FUENTE: Bicicletas, viajes, ciudades…, 23 agosto 2010

Cuando cualquier argumentación o discusión relacionada con la posibilidad de circular en bicicleta por la ciudad nos lleva irremisiblemente al punto de necesitar vías segregadas para poder hacerlo, ¿hablamos de bicicletas?

Cuando la mayoría de los esfuerzos de los de ayuntamientos por hacer la circulación en bicicleta posible en sus ciudades se traducen en contabilizar kilómetros de circuitos bidireccionales en zonas peatonales o en corredores imposibles entre coches aparcados y bordillos de aceras, ¿hablamos de bicicletas?

Cuando una de las inversiones más vistosas y más costosas de muchos ayuntamientos son unos sistemas expendedores y recogedores de bicicletas interconectados en la ciudad para proporcionar a los ciudadanos la ilusión de que su ciudad apuesta por la movilidad sostenible, ¿hablamos de bicicletas?

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FUENTE: Biciescuela Granada

Biciescuela Granada es una asociación de ciclistas urbanos que existe desde el julio de 2005.

Su objetivo es ofrecer las herramientas necesarias a las personas que desean desplazarse en bicicleta por la ciudad y no lo hacen por temor al tráfico o porque no saben cómo conducir este vehículo con seguridad y confianza en la calzada. En definitiva, se trata de dotar al ciclista de la autonomía suficiente para mitigar los riesgos inherentes del tráfico.

Circular en bicicleta por la ciudad es fácil y tan seguro como hacerlo con cualquier otro vehículo si se siguen unas reglas muy sencillas. La bicicleta es un vehículo y para circular con ella es imprescindible saber algo más que pedalear y mantener el equilibrio.

Las actividades de Biciescuela Granada se dividen en cuatro áreas:

  1. Organización de cursos de circulación ciclista para particulares y entidades públicas o privadas que los soliciten
  2. Charlas y elaboración de material divulgativo que realizamos a través del estudio y el análisis de todas las variables que puedan afectar al ciclismo urbano
  3. Participación política por mantener la integración de la bicicleta como vehículo en la calzada
  4. Cicloturismo
CONSEJOS PARA CICLISTAS:

FUENTE: Biciviajes Biciescuela Granada

Ver Viaje agosto 2006: Jadraque (Guadalajara) – Andoain (Guipuzkoa) en un mapa más grande






















FUENTE: Biciviajes Biciescuela Granada


Ver Viaje en Bici julio y agosto 2009: Puebla Sanabria (Zamora) – Soria en un mapa más grande




















FUENTE: InsideMyCrap

Bending bike o cuando los candados dejan de ser un peso en la bicicleta.

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Kevin Scott, un joven estudiante de diseño de la universidad de Montfort, ha presentado el proyecto de la bici flexible. Con este proyecto pretende conseguir que el robo de bicicletas sea menos frecuente, además de ahorrarnos los candados, ya que la propia bicicleta en sí es en candado.

La bicicleta tiene un mecanismo de palanca debajo del sillín que lo que hace es tensar/destensar lo que parece ser un redondo que va en el cuerpo de la bici. Con un sencillo gesto puedes hacer que una bicicleta rígida se convierta en flexible, permitiéndote doblarla y encadenarla a ella misma.

El diseñador ha sido premiado por su idea y ha recibido un premio en metálico (500 libras) que dice que invertirá en seguir desarrollando este prototipo, además de competir por el premio por Diseñador Joven.

FUENTE: El correo de Andalucía (28 de junio 2010)

Diez meses, mucha moral y un poco de suerte para obtener algunos visados ha necesitado Juan Martín López Sánchez para recorrer en bicicleta los 25.000 kilómetros que separan Granada, donde reside, de Pekín, una Ruta de la Seda que siempre soñó con surcar.

El cicloturista sevillano, de 38 años, casado y con una hija, quedó impresionado desde pequeño con los paisajes de esa milenaria ruta gracias a un reportaje chino-japonés que se emitió en TVE en los años 80, y siempre tuvo el gusanillo de viajar por ella.

