hay víctimas y heridos entre todas las formas de desplazarse, siendo los ciclistas los menos:

- PEATONES: 269 fallecidos y 1.500 heridos.

- MOTORISTAS: 181 fallecidos y 2.300 heridos.

- CONDUCTORES DE COCHE: 101 fallecidos y 1.000 heridos.

- CICLISTAS: 13 fallecidos y 200 heridos.

(FUENTE: La Razón, 17 febrero 2011)

Respecto a los accidentes en bici, según las últimas estadísticas del barómetro de la bicicleta (2011):

- Solo el 20,9 por ciento de los ciclistas ha tenido algún accidente.

- De estos accidentes: el 77,5 por ciento se deben a caídas debidas a motivos propios del ciclista; el 3 por ciento fue por atropellar a un peatón y el 14,2 por ciento de los casos estaba implicado otro vehículo (falta averiguar si fue causado por el comportamiento indebido del ciclista o no). Es decir, tan solo el 2,96 por ciento de los ciclistas ha tenido un accidente con otro vehículo implicado.

- El 42 por ciento de los accidentes fue en la ciudad, el 11 por ciento en carretera y el 46 por ciento en caminos de montaña

-De todos ellos, solo el 1 por ciento de los accidentes fueron graves (con hospitalización de más de 24 horas)

COPIADO DE: El Mundo (16-09-11)

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Durante la pasada Semana de la movilidad sostenible, varios funcionarios y altos cargos del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino participaron en un curso para aprender a conducir la bicicleta en la ciudad.

Alicia Montalvo, directora de la Oficina Española para el Cambio Climático, afirmó antes de recorrer el trayecto entre las dos sedes madrileñas del Medio Ambiente -de Nuevos Ministerios a Atocha- que “la solución no está sólo en nuestras manos sino también en nuestros pies”.

El taller contó de dos partes, una teórica de una hora de introducción y otra práctica donde los participantes pusieron en práctica los consejos proporcionados por los monitores del Instituto de Movilidad Ciclista.

Esteban García, director de proyectos del Instituto, señaló que parte del reparo que muchos ciudadanos sienten a usar las bicicletas por las calles viene de la inseguridad que sienten a adentrarse en el tráfico. En realidad, según las estadísticas, indicó, las dos terceras partes de los percances con bicicleta no incluyen a otros vehículos. Los suele tener el ciclista solo, por un fallo de la bici, por el mal estado del firme o por un error de conducción.

Y el resto de incidentes son evitables con un buen estilo de moverse y unas normas básicas de circulación. García no tuvo reparos en criticar a ciertos ciclistas urbanos mal informados, que al no respetar el código de circulación, circular entrando y saliendo de la calzada por cualquier sitio y moverse de forma errática por los carriles, se ponen en peligro y desconciertan al automovilista que no puede prever sus movimientos y posiblemente, ni los ve a tiempo.

Un fallo básico, por ejemplo, es la tendencia a arrimarse lo máximo posible a la derecha, que es un reflejo natural en un ciclista poco experto, que suele tender a alejarse de los coches. En realidad, al hacerlo así sólo aumenta la probabilidad de tener un percance con los automóviles aparcados a su derecha, quedarse atrapado entre el tráfico y el bordillo de la acera, sin capacidad de respuesta.

En realidad, según Esteban García, un ciclista que quiera protegerse debe alejarse de los coches aparcados junto a la acera el espacio de “una puerta y media por si alguien la abre por sorpresa” y tiene que ocupar el hueco central de la calzada”, guardando también una distancia de seguridad amplia respecto al coche de delante.

“Hay que hacerse ver y conseguir que los automovilistas se den cuenta de que hay un ciclista en la calzada”, asegura. Así esperarán a adelantar cuando sea posible y cambiando de carril, como si se tratara de otro coche, explica.

“Todo es más sencillo de lo que se piensa. No se trata de ciclistas y coches, sino de personas”, dice Esteban. “Dentro de los coches hay una persona y esto hay que recordárselo a algunos ciclistas, que tratan a los coches como si no existieran, sin hacerles señalizaciones o sin establecer contacto visual con el conductor del automóvil”, añade. “Y sin embargo, en cuanto un automovilista te ve, todo cambia, ya sabe que estás ahí y te va a cuidar. Nadie quiere atropellar a nadie. Pero es que el ciclista tiene que hacerse ver”.

Lo que hay que entender, explica el monitor, es que en el espacio compartido de la ciudad unas personas van en bici y otras en coche y ninguno de los usuarios quiere tener problemas. “Deben compartir la calzada y cumplir las normas de tráfico”, asegura. Y comunicarse: “Hay que señalizar, circular sin hacer cosas raras, hacerse ver y protegerse”, explica Esteban.

A partir de los conceptos básicos, el taller se completó con experiencias prácticas por Madrid en las que diversos monitores indicaron a los miembros del Ministerio y el resto de participantes el modo de proceder en todas las maniobras y circustancias a los que el ciclista se enfrenta en una situación real: incorporarse a la calzada; salir de ella; girar a derecha o a izquierda; adentrarse en una rotonda; pasar un cruce; frenar en un semáforo; salir de él…”.

La experiencia resultó sorprendente. Este periodista, que lleva años circulando en bicicleta por Madrid, descubrió de repente que ha estado haciendo unas cuantas cosas mal durante mucho tiempo. Y por primera vez, pudo pedalear por la Castellana y las calles más agitadas del centro sintiéndose totalmente seguro.

No es extraño que Esteban García recomiende reciclar a todo los conductores con un curso de este tipo: “Habría que darle dos horas de este taller a los ciclistas, pero también a todos los conductores, en las autoescuelas. Así entenderíamos todo mucho mejor”.

Y el maestro de los pedales urbanos añade dos últimos consejos: Primero: “Se circula por la calzada, no por la acera”. Y segundo: “No pasa nada por bajarse de la bicicleta, absolutamente nada. Es perfectamente digno poner pie a tierra. Si uno no lo ve claro, como por ejemplo en un cruce, se baja de la bicicleta, y con los dos pies en el suelo y llevándola de la mano pasa el trozo malo por el paso de peatones y por las aceras. Mucho mejor hacer eso que jugarse el tipo. Ya cogerá experiencia y un día volverá a pasar por ahí y descubrirá lo fácil que le resulta hacerlo montado”.