Es de hace más de un año pero vamos a darle algo de publicidad a estos chicarrones que califican de guerrilla urbana esta acción. Mira que me gustan algunas de las cosas que hacen y con poco que se hubieran estrujado las neuronas podrían haber hecho algo realmente original y positivo para la bici en el centro de Madrid, así que desde la periferia, dentro del municipio de Madrid, reciban una cordial colleja por garrulos. Y ya que me toca sufrirlas a diario, les regalo las vías segregadas que tenemos en la periferia porque no hacen otra cosa que joder a la movilidad urbana en bici. El vídeo y el manifiesto de la acción se comentan por sí mismos. Debo advertir el riesgo de exposición a alta toxicidad si continuáis…
Fotos en su web: Carril bici efímeroLo que queríamos contar con nuestra acción, Pedaleo seguro resulta bastante evidente: en el centro de nuestra ciudad no hay posiblidades de ir seguros con la bicicleta, para conseguirlo hay que desplazarse a barrios periféricos, por lo que montar en bici es más una actividad de fin de semana, que un modo real de transporte en la ciudad.
Para llevarla a cabo, elegimos 3 calles céntricas, esperamos a que se vaciaran de coches e instalamos cientos de luces rojas intermitentes de bicicleta formando un carril central, que marcamos con el icono del carril bici.
Esperamos que algún ciclista noctámbulo pudiera hacer uso de estos carriles provisionales.
Las fotos son de Gustavo Sanabria.
Tiempo de montaje: 4 horas.
Daños ocasionados: 0.
Permanencia de la intervención: 4 horas?.
A mí me da un poco de “diabetes” estas cosas pero como curiosidad no esta de más y por que no, seguro que hay a quien le guste, o al menos eso espero.
COPIADO DE: Bicilibre (30/03/12)
Podeis empezar por esperar a que lo construyan.
Jodidos carril-perdedores.
Txarli

¿Necesitamos realmente carrileslbici para poder cambiar nuestras vidas? ¿son necesarios para que la gente pueda moverse autónomamente en bicicleta en nuestras ciudades?
España es ese lugar del planeta en el que, hace cuatro días, nuestros mayores pasaban hambre y llevaban la ropa remendada.
Y en el que, últimamente, nos hemos permitimos tener a concejales de pueblo fardando en plan faltón con motivo de la inaguración del carrilbici local, algunas veces con argumentos de nuevo rico rayanos en la xenofobia (como, por ejemplo, los de este palurdo de Aranda del Duero, que se sobraba así poco antes de mandar al otro barrio a una trabajadora inmigrante sudamericana (D.E.P), víctima de un accidente de manual prefabricado por la necedad carrilbicista: “quienes critican el carrilbici quieren ponernos a la altura de Sudamérica“.)
¿Se nos ha ido colectivamente un poco/bastante la pinza con la manía de los carrilesbici?
“With my own two wheels“ – Con mi propia bicicleta, con mis propias dos ruedas - es una película que cuenta la historia de Fred, un enfermero voluntario de Zambia que utiliza la bicicleta para poder visitar a más enfermos. De Bharati, una adolescente de la India que puede seguir yendo al instituto gracias a una bicicleta. De Mirrian, una chica de Ghana con diversidad funcional, que ha podido escapar de ser estigmatizada como minusválida trabajando como mecánico de bicicletas. De Carlos, un granjero de Guatemala que inventa máquinas movidas con fuerza motriz humana y pedales para mejorar las condiciones de su comunidad. De Sharkey, un chaval de California, para quien la bicicleta es una vía de escape del mundo marginal de las bandas juveniles.
“With my own two wheels” integra esas cinco historias y nos recuerda el potencial de la bicicleta para cambiar la vida de las personas.
Desde esta atalaya bicicletera de Ciudad Ciclista, “With my own two wheels” nos recuerda también, con su sencillez, hasta qué punto el concepto “carrilbici” resulta altamente ininteligible fuera de un contexto ideológico muy concreto y determinado de primer mundo ultra-motorizado.
Este es el trailer.
With My Own Two Wheels Trailer from Jacob SB on Vimeo.
Esta es una de las historias, la de Bharati.
Y esta es la película completa, de 44 minutos.
Visto en: Corpus Fixie
Es la novena edición Zoobomb, un festival en Portland donde la gente desfasa con sus engendros en una orgía ciclista de tres días con sus noches a lo bike kill.
Antes de que empiece la acción unos pocos cientos de personas empiezan cual londinenses encocados a amontonarse en el norte de Portland para un brunch (frescos y elaborados papitas fritas y tocino).
Donde ”clubs” de ciclismo atípicos de Los Angeles ”Midnight Ridazz club” o los ”Team Salt” de Salt Lake City, Utahy los “Dead Babies” de Seattle… empiezan a calentar el ambiente junto com los chicos de clubes de Portland , por supuesto, fueron también los ”The Dropouts,” “North Freak, y los amables anfitriones ”Zoobombers”… y todo ¿para que?
Pues para divertirse como locos al hacer carreras a lo Ben Hurt, justas medievales en bicicletas, carreras de Tall-bikes, minibikes y todo lo que acabe en bike…