Planeó su viaje durante meses, pidió una excedencia de su puesto de trabajo en la Biblioteca pública de Granada y partió de la ciudad andaluza con destino a Pekín.

Su meta no era lograr récords de velocidad, sino empaparse de cultura, y por eso se tomó con tranquilidad el recorrido, que se puede hacer en cuatro o cinco meses pero que a él le ha costado el doble.

A los interesados en viajar como él que le contacten a través del correo electrónico: deaquiapekin@yahoo.es

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La aprobación definitiva de la Ordenanza Municipal de Circulación de Peatones y Ciclistas, (tras la finalización del periodo de alegaciones en el que Biciescuela Granada presentó las suyas) ha resultado una oportunidad perdida para el ciclismo urbano: la elaboración de una legislación municipal que mantenga e incentive el uso de la bicicleta de forma natural como un vehículo más en la calzada. En este sentido, la presente ordenanza no aporta ni mejora nada respecto a lo ya establecido en el Reglamento General de Circulación. La exposición de motivos de esta ordenanza no expresa esta intención, sino que su objetivo es lidiar en los problemas que generan las vías ciclistas y que se convertirán en conflictos entre peatones y ciclistas. Sin embargo, por las contradicciones en las que cae, ni siquiera logra alcanzar su propio objetivo, dejando una confusión legal para el problema que ha generado.

Por otro lado, estableciendo la vía ciclista urbana como un lugar recomendado para la bicicleta, destruye su potencialidad como medio de transporte: posiciona al ciclista en lugares donde se multiplican los riesgos, limita su velocidad de desplazamiento, genera conflictos con peatones, ofrece un trayecto tortuoso y le veta ejercer su derecho de usar la calzada.

La Ordenanza legitima la presencia de ciclistas en las aceras y propicia su invasión con la presencia de nuevas vías ciclistas (en calles donde no existen, los ciclistas tienden a ir por las aceras, pues se habitúan a no compartir la calzada).

Advertimos que con esta Ordenanza, las nuevas vías ciclistas y la puesta en marcha del servicio de préstamo de bicicletas de la Junta, Ayuntamiento y Universidad, viviremos en Granada el desastre sevillano: la invasión ciclista de las aceras y la inhabilitación de la bicicleta como un vehículo competitivo con los medios de transporte motorizados. Todo ello, mientras no se apueste decididamente por la formación para la conducción de la bicicleta en la calzada que dote al ciclista de autonomía para poder circular de forma segura en cualquier calle.

Análisis de la aprobación definitiva de la Ordenanza municipal de circulación de ciclistas y peatones de Gr…

ENLACES:

- Ordenanza municipal de circulación de peatones y ciclistas de Granada (aprobación definitiva)

-Reglamento del servicio de préstamo de bicicletas en Granada (aprobación definitiva)

-Alegaciones a la aprobación inicial de la Ordenanza municipal de circulación de peatones y ciclistas de Granada

-Alegaciones a la aprobación inicial del Reglamento del servicio de préstamo de bicicletas en Granada

… pueden fácilmente conseguir una gran cultura ciclista.”

Lo dice el creador de Copenhague Cycle Chic, y se queda tan ancho.

La pregunta inmediata es, claro ¿Para qué íbamos a querer cambiar nuestra cultura peatonal por una cultura ciclista?

Y también, ¿Es eso todo lo que el modelo de Copenhague tiene que ofrecer? ¿crear una cultura ciclista a costa de la cultura peatonal? ¿Crear vias segregadas para que los peatones se suban a las bicis, mientras los automovilistas siguen disfrutando de todas las ventajas para sus coches en la calzada?

Una auténtica barbaridad. Un ejemplo más de cómo los ciclistas estamos siendo expulsados de las calzadas. Quizá conclusiones derivadas de la creencia de que las bicicletas no pueden circular por la calzada si no hay carril bici o si no se pacifica el tráfico. Como en esta calle no se puede ni lo uno ni lo otro, pues directamente se prohibe el uso de esta calzada a los ciclistas. Por ser un estorbo al tráfico, cuando somos tráfico. Quizá a alguien se le ha olvidado.

FUENTE: Ideal 18-07-10

El Ayuntamiento de Granada estudia prohibir las bicicletas por Gran Vía con el objetivo de agilizar la circulación de los transportes públicos. Según explica el concejal de Movilidad José Manuel García Nieto, el argumento principal para estudiar esta medida es no entorpecer unos recorridos que afectan al tráfico de toda la ciudad.

García Nieto asegura que ha habido quejas directas de los conductores de autobuses y taxis que a diario se ven obligados a circular detrás de un ciclista. Esto supone que los transportes públicos tienen que recorrer la Gran Vía a velocidades menores de 10 kilómetros por hora.

Sobre la posibilidad de establecer un carril específico para las bicis, el concejal de Movilidad indica que «tenemos que mantener las actuales vías, con sus dos sentidos de circulación. Es imposible ensanchar más los carriles».

Si esta medida sale adelante, ¿qué pasará con los ciclistas? García Nieto adelanta que se está estudiando también la posibilidad de establecer métodos de circulación preferente por la calle Elvira y la Calle Santa Paula para cubrir el tramo de Gran Vía en ambas direcciones.

FUENTE: Granada Hoy 18-07-10

El área de Tráfico estudia establecer rutas alternativas a las bicis por el centro y el casco histórico, que serán conocidas como zonas preferentes para las bicicletas y podrán circular sin problema alguno. “La cuestión es analizar en qué calles se puede mantener la convivencia, en cuáles hay que crear infraestructuras para las bicis y en cuáles hay que crear rutas alternativas, especialmente para garantizar la seguridad de todos los conductores”.

NO A LA PROHIBICIÓN DE CIRCULAR EN BICI POR LA CALZADA DE GRAN VÍA

FUENTE: Biciescuela Granada

Si el Ayuntamiento de Granada prohíbe circular en bici por la Gran Vía, estará destruyendo la potencialidad de este medio de transporte, vetará su derecho a usar la calzada y fomentará su uso por las aceras perjudicando a los peatones.

Según la ley de tráfico, la bicicleta es un vehículo, es decir, un aparato apto y con derecho y obligación a circular por la calzada. En el ámbito urbano, la calzada debe ser compartida por todos aquellos que tienen derecho a usarla, sin perturbar al de los demás.

Ya conducimos nuestras bicis por la calzada de forma segura. No es más arriesgado que hacerlo en cualquier otro tipo de vehículo. Es cómodo y seguro si se siguen una reglas sencillas, aprender a utilizarla como un vehículo: conocer los riesgos y saber evitarlos. Para ello, no necesitamos ni carriles bici urbanos, ni limitar la velocidad de circulación. Los vehículos tienen la obligación de reducir su velocidad cuando detectan que hay otro circulando a velocidad menor, y solo lo podrán adelantar cuando sea posible hacerlo de forma segura. Esto no perturba al derecho a usar la calzada al resto de conductores, ya que los ciclistas somos parte del tráfico de vehículos.

La circulación lenta de los autobuses por la Gran Vía no se debe a la presencia de ciclistas, sino a una mala planificación de este transporte público que convierte a esta vía en un auténtico cuello de botella. La velocidad media de los autobuses es igual, e incluso menor, a la de los ciclistas. La convivencia es posible bajo el respeto mutuo.

La Gran Vía es una arteria de acceso directo y rápido para los ciclistas, por donde miles circulan cada día, número que seguirá creciendo de forma imparable. La prohibición de circular en bici por la Gran Vía proponiendo rutas alternativas nos impide realizar nuestro trayecto de forma rápida, confortable y en igualdad de condiciones que los ciclomotores y motocicletas.

Aunque prohíban circular en bici por la Gran Vía, seguiremos haciendo uso de nuestro derecho a conducir nuestras bicis por su calzada.

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